🤔 ¿Sigue siendo una buena idea venderse como entrenador personal hoy en día? 🤔
¿Hasta qué punto se ha prostituido este término, desde la incorporación al sector fitness del anglicismo “personal trainer”?
Y lo más importante de todo, ¿qué es lo que diferencia al 99% de los entrenadores del top 1% 🔝?
Si te dedicas al mundo del entrenamiento personal o piensas dedicarte a ello, este artículo te interesa mucho porque vamos a desvelarte algunas de las claves y aprendizajes de nuestro equipo, que nos han llevado a ganarnos la vida entrenando a algunos de los mejores deportistas del mundo de diferentes modalidades (powerlifting, culturismo, gimnasia, motociclismo, escalada o triatlón, por citar algunas).
Además, también te vamos a enseñar cómo dirigir un equipo multidisciplinar de entrenadores, nutricionistas y fisioterapeutas, porque todos estos profesionales (y algunos otros) vamos de la mano en la búsqueda de la mejora del rendimiento y la salud de las personas.

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ToggleIntroducción: fidelización y capacidad de atención
Lo primero que debes saber si eres entrenador personal, o quieres llegar a serlo, es la importancia de encontrar clientes o alumnos que estén dispuestos a pagar por tus servicios de forma recurrente, y, al mismo tiempo, que los conocimientos y habilidades que poseas, te permitan aportar el valor necesario para dar un servicio de calidad en un entorno de seguridad y eficacia, que tenga en cuenta en su toma de decisiones diarias el balance riesgos-beneficios.
Piénsalo: ¿qué sería de un profesional del ejercicio físico si todos sus alumnos se lesionan, o deciden cambiar de entrenador?
Aquí es donde podemos introducir la importancia de un término muy utilizado dentro del sector servicios, que a estas alturas seguramente te suene.
🟢 La fidelización. Y sin que se nos llene la boca con esta palabra para luego perdernos entre los descuentos, las cancelaciones y la pérdida de motivación… pocas veces se llega a encontrar consenso o a concretar la esencia de qué es lo que se necesita para dicha fidelización.
➜ Si estamos aquí es para mojarnos, así que no te vas a ir con las manos vacías, aunque quizás pueda llegar a decepcionarte lo que tenemos que decirte. Y es que no hay una regla infalible que sirva para enamorar a todas las personas a la vez, al mismo tiempo que garantizamos los resultados planteados, aprendiendo y disfrutando del proceso, pero si tenemos que destacar una cualidad determinante del entrenador personal top 1%, esta sería la capacidad de atención.
Ser alguien atento comprende al mismo tiempo: prestar atención, tener en cuenta las necesidades de las personas a tu cargo, y estar dispuesto a adaptarse al proceso para que todo encaje a la perfección. Lo que a su vez, bajo este mismo prisma, podríamos dividir en algunas cualidades y capacidades secundarias.
Si tú, como entrenador personal, llegas a encarnar y poner en práctica estos elementos, será prácticamente imposible que no alcances el éxito deseado.

