La higenamina es un compuesto natural que se encuentra en ciertas plantas medicinales utilizadas tradicionalmente en Asia, como el loto sagrado (Nelumbo nucifera) o el bambú sagrado (Nandina domestica), entre otras.
Aunque durante siglos se ha usado por sus propiedades broncodilatadoras y cardiotónicas, en los últimos años ha empezado a ganar popularidad como ingrediente en suplementos preentreno o fórmulas “quemagrasas”.
Algunos fabricantes aseguran que puede acelerar el metabolismo, ayudar a movilizar grasa corporal e incluso mejorar el rendimiento físico.
Pero, ¿todo esto está realmente respaldado por la ciencia? En este artículo te explico, de forma clara, qué hace exactamente la higenamina en el cuerpo, qué efectos ha demostrado en ensayos clínicos reales, cuándo podría tener sentido usarla, y qué riesgos o efectos secundarios pueden aparecer.

Índice de Contenidos
Toggle- 🤔 ¿Qué es la higenamina y cómo funciona?
- 🔬 ¿Tiene beneficios reales como suplemento quemagrasas?
- 💪 ¿Y qué hay del rendimiento físico?
- 👁️ Higenamina en alimentos y riesgo para deportistas
- ⚠️ ¿Tiene efectos secundarios o riesgos?
- 💊 ¿Qué dosis se han usado en los estudios?
- 👨⚕️ Análisis crítico de los estudios
- Conclusiones
🤔 ¿Qué es la higenamina y cómo funciona?
La higenamina es un alcaloide vegetal con estructura química similar a la de la adrenalina.
En el cuerpo humano, actúa principalmente como agonista de los receptores beta-2 adrenérgicos, lo que significa que estimula el sistema nervioso simpático, produciendo efectos como aumento de la frecuencia cardíaca, dilatación bronquial y, potencialmente, movilización de ácidos grasos desde el tejido adiposo.
Este mecanismo recuerda al del clembuterol o la efedrina, aunque con una potencia mucho menor.
En teoría, este tipo de activación podría favorecer la lipólisis (liberación de grasa), aumentar el gasto calórico y mejorar el rendimiento físico en momentos puntuales. Sin embargo, que un compuesto tenga esta acción no garantiza que su uso en suplementos produzca cambios reales y medibles en la composición corporal.

La imagen representa cómo actúa la higenamina en el cuerpo. Al estimular los receptores beta presentes en el tejido adiposo, se activa una señal que favorece la lipólisis, es decir, la liberación de grasa almacenada para que pueda ser utilizada como fuente de energía. Este proceso es común a varios estimulantes adrenérgicos, pero que se libere grasa no implica automáticamente que se oxide o se traduzca en una pérdida real de peso
🔬 ¿Tiene beneficios reales como suplemento quemagrasas?
Los estudios clínicos en humanos sobre la higenamina son escasos, y muchos presentan limitaciones metodológicas. Aun así, hay algunos datos que merece la pena revisar.
🔎 En un ensayo aleatorizado cruzado con 16 adultos sanos, se evaluó el efecto de una fórmula con cafeína (270 mg), yohimbina y higenamina sobre el metabolismo en reposo.
Durante las horas siguientes, los investigadores observaron un aumento del gasto energético y una mayor concentración de ácidos grasos libres en sangre, junto con una ligera elevación de la frecuencia cardíaca (~3 lpm) y la presión sistólica (~12 mmHg).
Aunque estos resultados son interesantes, el diseño del estudio impide aislar el efecto de la higenamina, ya que la cafeína y la yohimbina por sí solas también elevan estos parámetros.

Incremento agudo de gasto energético y ácidos grasos tras mezcla con higenamina
🔎 Por otra parte, un estudio farmacocinético en adultos chinos evaluó el efecto de la higenamina administrada por vía intravenosa.
Se comprobó que produce una elevación dosis-dependiente de la frecuencia cardíaca, con una vida media muy corta (aproximadamente 8 minutos), lo que confirma su acción adrenérgica.
Sin embargo, en ese estudio no se midió el impacto sobre la oxidación de grasa ni sobre la composición corporal.
💡 En resumen, aunque hay señales de actividad simpaticomimética (es decir, de estimulación del sistema nervioso), no existen ensayos clínicos bien diseñados que demuestren que tomar higenamina por vía oral reduzca la masa grasa de forma significativa.

