El aceite de Krill es un suplemento que ha ganado popularidad por su contenido en ácidos grasos omega-3, similares a los del aceite de pescado, pero con una estructura única.
A diferencia del aceite de pescado, los omega-3 del aceite de Krill están unidos a fosfolípidos, lo que mejora su absorción y hace que sea más biodisponible para el cuerpo.
En este artículo, exploramos algunos estudios recientes que investigan los efectos del aceite de Krill en la salud humana.

Índice de Contenidos
ToggleComposición del aceite de krill
El aceite de krill contiene ácidos grasos omega 3 como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), que son cruciales para la salud cardiovascular y cerebral. Además, contiene astaxantina, un antioxidante que protege a las células del daño oxidativo.
✅ La mejor manera de obtener EPA y DHA es comiendo suficiente pescado y marisco. Estos alimentos también contienen otros nutrientes importantes y hay muchas pruebas de que pueden mejorar la salud cardíaca.
Aun así, algunas personas pueden beneficiarse de tomar suplementos como el aceite de krill. Los suplementos de aceite de pescado tienden a ser una alternativa menos costosa.

Estructura del aceite de krill
🟢 Beneficios del aceite de Krill según la ciencia
Función cognitiva
🔍 Konagai et al. (2013) realizaron un ensayo controlado aleatorizado en el que se evaluó el efecto del aceite de krill en la función cerebral de adultos mayores sanos.
Los participantes que recibieron aceite de krill durante 12 semanas mostraron mejoras significativas en la memoria y la capacidad de atención en comparación con el grupo placebo.
Estos resultados sugieren que el aceite de krill podría ser una opción útil para mantener la función cognitiva en el envejecimiento.
Inflamación y artritis
🔍 En 2007, Deutsch evaluó los efectos del aceite de krill en la inflamación crónica y los síntomas de la artritis en un ensayo clínico en humanos.
Los resultados indicaron que 300 mg diarios de aceite de Krill redujeron significativamente los niveles de proteína C-reactiva, un marcador clave de la inflamación, así como los síntomas relacionados con la artritis, mejorando la movilidad y reduciendo el dolor articular.

☝️ Esta gráfica muestra una disminución notable en los niveles de inflamación en personas con artritis que tomaron aceite de Krill (línea naranja) en comparación con el placebo (línea roja).
Mejora en la biodisponibilidad de omega-3
🔍 Schuchardt et al. (2011) llevaron a cabo un estudio que comparó la biodisponibilidad de los omega-3 en el aceite de Krill frente al aceite de pescado.
Descubrieron que los ácidos grasos omega-3 en el aceite de Krill se incorporaron a los fosfolípidos plasmáticos más eficientemente que los del aceite de pescado.
Esto significa que una dosis menor de aceite de Krill podría ofrecer beneficios similares o superiores a una dosis mayor de aceite de pescado.
➡️ Más reciente, en 2020, un estudio de Gyu et al., descubrió que los suplementos de aceite de Krill y de aceite de pescado tenían el mismo efecto en los niveles de grasas en la sangre.
Prevención de enfermedades cardiovasculares
🔍 Una revisión de Cochrane publicada en 2018 por Abdelhamid et al. analizó el papel de los ácidos grasos omega-3, como los presentes en el aceite de krill, en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Si bien los omega-3 mostraron efectos beneficiosos en la reducción de triglicéridos y el mejoramiento del perfil lipídico, los estudios sugieren que los beneficios sobre la prevención de eventos cardiovasculares mayores son modestos.
Comparación con el aceite de pescado en la modificación de lípidos
🔍 Kim et al. (2020) realizaron un metaanálisis que comparó los efectos del aceite de krill y el aceite de pescado en la modificación de los niveles de lípidos.
Descubrieron que el aceite de krill es más eficaz para reducir los triglicéridos y mejorar el colesterol HDL (colesterol "bueno"), lo que lo convierte en una opción superior para la salud cardiovascular.

Riesgo de fibrilación auricular con omega-3
🔍 Un estudio reciente de Qian et al. (2023) (con una importante limitación, la heterogeneidad de los estudios incluidos) encontró una asociación entre los niveles de biomarcadores de ácidos grasos omega-3, incluyendo los del aceite de Krill, y un mayor riesgo de fibrilación auricular en algunas poblaciones.
👁️ Sin embargo, los niveles elevados de EPA circulantes en sangre y en el tejido adiposo procedentes de la ingesta dietética, no se relacionaron con el desarrollo de fibrilación auricular, más aún, el riesgo incidente podría disminuir significativamente con el ácido DHA, DPA (docosapentanoico) y EPA.
¿Qué conclusiones sacamos de esto?
👉 Pues que la ingesta, a través de la dieta, de alimentos ricos en omega-3 (que no alcanzan las dosis conseguidas con los suplementos), no parecen relacionarse con un aumento de incidencia de fibrilación auricular.
👉 Ahora bien, no podemos extrapolar esta conclusión a la suplementación oral que alcanza dosis más altas de omega-3.
Si analizamos la evidencia científica más relevante relacionada con los suplementos, parece que los estudios con dosis más altas y pacientes con mayor riesgo de desarrollo de fibrilación auricular (mayor riesgo cardiovascular, enfermedad cardiovascular establecida y personas de edad avanzada) tendrían mayor incidencia de fibrilación auricular, mientras que dosis más bajas en el ámbito de la prevención primaria no se relacionarían con la arritmia.
Aceite de Krill vs. Aceite de Pescado
El aceite de Krill proviene de pequeños crustáceos, mientras que el aceite de pescado proviene de los tejidos de los peces grasos.
Ambos contienen los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA. Sin embargo, existen diferencias entre estos suplementos:
- Coste: El aceite de Krill cuesta más producir que el aceite de pescado, por lo que puede ser hasta 10 veces más caro.
- Color: El aceite de Krill tiene un tono rojizo, mientras que el aceite de pescado es dorado.
- Composición: El aceite de Krill contiene un antioxidante llamado astaxantina, que puede tener beneficios para la salud cardíaca. El aceite de pescado contiene naturalmente más omega-3. Aun así, los suplementos de Krill y aceite de pescado tienden a tener las mismas cantidades.
- Absorción: Como hemos mencionado anteriormente, algunos estudios han sugerido que el cuerpo puede absorber los omega-3 del Krill con mayor facilidad, pero también existen otros que indican que no hay diferencias.
- Sabor y olor: Algunas personas perciben un regusto a pescado con el aceite de pescado. Menos personas lo notan con el aceite de Krill.
Conclusiones
El aceite de Krill ha demostrado ser efectivo para mejorar la salud cardiovascular, reducir la inflamación, y apoyar la función cognitiva. Su mejor biodisponibilidad lo hace una opción superior frente al aceite de pescado en varios aspectos.
Sin embargo, como con cualquier suplemento, es importante considerar los riesgos potenciales, como el aumento de la fibrilación auricular en personas susceptibles.
A pesar de sus múltiples beneficios, se necesitan más estudios a largo plazo para evaluar completamente su seguridad y eficacia.






