Cuántos carbohidratos consumir en volumen (con la cuenta hecha)

Publicado: 4 de julio de 2024
Modificado: 3 de agosto de 2026

En una etapa de volumen, un punto de partida sensato es tomar al menos 3 a 5 gramos de carbohidratos por kilo de peso al día. En la práctica, los carbohidratos son las calorías que te quedan tras fijar la proteína y la grasa: cubren la energía de tus entrenamientos y rellenan el superávit. No hay una cifra mágica, hay un rango que se ajusta a tu peso y a cuánto entrenas.

Carbohidratos etapa de volumen
Cuántos carbohidratos consumir en volumen (con la cuenta hecha) 3

Como dietista, veo dos errores opuestos en volumen: quien teme al carbohidrato y entrena sin gasolina, y quien lo usa de excusa para comer sin freno. Aquí tienes la cifra con la cuenta hecha y cómo repartirla.

Puntos clave:
  • Los carbohidratos deben aportar las calorías que sobran tras fijar la proteína y la grasa, apuntando a un mínimo de 3 a 5 g/kg al día para sostener el entrenamiento (Iraki et al., 2019).
  • En volumen, primero fijas el superávit (un 10 a 20 % sobre el mantenimiento), luego la proteína (1,6 a 2,2 g/kg) y la grasa (0,5 a 1,5 g/kg); el resto son carbohidratos.
  • Su papel es dar energía a los entrenamientos, reponer glucógeno y dejar que la proteína se dedique a construir músculo en lugar de quemarse como combustible.
  • La cantidad importa más que el tipo: prioriza fuentes de calidad, pero no hace falta obsesionarse con "limpio" o "sucio" mientras la cifra y el conjunto de la dieta encajen.

ⓘ Sobre este contenido

Este artículo tiene fines informativos y base científica. No sustituye una pauta individualizada; si tienes una condición de salud como diabetes, ajusta los carbohidratos con un profesional.

Cuántos carbohidratos necesitas en volumen

La cantidad de carbohidratos en volumen se calcula por descarte: son las calorías que quedan una vez has fijado la proteína y la grasa dentro de tu superávit. Como referencia, la literatura sobre culturismo natural en fuera de temporada recomienda que los carbohidratos aporten esas calorías restantes, con un objetivo de al menos 3 a 5 g/kg al día para dar energía al entrenamiento de fuerza (Iraki et al., 2019).

Ese rango no es un techo: quien entrena con mucho volumen o hace mucho gasto puede necesitar más, y por eso conviene entenderlo como un suelo que se ajusta al alza según el caso.

La lógica de calcularlo por descarte tiene sentido porque la proteína y la grasa tienen mínimos que cumplir (una para construir, la otra para la salud hormonal y las vitaminas), mientras que el carbohidrato es la palanca flexible con la que ajustas la energía total. Si un día necesitas más calorías, subes carbohidratos; si necesitas menos, los bajas primero.

Es el macronutriente que más se mueve, y por eso es el que rellena el superávit una vez lo importante está cubierto.

Por qué los carbohidratos importan en una etapa de volumen

En volumen, los carbohidratos no engordan de forma especial: son el combustible que hace posible entrenar con la intensidad que construye músculo. Su papel es más de facilitador que de ladrillo, y entenderlo evita tanto temerlos como abusar de ellos. Cuando comes carbohidratos, el cuerpo almacena parte como glucógeno en el músculo y el hígado, y ese glucógeno es la fuente de energía preferente para los esfuerzos intensos y repetidos de una sesión de pesas.

Con los depósitos llenos, mueves más carga y aguantas más series de calidad; con ellos vacíos, el rendimiento cae y con él el estímulo que provoca el crecimiento.

A eso se suma un efecto indirecto pero importante: cuando hay carbohidrato suficiente, el cuerpo no necesita tirar de proteína para obtener energía, así que esa proteína queda libre para su función de construir tejido, un tema que desarrollamos en la importancia de los carbohidratos en la ganancia muscular.

