La principal función del aparato digestivo es la nutrición, pero en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), como la enfermedad de Crohn, esta función puede verse comprometida.
🧪 La dieta no solo influye en los síntomas, sino que también puede modificar la evolución de la enfermedad.
Durante años, las recomendaciones se limitaron a evitar alimentos que agravaran los síntomas o pudieran causar obstrucción en pacientes con estenosis.
Aunque estas pautas pueden ser útiles a corto plazo, muchas personas terminaban evitando alimentos saludables incluso en remisión.
🚀 Hoy sabemos que una estrategia dietética basada en evidencia puede mejorar el pronóstico a largo plazo.
⚠️ Advertencia: toda la información y bibliografía de este artículo ha sido obtenida exclusivamente de las últimas guías de actuación de la American Gastroenterology Association (AGA).
Como siempre que hablamos de pautas nutricionales en pacientes con enfermedades diagnosticadas, nos limitamos a interpretar y acercaros de forma simple las guías clínicas de actuación.
Si padeces una enfermedad, consulta con un clínico.
Índice de Contenidos
Toggle- Dieta mediterránea como base general
- Cuándo y cómo usar la dieta baja en FODMAP
- Adaptaciones en caso de estenosis
- Nutrición enteral: una herramienta terapéutica
- Dietas terapéuticas específicas para la enfermedad de Crohn
- Usos prequirúrgicos y situaciones especiales
- Dieta a largo plazo en el síndrome de intestino corto (SBS)
- Valoración y tratamiento de la desnutrición en la enfermedad de Crohn
- Conclusión
Dieta mediterránea como base general
La American Gastroenterological Association (AGA) recomienda una dieta mediterránea como base para todos los pacientes con EII, salvo contraindicaciones.
Esta dieta es rica en frutas y verduras frescas 🌾🥦, grasas monoinsaturadas (como el aceite de oliva 🫖), hidratos de carbono complejos 🥞 y proteínas magras 🍖, y baja en alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y sal 🗉.
Aunque ningún patrón dietético ha demostrado reducir los brotes de Crohn de forma consistente, una dieta baja en carne roja y procesada puede ayudar en colitis ulcerosa —aunque no necesariamente en Crohn.
Estudios recientes muestran que tanto la dieta mediterránea como la dieta de hidratos de carbono específicos pueden lograr remisión sintomática y reducción de la calprotectina.
Además, la dieta mediterránea mejora la diversidad del microbioma y podría ofrecer beneficios adicionales para la salud general 💚.

🎞️👆 Este esquema resume las mejores estrategias dietéticas basadas en evidencia clínica para pacientes con EII, adaptadas a distintas fases o complicaciones de la enfermedad:
- EII sin complicaciones: se recomienda una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, grasas saludables, carbohidratos complejos y proteínas magras, con bajo contenido en productos ultraprocesados, sal y azúcar. En colitis ulcerosa (UC), reducir carne roja y procesada puede ayudar a evitar brotes.
- EII con estenosis intestinal: se aconseja evitar alimentos ricos en fibra insoluble (“roughage”) como manzanas sin pelar, brócoli, lechuga o maíz. En su lugar, consumir fibra soluble y vegetales cocidos, pelados, machacados o bien masticados para facilitar su tránsito.
- Enfermedad de Crohn inflamatoria: se recomienda terapia nutricional intensiva con nutrición enteral exclusiva (EEN) o dieta de exclusión de Crohn (CDED), que combinan nutrición parcial con dieta oral modificada. Ambas estrategias han demostrado eficacia en la inducción de remisión clínica y endoscópica.
- Pacientes desnutridos en preoperatorio: si no toleran dieta regular, puede usarse EEN o nutrición parenteral (PN) para optimizar el estado nutricional antes de la cirugía.
- Absceso intraabdominal o flemón: se requiere reposo digestivo absoluto (NPO) y nutrición parenteral como puente hasta la cirugía, minimizando complicaciones infecciosas.
- Situaciones con alta pérdida o malabsorción (fístulas, íleo prolongado, síndrome de intestino corto): se indica PN debido a la imposibilidad de cubrir los requerimientos por vía oral o enteral.
- Síndrome de intestino corto con EII: el tratamiento debe priorizar PN y líquidos intravenosos (IVF), con progresiva transición a alimentación oral siempre que sea posible, con o sin análogos de GLP-2 para favorecer la adaptación intestinal.