5 capacidades fundamentales para destacar como entrenador personal
Entre todas las capacidades que caracterizan a un buen entrenador personal, nos gustaría destacar 5 de ellas, poniendo ejemplos prácticos de cada una... y, estamos seguros de que la última no puedes ni imaginártela 😅
👉 Capacidad de comunicación
También conocido como don de gentes, inteligencia emocional, empatía, saber llegar a la personas… da igual cómo lo llamemos, si entendemos lo que comprende.
Y es que, dando por sentado que todos sabemos “comunicar” como sinónimo de “hablar”, infravaloramos el extraordinario poder de esta capacidad.
Anticiparse a lo que un alumno o un cliente puede llegar a sentir la primera vez que realiza un determinado ejercicio a cierta intensidad, explicándole dicha situación como un trayecto incómodo pero seguro, controlado y supervisado por ti, es la mejor manera de ganarte su confianza 😉
Haciendo un símil que seguro que entiendes a la perfección, debes verlo como algo semejante a cuando pones Google Maps en el móvil para ir a un sitio que no sabes muy bien dónde está. Te fías porque casi siempre te guía paso a paso sin pérdida hacia tu destino.
🗣️ El lenguaje trasciende la simple transmisión verbal de información, ya que podemos usar las palabras para emular imágenes, recuerdos, sensaciones, plantear analogías, y poner ejemplos cercanos que le resulten familiares al alumno o cliente.
Tu formación y educación técnica, así como ciertas recomendaciones, tanto dentro como fuera de los entrenamientos, que le aporten autonomía e independencia al cliente serán un distintivo de calidad como entrenador.
Sin duda, este es el mejor portal de entrada para el boca a boca, pues aunque esa persona en un futuro ya no trabaje contigo, nunca olvidará quién le enseñó a entrenar, y, si surge la oportunidad, te recomendará a cualquier persona que tenga cerca.
Esta es una de las habilidades que mejor predicen el éxito de un entrenador personal (estudio, revisión).
👉 Presencia y liderazgo
Relacionado a su vez con la atención, y más allá del lenguaje verbal, lo que transmitimos al alumno o al cliente sin hablar, refuerza o interfiere en nuestro discurso de presentación y contribuye de forma permanente a la imagen que se percibe de nosotros como entrenadores.
Sin posicionarnos en los extremos, quizás no sea necesario tener el físico escultural de un dios griego, pero tampoco podemos olvidar que la estética que proyectamos, empezando por nuestro semblante, y continuando por nuestra postura, nuestro olor, y por supuesto nuestro nivel de condición física, afectarán a la impresión que el alumno se lleve de nosotros, y en última instancia a sus decisiones y definición de prioridades, en la que si nosotros dejamos de aparecer, habremos perdido un alumno.
Quizás haya cosas como nuestro carisma que no podamos entrenar, pero sí que podemos mejorar nuestra forma de proyectarnos a los demás.
Lo que hacemos es importante, pero cómo lo hacemos, lo es más aún, y un entrenador es, además de un referente para sus alumnos, un ejemplo a seguir para estos. Si lo que dices y lo que haces chocan frontalmente, tu confianza y credibilidad se verán comprometidas.

👉 Optimización del tiempo de entrenamiento
Aquí no sólo hablamos de temas organizativos y de programación, cronómetro en mano, sino de la estrategia de previsión y análisis previos. Para ello será importante el dominio del material del que se dispone, así como del cuerpo, del espacio, del tiempo y del proceso de enseñanza-aprendizaje, durante cada paso en el camino.
Si la superación y mejora que proponemos al alumno termina dando sus frutos, nos encontraremos en un nivel superior al anterior, con un grado de exigencia incremental, en el que las características, requerimientos y necesidades del alumno irán cambiando, y, por ende, nuestra propuesta de seguimiento, apoyo y guía debería de hacer lo mismo.
El objetivo de esta adaptación mutua es poder seguir aportando un servicio de calidad en todo momento, a pesar de que esto demande más de nosotros mismos, de ti como entrenador, tanto dentro como fuera de las sesiones de entrenamiento.
👉 Experiencia y formación
Quizás es la más sobreentendida de todas, y a la par una de las más infravaloradas en la era de la información, olvidando que información, conocimiento y sabiduría son conceptos muy diferentes, separados entre sí por el entendimiento, la asimilación y la práctica sistemática.
En un sector como el fitness, en el que el grado de apariencia en muchas ocasiones se come al grado de competencia, llegan a primar criterios ambiguos que distan mucho de la exigencia profesional real.
Si bien contar con 20 años de experiencia en un campo determinado puede ser un indicador positivo, e incluso una muestra de la voz de la experiencia, es importante tener en cuenta que la mera longevidad profesional no es garantía de excelencia. De hecho, un entrenador puede haber acumulado décadas de trayectoria y, aun así, continuar replicando los mismos errores cometidos durante su primer año en la profesión.
☝️🤓 En otras palabras, tu experiencia no equivale necesariamente a un rendimiento óptimo y actualizado.
Es crucial distinguir entre aquellos profesionales que han logrado un continuo perfeccionamiento a lo largo de su carrera, y aquellos que se han estancado, conformándose con repetir las mismas prácticas sin evolucionar. La verdadera experiencia radica en la capacidad de aprendizaje, adaptación e implementación de mejores estrategias con el paso del tiempo, más allá de la mera acumulación de años de servicio.
Cuando eres buen observador, todo el mundo es tu maestro, pero si quieres irte a dormir con la conciencia tranquila, disfrutar de tu trabajo y sentir que aportas un valor diferencial a tus alumnos, lee, estudia, investiga, y por nada del mundo te olvides de entrenar y de experimentar con tu cuerpo. El aprendizaje a través de los ojos, a través de los odios y a través del movimiento, forman las bases y cimientos de tu futura trayectoria profesional.
Si eres ambicioso, inconformista y te mantienes en constante aprendizaje, tarde o temprano las oportunidades aparecerán. Nadie puede resistirse a la tentación de contar en su vida con un buen profesional.