Por eso una dieta de volumen con muy pocos carbohidratos suele rendir peor: no porque el carbohidrato construya músculo directamente, sino porque sin él las dos cosas que sí lo construyen, el entrenamiento duro y la proteína disponible, trabajan a media máquina.

Cómo calcular tus carbohidratos paso a paso

Calcular los carbohidratos de volumen es un procedimiento ordenado que puedes hacer con una calculadora y tu peso. La clave es respetar el orden: primero la energía total, luego los mínimos de proteína y grasa, y al final el carbohidrato como resto.

El orden del reparto

Empieza por tu mantenimiento, las calorías con las que tu peso se queda estable, y súmale el superávit de un 10 a un 20 %. Sobre esa cifra total, fija la proteína en un rango de 1,6 a 2,2 g/kg al día, que es lo que respalda la ganancia de masa magra, y la grasa en 0,5 a 1,5 g/kg, suficiente para la salud hormonal sin comerse todas las calorías.

Multiplica esos gramos por sus calorías (la proteína y el carbohidrato aportan 4 kcal por gramo, la grasa 9) y resta el resultado del total: lo que sobra, dividido entre 4, son tus gramos de carbohidrato. Este orden garantiza que nunca sacrificas proteína ni grasa esencial por meter carbohidrato, y que el carbohidrato absorbe los ajustes de energía. Si en unas semanas ganas peso demasiado rápido, bajas carbohidratos; si no ganas nada, los subes.

Es el mando con el que pilotas el superávit sin tocar lo que no se debe tocar.

Un ejemplo con números

Pongamos una persona de 80 kg con un mantenimiento de 2.600 kcal. Con un superávit del 15 %, su objetivo diario ronda las 3.000 kcal. Fija la proteína en 2 g/kg, es decir 160 g, que son 640 kcal. Fija la grasa en 1 g/kg, unos 80 g, que son 720 kcal. Entre proteína y grasa suma 1.360 kcal, así que le quedan 1.640 kcal para carbohidratos.

Dividido entre 4, eso son unos 410 g de carbohidrato al día, que para sus 80 kg equivale a algo más de 5 g/kg, dentro del rango recomendado. Puede parecer mucho, y por eso conviene repartirlo en varias comidas y apoyarse en fuentes densas. Este ejemplo no es una receta universal: cambia con tu peso, tu mantenimiento real y tu nivel de actividad, pero muestra el método.

Haz tu cuenta con tus números y tendrás una cifra de partida que luego la báscula te ayudará a afinar.

Los mejores carbohidratos para volumen

Los mejores carbohidratos para volumen son los que te permiten llegar a tu cifra diaria sintiéndote bien y con buenos nutrientes, y esos suelen ser en su mayoría de calidad. Arroz, patata y boniato, avena, legumbres, pasta (mejor integral), pan de calidad y fruta forman la base sensata: aportan energía, fibra, vitaminas y minerales, y sacian lo justo para no vivir hinchado.

La fruta, además de carbohidrato, suma micronutrientes y agua, y no hay motivo para temerla en volumen. Ahora bien, cuando el objetivo diario es alto, llegar solo con fuentes muy voluminosas y ricas en fibra puede resultar incómodo, y ahí tienen su hueco carbohidratos más fáciles de tomar, como el propio arroz blanco, la fruta o alguna bebida con carbohidrato alrededor del entrenamiento, que se digieren rápido y no te dejan pesado para entrenar.

Lo que no merece la pena es la obsesión con etiquetar cada alimento como "limpio" o "sucio": lo que decide el resultado es la cantidad total y que el conjunto de la dieta tenga suficiente proteína, fibra y micronutrientes, no si un día entra algo menos perfecto. Prioriza calidad como norma y usa la flexibilidad para cuadrar la cifra, no al revés.