Cuándo y cómo usar la dieta baja en FODMAP
En fases sintomáticas, puede ser útil una dieta baja en FODMAP y fibra ❌🌾. Sin embargo, esta estrategia debe usarse solo a corto plazo y bajo supervisión clínica.
Esta dieta reduce bacterias beneficiosas del microbioma y la producción de butirato, un ácido graso esencial para la salud intestinal 🪠.
Por ello, una vez controlados los síntomas, debe fomentarse el regreso progresivo a una dieta mediterránea rica en fibra soluble ✔️.
Además, eliminar el gluten no es necesario a menos que haya diagnóstico de celiaquía o sensibilidad al gluten comprobada. Los refrescos azucarados, en cambio, deben evitarse por su relación con mayor riesgo de brotes ⚠️.

🎞️👆 Esta tabla resume los grupos de alimentos que pueden incluirse o deben eliminarse en una dieta baja en FODMAPs, utilizada de forma temporal en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) para reducir síntomas digestivos como hinchazón, gases y dolor abdominal durante brotes activos. Fuente.
- En verde se indican los alimentos aptos: frutas como el plátano, arándanos y uvas; verduras cocidas como calabaza, zanahoria y calabacín; cereales sin gluten como arroz y avena; y productos lácteos sin lactosa o sus alternativas vegetales.
En rojo, los alimentos que deben evitarse por su alto contenido en FODMAPs: manzana, mango, leche de vaca, brócoli, legumbres como lentejas o garbanzos, y edulcorantes como sorbitol o xilitol.
Adaptaciones en caso de estenosis
Cuando hay estenosis intestinal, los alimentos vegetales ricos en fibra pueden causar síntomas obstructivos.
En estos casos:
🥚 Se recomienda cocinar, procesar o triturar frutas y verduras hasta lograr texturas suaves.
🍎🧃 Por ejemplo, el puré de manzana es mejor tolerado que una manzana cruda con piel.
Los pacientes sin estenosis, una vez en remisión, no deben evitar la fibra de forma crónica, ya que su inclusión mejora la salud del microbioma y reduce la inflamación.
Nutrición enteral: una herramienta terapéutica
La nutrición enteral exclusiva mediante fórmulas líquidas puede inducir remisión clínica y endoscópica en enfermedad de Crohn, especialmente en niños ☕️🥒.
En adultos, aunque la evidencia es menor, puede considerarse como terapia puente o para evitar el uso de corticoides. Siempre debe estar supervisada por profesionales de la salud.
Esta estrategia es especialmente útil cuando otras opciones terapéuticas no son viables o hay necesidad de control rápido de la inflamación sin efectos adversos de medicamentos inmunosupresores.
Dietas terapéuticas específicas para la enfermedad de Crohn
Dieta de exclusión de Crohn y nutrición enteral parcial
Una estrategia prometedora para casos leves o moderados de Crohn de corta evolución es la combinación de alimentos específicos con nutrición enteral parcial, a través de la Dieta de Exclusión de Crohn (CDED). Esta dieta combina:
- Fórmulas nutricionales orales (como Modulen IBD o Ensure Plus) que aportan el 50 % de las calorías durante las primeras 6 semanas.
- Un número limitado de alimentos bien tolerados, bajos en grasa saturada y fibra insoluble.
- Posteriormente, se reintroducen más alimentos en fases controladas, reduciendo la proporción de fórmula al 25 %.
📈 Estudios con niños y adolescentes han demostrado que esta dieta es tan efectiva como la nutrición enteral exclusiva para inducir remisión, y mejor tolerada a largo plazo. También podría ser útil como terapia de rescate en pacientes con pérdida de respuesta a biológicos.
🔍 Aunque se ha estudiado sobre todo en población pediátrica, hay interés creciente en su aplicación en adultos. Siempre debe vigilarse el estado nutricional y evitar déficits.
Nutrición enteral exclusiva como terapia principal
La nutrición enteral exclusiva (EEN) consiste en reemplazar toda la alimentación por fórmulas orales líquidas durante 6–8 semanas. Se usa principalmente en niños, pero también puede ser útil en adultos si se tolera adecuadamente.
🥤 Las fórmulas comerciales estándar (poliméricas) son bien toleradas y pueden adaptarse a las necesidades calóricas de cada persona. El mecanismo de acción aún no se comprende del todo, pero se cree que mejora la microbiota, reduce la inflamación y proporciona descanso intestinal.