El “solo sé que no sé nada” de Platón, nos recuerda nuestra propia limitación de conocimiento, a lo que yo añadiría, que solo aquellos lo suficientemente preparados pueden llegar a sentir alguna vez.
➜ ¿Has oído hablar alguna vez del síndrome del impostor? Si no lo has escuchado nunca, aquí tienes el claro ejemplo de estar abierto a nuevos conocimientos.
El síndrome del impostor es el fenómeno psicológico por el que la persona cree que no es inteligente, capaz o creativa, a pesar de que las evidencias indican que es hábil, presenta un alto rendimiento y tiene éxito. Es sentirte como un impostor cuando realmente no lo eres.
Lo hayas escuchado, o no, el síndrome del impostor es lo que sienten los buenos profesionales cuando vislumbran el margen de mejora que aún les queda por recorrer. Infinito.
Pero que no te inunde la inseguridad ni la desesperanza al compararte con otros entrenadores que han llegado más lejos que tú; mejor úsalos como fuente de inspiración, o incluso como mentores de los cuales poder aprender y de ese modo acelerar tu proceso de crecimiento profesional.
👉 Capacidad de improvisación y resolución de problemas
Y llegamos al quinto y último punto para darle la importancia que se merece a la capacidad de improvisación y resolución de problemas.
Si no somos capaces de adaptarnos a un entorno cambiante en tiempo real, será muy difícil que podamos adecuarnos a las necesidades de nuestro alumno en todas y cada una de sus etapas.
Para ello, contar con recursos de gestión y manejo de la incertidumbre, así como de cierta agilidad en la resolución de problemas, permitirán al entrenador guardarse determinadas balas, para situaciones concretas en las que nos encontremos con imprevistos, falta de disposición por parte del alumno o del cliente, o situaciones de restricciones puntuales, que requieran de un cambio de planes para poder superar con éxito una sesión de entrenamiento, o incluso una competición.
✚ Cuantas más herramientas tenga tu maletín de trabajo en relación a nuestro bagaje formativo, recursos metodológicos y experiencias previas, y mejor sepamos usarlas, más competentes serás en cualquier situación y mejor parados saldremos de los momentos de incertidumbre.
Como actúas si el alumno llega tarde, si de repente se lesiona, o si falla un levantamiento que no esperabas, o se excede en los límites del rol alumno-entrenador, son factores que los grandes entrenadores saben gestionar.
🔵 El ”be water, my friend” que dijo Bruce Lee describiendo la capacidad de fluir como forma de vida hace, muy elocuentemente, referencia a esta capacidad de improvisación y de resolución de problemas. A lo largo de mis años como entrenador es una de las más importantes y desconocidas que he podido ver presente en los entrenadores personales con mayor éxito en el mundo.

Resumen y conclusiones
Para concluir este artículo, como resumen final, nos gustaría remarcar la palabra “personal”, para hacer alusión a la interacción y al trato entre entrenador y cliente, ya que, aunque cada persona es diferente y no todo el mundo permite ni demanda el mismo nivel de atención, la cercanía, la confianza y el respeto mutuo, serán piedras angulares de una relación sólida, que permita superar cualquier tipo de obstáculo y desafío que se presente en el camino.
Reflexiona acerca de tus fortalezas y tus debilidades, analiza tus competencias y las oportunidades que se abren ante ti; sé honesto contigo mismo. Una vez que tengas claro lo que te define a nivel personal y profesional, como una unidad, podrás determinar cuál es el siguiente paso a dar para avanzar en tu camino.
¿Te animas a hacer este ejercicio de introspección?
Seguro que te sorprenderás de lo que descubras sobre ti. Y eso te ayudará a encarar los retos que tengas por delante como entrenador.