Errores frecuentes con los carbohidratos en volumen

La mayoría de los problemas con los carbohidratos en volumen vienen de irse a un extremo. El primero y más común es quedarse corto por miedo a engordar: se recorta el carbohidrato, el entrenamiento pierde energía y se acaba ganando menos músculo del que se podría, con la paradoja de que ese temor a la grasa termina saboteando el objetivo del volumen.

El segundo error es el opuesto, usar el volumen como carta blanca para comer sin control (el llamado volumen sucio): se dispara el carbohidrato y las calorías muy por encima de lo necesario, y como el ritmo al que se gana músculo es fijo, todo ese exceso se va a grasa, algo que explicamos al hablar del superávit calórico.

El tercer error es descuidar la fibra y los micronutrientes: cubrir la cifra a base de azúcares y harinas refinadas llega al número pero deja una dieta pobre, con peor digestión y menos saciedad. Y el cuarto es no ajustar nunca: fijar una cifra el primer día y no volver a mirarla, cuando lo correcto es revisar el peso cada semana y mover los carbohidratos arriba o abajo según cómo evolucione.

Evitar estos cuatro errores es, en la práctica, casi todo el trabajo de gestionar bien el carbohidrato en una etapa de volumen.

Preguntas frecuentes

¿Los carbohidratos por la noche engordan más en volumen?

No. Lo que determina si ganas grasa es el total de calorías del día, no la hora a la que comes el carbohidrato. Repartirlos según te convenga (por ejemplo, más alrededor del entrenamiento) puede mejorar el rendimiento, pero comerlos de noche no engorda más por sí mismo. La franja horaria es cuestión de comodidad y digestión, no de grasa.

¿Se puede ganar músculo con pocos carbohidratos o en cetogénica?

Se puede ganar músculo con menos carbohidratos si la proteína y las calorías son suficientes, pero suele ser más difícil rendir al máximo en el gimnasio sin glucógeno lleno. Para la mayoría, una etapa de volumen con carbohidrato adecuado es más eficiente que una baja en carbohidratos, porque permite entrenar más fuerte.

¿Cuántos carbohidratos tomo un día que no entreno?

Puedes mantener una cifra parecida o bajarla ligeramente los días de descanso, ya que el gasto es menor. No es imprescindible clavar cada día distinto: lo que cuenta es el promedio semanal. Si prefieres simplificar, mantén los carbohidratos estables toda la semana y ajusta según cómo evolucione tu peso.

¿Debo tomar carbohidratos justo antes o después de entrenar?

Ayuda tener carbohidrato disponible alrededor del entrenamiento para rendir y reponer glucógeno, pero no es tan crítico como parece si ya comes suficiente carbohidrato a lo largo del día. Una comida con carbohidrato en las horas previas y otra después cubre de sobra a la mayoría; no hace falta cronometrar al minuto.

El carbohidrato es la gasolina, no el enemigo

Después de años de mala fama, cuesta ver el carbohidrato como lo que es en una etapa de volumen: la palanca con la que ajustas la energía para crecer, no un lujo culpable.

Fijas lo que no se negocia, la proteína para construir y la grasa para la salud, y a partir de ahí el carbohidrato hace el trabajo silencioso de llenar el depósito para que entrenes fuerte y de subir o bajar el superávit según lo pida la báscula. Visto así, la pregunta "¿cuántos carbohidratos tomo?" tiene menos de dogma y más de instrumento: es el número que mueves cuando quieres cambiar el ritmo de la ganancia.

El que aprende a manejar esa palanca deja de temer un macronutriente y empieza a usarlo, que es la diferencia entre seguir una dieta de volumen y dirigirla.

  1. Iraki J, Fitschen P, Espinar S, Helms E. Nutrition Recommendations for Bodybuilders in the Off-Season: A Narrative Review. Sports (Basel). 2019;7(7):154. https://doi.org/10.3390/sports7070154
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