⚠️ En adultos, su uso es menos habitual por la baja adherencia (cansancio por el sabor, dificultad en entornos sociales, etc.), aunque puede lograrse remisión clínica y bioquímica en muchos casos.

🎞️👆 Esta imagen ilustra las distintas modalidades de soporte nutricional enteral utilizadas en el manejo de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), especialmente en enfermedad de Crohn, y detalla las fases de la dieta de exclusión para Crohn (CDED), que se combina con nutrición enteral parcial.
- EN (Nutrición enteral): hace referencia al uso de sondas enterales (nasoyeyunal, gastrostomía o yeyunostomía) cuando no es posible cubrir los requerimientos por vía oral. No hay evidencia suficiente para usar fórmulas específicas para EII.
- EEN (Nutrición enteral exclusiva): toda la ingesta calórica proviene de suplementos orales o fórmulas poliméricas por vía oral o por sonda. Es especialmente eficaz en la inducción de remisión en niños con Crohn. No requiere fórmulas elementales; pueden usarse proteínas intactas.
- PEN (Nutrición enteral parcial): combinación de suplementos nutricionales (cubriendo el 50–80 % del aporte calórico) con alimentos específicos. Puede emplearse en adultos como alternativa más tolerable a la EEN.
- CDED (Crohn’s Disease Exclusion Diet): esquema estructurado en tres fases:
- Fase 1 (semanas 1–6): 50 % de calorías por suplemento + alimentos limitados: pollo, huevos, patata cocida, fruta pelada. Se restringen carnes rojas, alcohol y mariscos ricos en taurina.
- Fase 2 (semanas 7–12): 25 % del aporte calórico por suplemento. Se amplía la variedad alimentaria con vegetales cocidos, cereales y frutas.
- Fase 3 (semana 13 en adelante): Se mantiene el 25 % de suplemento. Dieta más libre con recomendaciones generales. Se eliminan de forma permanente los ultraprocesados, refrescos, emulsionantes y gomas.
Usos prequirúrgicos y situaciones especiales
Nutrición antes de una cirugía programada
Cuando una persona con Crohn va a someterse a cirugía —especialmente si está desnutrida—, la nutrición enteral previa puede mejorar su recuperación.
✅ En estudios recientes, el uso de EEN antes de una operación redujo las complicaciones postoperatorias, como infecciones, abscesos o problemas de cicatrización, igualando los resultados quirúrgicos de personas bien nutridas.
💡 En pacientes con desnutrición grave, puede ser necesario administrar estas fórmulas por sonda si no se toleran por vía oral.
¿Cuándo se indica la nutrición parenteral?
La nutrición parenteral (por vía intravenosa) se reserva para situaciones específicas en las que no es posible o seguro usar el tubo digestivo:
- Fístulas de alto débito (>500 mL/día)
- Íleo prolongado o estenosis severas
- Síndrome de intestino corto con absorción insuficiente
- Estado nutricional deficiente que no mejora con nutrición oral o enteral
- Imposibilidad de alimentarse por boca durante al menos 7 días
🍶 Aunque la nutrición parenteral puede salvar vidas, su uso prolongado conlleva riesgos como infecciones o problemas hepáticos. Por eso, siempre se intenta volver a una alimentación oral o enteral en cuanto sea posible.

🎞️👆 Este esquema ilustra las diferentes vías de acceso vascular utilizadas para la administración de nutrición parenteral (NP), necesaria cuando no es posible cubrir los requerimientos nutricionales por vía oral o enteral. Fuente.
- Los catéteres centrales incluyen:
- Catéter venoso central no tunelizado (uso de corta duración, múltiples luces).
- Catéter tunelizado (uso prolongado).
- PICC (catéter central de inserción periférica, adecuado para NP a medio plazo).
- Vía femoral (solo para nutrición parenteral periférica —PPN— y de uso transitorio).
- Los accesos periféricos (solo para PPN) incluyen:
- Catéteres intravenosos periféricos.
- Catéteres de línea media.
La elección del acceso depende del estado clínico, la duración esperada del soporte nutricional y el tipo de fórmula utilizada (osmolaridad, concentración de glucosa, etc.).
Dieta a largo plazo en el síndrome de intestino corto (SBS)
Las personas con enfermedad de Crohn que han sufrido múltiples resecciones intestinales pueden desarrollar síndrome de intestino corto, lo que compromete gravemente la absorción de nutrientes y líquidos.