Aumento de la frecuencia cardíaca según dosis intravenosa de higenamina hasta +12 lpm a dosis altas (4 µg/kg/min)
💪 ¿Y qué hay del rendimiento físico?
A diferencia de otros estimulantes como la cafeína, la higenamina no ha sido bien estudiada en contextos de ejercicio.
🔎 En un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, Rasic y colaboradores (2021) administraron 75 mg diarios de higenamina durante tres semanas a mujeres deportistas recreativas. Se evaluaron parámetros de rendimiento cardiorrespiratorio mediante pruebas de esfuerzo.
El resultado fue claro, no hubo mejoras significativas en la capacidad aeróbica, la potencia máxima ni en otras variables de rendimiento.
Tampoco se observaron cambios en la composición corporal. El estudio concluyó que la” higenamina no ofrece beneficios en el rendimiento físico de mujeres activas en condiciones normales de entrenamiento”.

Sin diferencias entre placebo y higenamina en VO₂máx, potencia o fatiga en mujeres activas
👁️ Higenamina en alimentos y riesgo para deportistas
🔎 En un estudio reciente (Leaney et al., 2023), se analizó la presencia de higenamina en alimentos procesados a base de remolacha y sus implicaciones para los controles antidopaje de la WADA.
El equipo examinó productos que contenían remolacha —como jugos concentrados, polvos y conservas— y descubrió que la mayoría contenían trazas de higenamina, especialmente los que habían sido calentados o procesados.
Luego, seis voluntarios consumieron una bebida concentrada de remolacha. En sus muestras de orina se detectó higenamina libre, pero siempre en niveles muy bajos, menos del 1 % del umbral permitido por la WADA (10 ng/ml).
Aunque esto sugiere que es poco probable que dichos alimentos provoquen un positivo en doping, el estudio alerta de que incluso productos “naturales” como la remolacha pueden contener esta sustancia banida, lo cual debe tenerse en cuenta por los atletas de alto nivel.

⚠️ ¿Tiene efectos secundarios o riesgos?
La higenamina, al actuar sobre receptores betaadrenérgicos, puede producir efectos similares a otros estimulantes. Los más reportados en humanos son:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Elevación de la presión arterial
- Sensación de ansiedad, temblores o insomnio (especialmente cuando se combina con cafeína)
Desde 2017, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) prohíbe su uso en competición, clasificándola como estimulante (Lista).

👁️ Otro problema añadido es la falta de estandarización: varios análisis han detectado diferencias de hasta 62 veces entre la cantidad de higenamina declarada y la cantidad real presente en los suplementos, lo que eleva los riesgos de efectos secundarios no previstos (Cohen et al., 2018).
💊 ¿Qué dosis se han usado en los estudios?
Los estudios realizados han empleado dosis muy variables.
Algunos utilizaron 25 a 75 mg por vía oral, mientras que otros probaron administración intravenosa en rangos muy bajos (en microgramos por kg/minuto).
⚠️ En general:
- En estudios orales de corta duración, se toleraron dosis de hasta 75 mg/día sin efectos adversos graves.
- No hay ensayos con uso crónico prolongado ni con evaluación del impacto sobre salud metabólica o cardiaca a largo plazo.
- Las dosis en suplementos comerciales no siempre son precisas, y pueden superar ampliamente las cantidades probadas en estudios clínicos
👨⚕️ Análisis crítico de los estudios
La evidencia sobre higenamina presenta limitaciones importantes:
- La mayoría de estudios son agudos (unas pocas horas), sin evaluación de cambios reales en composición corporal.
- Muchos ensayos utilizan fórmulas con múltiples ingredientes, lo que impide aislar el efecto específico de la higenamina.
- Las muestras suelen ser pequeñas y poco diversas (adultos jóvenes sanos).
- No hay datos en mujeres, mayores, personas con sobrepeso o con enfermedades cardiovasculares.
- No existen estudios independientes y de larga duración
💡 Estas limitaciones hacen que no sea posible emitir recomendaciones claras sobre su uso como quemagrasas ni sobre su seguridad a medio o largo plazo.
Conclusiones
La higenamina es un compuesto natural con actividad estimulante leve, que actúa principalmente sobre receptores beta-2 adrenérgicos.
Aunque esta acción podría favorecer la movilización de grasas en teoría, no existen estudios clínicos bien diseñados que demuestren una reducción significativa de la grasa corporal tras su consumo.
En los pocos ensayos existentes, la higenamina casi siempre se ha administrado junto con otras sustancias, y los resultados han sido modestos, de corta duración y centrados en variables fisiológicas (como la frecuencia cardíaca), no en la composición corporal.
Además, presenta riesgos potenciales, sobre todo si se combina con otros estimulantes, y su estatus legal es problemático: está prohibida en competición y no está autorizada como ingrediente en suplementos en muchas jurisdicciones. Por eso, su uso no se recomienda ni como ayuda para perder grasa ni como mejora del rendimiento, especialmente habiendo alternativas mucho mejor estudiadas y reguladas, como la cafeína.






