En el mundo del bienestar y los suplementos, el magnesio se ha convertido en una especie de comodín. Se le atribuyen beneficios para el sueño, el estrés, los músculos… y últimamente también para “ayudar a adelgazar”.
Entre sus distintas formas, el citrato de magnesio es de las más populares por su buena absorción y su efecto suave sobre el tránsito intestinal.
Pero ¿existe evidencia real de que el citrato de magnesio ayude a perder peso o grasa corporal?
En este artículo veremos qué se sabe, y qué no, sobre este suplemento, qué muestra la evidencia y si existen o no motivos científicos para usarlo con fines de adelgazamiento.

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Toggle🧬 ¿Qué es y cómo actúa el citrato de magnesio en el cuerpo?
El citrato de magnesio es una sal que combina magnesio elemental con ácido cítrico. Su ventaja principal respecto a otras formas, como el óxido, es su mayor biodisponibilidad y su efecto laxante moderado. Por eso suele usarse para mejorar el tránsito intestinal o corregir déficits de magnesio, no como “suplemento quemagrasas”.
Desde un punto de vista fisiológico, el magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas. Regula la producción de energía (ATP), interviene en la función muscular y ayuda a mantener la sensibilidad a la insulina.
Por eso se ha planteado que podría favorecer indirectamente el control del peso, al mejorar procesos metabólicos implicados en la oxidación de glucosa y grasa.
Sin embargo, que algo mejore el metabolismo no significa que produzca pérdida de grasa medible. Y la diferencia entre ambas cosas es lo que la ciencia ha querido comprobar.

🔬 ¿Qué dice la ciencia sobre el uso de citrato de magnesio para bajar de peso?
Hasta la fecha (2025), solo existe un ensayo clínico aleatorizado que haya evaluado el efecto del citrato de magnesio como parte de un protocolo de suplementación.
🔎 Estudio de Joris et al. (2016)
En este ensayo doble ciego, controlado con placebo, se compararon tres formas de magnesio (citrato, óxido y sulfato) frente a placebo en 52 adultos con sobrepeso u obesidad ligera.
Los participantes tomaron 350 mg de magnesio elemental al día durante 24 semanas. El objetivo principal del estudio fue analizar la rigidez arterial y otros marcadores cardiovasculares.
En los resultados, los autores informaron literalmente:
“La suplementación con magnesio durante 24 semanas no afectó la velocidad de onda del pulso carotídeo-femoral, el peso corporal ni la composición corporal en comparación con el placebo”.
Esto significa que, aunque el estudio incluía la forma citrato de magnesio, no se observó ningún cambio significativo en el peso corporal, el IMC ni la composición corporal respecto al grupo placebo.
👉 Por tanto, podemos afirmar que el magnesio no modificó los parámetros relacionados con la masa grasa o magra (en ninguna de sus formas); y que no hay, por tanto, evidencia directa de que el citrato de magnesio ayude a adelgazar, ni siquiera en personas con sobrepeso.

- Tabla 1: No se observaron cambios significativos en peso corporal ni circunferencia de cintura. La velocidad de onda del pulso carotídeo-femoral (PWV c-f*) mejoró significativamente en el grupo de magnesio (-1,0 m/s). La presión arterial sistólica (PAS**) no varió. La excreción urinaria de magnesio aumentó significativamente (+2,01 mmol).
*PWV c-f = carotid-femoral pulse wave velocity (velocidad de onda del pulso).
**PAS = presión arterial sistólica.
🧠 Análisis crítico de los estudios sobre el citrato de magnesio
El único ensayo que existe hasta hoy de Joris et al. (2016) es metodológicamente sólido:
- Diseño doble ciego, placebo-controlado
- Dosis fisiológicamente relevante (350 mg/día de magnesio elemental)
- Duración suficiente (24 semanas)
- Buena adherencia y control de variables
Sin embargo, su principal limitación es que el objetivo no era la pérdida de peso, por lo que el análisis de composición corporal fue secundario. También hay que reseñar que la ausencia de diferencias incluso en esas medidas secundarias permite afirmar con seguridad que no se produjo ningún efecto adelgazante relevante.
Además, los pocos metaanálisis sobre magnesio y obesidad combinan distintas sales (óxido, glicinato, citrato…) y no permiten extraer conclusiones específicas sobre una forma concreta.
👉 En consecuencia, y desde el punto de vista clínico, lo más prudente es interpretar que el citrato de magnesio puede ser útil para corregir déficits minerales o apoyar la función metabólica, pero no tiene efecto demostrado sobre la reducción de grasa corporal.
✍️ Conclusiones
El citrato de magnesio es una forma bien absorbida y segura de magnesio, con beneficios claros en personas con déficit o tránsito intestinal lento. Sin embargo, no existen estudios que demuestren que ayude a adelgazar.
El único ensayo clínico que lo ha incluido (Joris et al., 2016) no encontró cambios en peso ni composición corporal tras 24 semanas de suplementación.
Por tanto, a día de hoy, no hay base científica para recomendar el citrato de magnesio como estrategia para perder grasa.