🧬 En estos casos, la nutrición parenteral puede mantenerse durante meses o incluso años, pero se intenta reducir progresivamente gracias a:
- 🔴 Estimulación oral y dietas personalizadas (como separar líquidos y sólidos, evitar bebidas azucaradas y priorizar comidas secas).
- 💉 Uso de fármacos como los agonistas del GLP-2, que favorecen la adaptación intestinal.
En última instancia, el objetivo es reemplazar la nutrición parenteral por hidratación intravenosa y alimentación oral siempre que sea posible, mejorando la calidad de vida y reduciendo riesgos.
🧑⚕️ Este manejo debe ser llevado a cabo por equipos multidisciplinares con experiencia en fallo intestinal y nutrición clínica avanzada.
Valoración y tratamiento de la desnutrición en la enfermedad de Crohn
¿Por qué es importante valorar el estado nutricional?
Las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, y especialmente con Crohn, tienen un mayor riesgo de sufrir desnutrición y déficits de micronutrientes. Esto puede deberse a varios factores combinados:
- Inflamación intestinal activa que dificulta la absorción.
- Pérdidas digestivas aumentadas.
- Aporte insuficiente por miedo a los síntomas.
- Uso de medicamentos como corticoides, sulfasalazina o metotrexato.
📉 La desnutrición en Crohn se asocia a peores resultados: más ingresos hospitalarios, más cirugías no programadas, menor respuesta a tratamientos y menor calidad de vida.
🩺 Por eso, todas las personas con Crohn deben ser valoradas regularmente por su profesional sanitario para detectar signos de desnutrición como pérdida de peso involuntaria, reducción de masa muscular o acumulación de líquidos.
⚠️ Las proteínas en sangre (como la albúmina) ya no se usan para diagnosticar desnutrición, porque se alteran fácilmente por la inflamación. En su lugar, se recomienda una evaluación clínica completa con herramientas específicas como el Subjective Global Assessment o los criterios de ESPEN y GLIM.
Déficits nutricionales más frecuentes en Crohn
Entre las deficiencias más comunes en personas con Crohn se encuentran:
🧬 Vitamina D
- Muy frecuente en Crohn, incluso en fases sin síntomas.
- Relacionada con la salud ósea, el sistema inmune y el control de la inflamación.
- Debe monitorizarse y suplementarse si está baja.
🩸 Hierro
- La anemia ferropénica es muy común en IBD.
- Se recomienda medir hemoglobina, ferritina, saturación de transferrina y PCR.
- Si hay déficit, el hierro intravenoso es más eficaz y mejor tolerado que el oral, aunque este último puede usarse en casos leves.
💉 Vitamina B12
- Se absorbe en el íleon terminal, por lo que las personas con resecciones, enfermedad ileal extensa o pouch ileoanal están en riesgo alto.
- Sus síntomas incluyen fatiga, pérdida de apetito, alteraciones neurológicas y anemia.
- En caso de déficit, la suplementación debe ser inyectable (intramuscular o subcutánea), de por vida.
🧪 Otros déficits posibles: zinc, cobre, ácido fólico y vitaminas liposolubles (A, D, E y K), especialmente en personas con múltiples cirugías o con malabsorción crónica. Su análisis debe hacerse preferiblemente en fases sin inflamación activa.
Conclusión
La dieta para la enfermedad de Crohn debe adaptarse a cada fase clínica y a las complicaciones individuales, pero las recomendaciones más actualizadas de la AGA dejan claro el enfoque general:
👉 Una dieta basada en plantas rica en frutas y verduras cocidas 🍆, grasas saludables como el aceite de oliva 🫒, proteínas magras 🐟 y baja en ultraprocesados 🍩 debe ser el patrón base en ausencia de contraindicaciones.
En fases activas o complicaciones como estenosis intestinal, desnutrición, fístulas o síndrome de intestino corto, es necesario recurrir a estrategias clínicas específicas:
🔹 Nutrición enteral exclusiva (EEN) o parcial (PEN),
🔹 Dieta de exclusión de Crohn (CDED),
🔹 o incluso nutrición parenteral (NP) en casos graves 🚨.
También es fundamental evaluar y corregir déficits frecuentes como:
☀️ Vitamina D,
🩸 Hierro,
💉 Vitamina B12,
🧪 y otros micronutrientes (zinc, folato, vitaminas liposolubles).
✅ Una buena dieta en Crohn no es solo la que evita síntomas, sino la que contribuye a modular la inflamación, preservar la función intestinal y prevenir complicaciones a largo plazo, siempre bajo supervisión profesional.






