¿Qué es la psicología deportiva y cómo ayuda a mejorar el rendimiento?

Redacción Fit Generation
Redacción Fit Generation

Mi nombre es Iván Alonso y soy Psicólogo especialista en mejorar el rendimiento de las personas. Mi pasión por el deporte me ha hecho especializarme en rendimiento deportivo, especialidad que puedo divulgar gracias a formar parte del Powerexplosive Team y en la cual he trabajado con atletas de nivel internacional como Loida Zabala, campeona del mundo de Powerlifting adaptado, Ruben Rico, campeón de España absoluto de Powerlifting o Guillermo Martinez, campeón mundial en la misma disciplina deportiva, además de trabajar con otras modalidades deportivas como la estética, la calistenia, deportes de contacto…

En este artículo os explicaré en detalle cuál es el papel que juega la psicología en el deporte, un área no tan conocida como puede ser el entrenamiento físico o la nutrición, pero que sin lugar a dudas jugará un papel decisivo a la hora de conseguir resultados.

Analizaremos cuales son las necesidades psicológicas de todo deportista, el papel del entrenamiento mental en diferentes modalidades deportivas y las principales estrategias que estas pueden aplicar para mejorar el rendimiento, además de ver en detalle qué podemos esperar del resto del curso y cuales serán los principales temas abordados.

Espero que os guste y que disfrutéis tanto escuchándolo como yo he disfrutado en su creación.

¿Qué es la psicología deportiva?

Todo buen deportista tiene la necesidad de mejorar su rendimiento. De ser mejor de lo que era antes, mejor que sus rivales, mejor que el segundo puesto. Pero dicha lucha va a requerir de un duro entrenamiento y de toda la ayuda posible a la hora de optimizar el rendimiento personal. Para dicha lucha, sería poco inteligente no controlar todas las variables, incluyendo por supuesto el entrenamiento mental de todas las variables que intervienen en el deporte practicado.

Conocerse a uno mismo parece algo sencillo, pero no lo es. Aprender sobre uno mismo, aprender cómo reacciono ante determinadas situaciones y por qué, en qué momentos me siento más seguro y en cuáles menos, qué es lo que le lleva a desconcentrarme y qué estrategias puedo poner en marcha para solucionarlo es una tarea tediosa que requerirá de tiempo y esfuerzo consciente por nuestra parte.

Seguro que muchos nos hemos sentido frustrados a lo largo de nuestro entrenamiento deportivo, seguro que todos hemos tenido días en los que nuestra cabeza no estaba donde queríamos que estuviera, etapas en las cuales nos encontramos estancados y no avanzamos para conseguir lo que queremos. No sabemos cuál es el camino a seguir para alcanzar nuestros anhelos, inquietudes y sobre todo no sabemos de qué manera pasar a la acción.

Es curioso como la mayoría de personas que empiezan a realizar cualquier deporte o que empiezan a entrenar en un gimnasio por su cuenta, a pesar de que en la mayoría de ocasiones solo se centran en entrenar la parte física, cuando fallan hacen referencias a la parte mental, con frases que seguramente os sonaran, del estilo «no estoy motivado», “no tengo la cabeza en su sitio” «perdí la concentración» o «estaba demasiado nervioso y todo salió mal».

Muchas veces por desconocimiento de la importancia del entrenamiento mental, otras por creer que se trata de un factor que no puede ser entrenado… Lo que sin duda es cierto es que es una variable descuidada por la mayoría de deportistas y que muchas veces limita la consecución de nuestros objetivos.

¡Ojo! No estamos diciendo que solo debamos entrenar la parte psicológica o que su entrenamiento nos permitirá poner fin a todos los factores que limitan nuestro rendimiento, pero si es importante recalcar que controlando la parte física y psicológica dar un salto de rendimiento real, mejorar nuestras capacidades y habilidades y aumentar las probabilidades de conseguir aquellos objetivos que nos motivan a entrenar.

Al final no son mentalmente fuertes aquellos deportistas que tienen un «día de suerte» sino aquellos que dan lo mejor de sí en cada entreno, competición tras competición.

Está claro que, como el resto de variables, algunas personas son más fuertes y tienen mejor predisposición para afrontar mentalmente diferentes adversidades, pero es importante entender que se trata de una variable que todos podemos entrenar y que mejora con el entrenamiento y el empeño.

Con el suficiente entrenamiento podemos conseguir una mente más fuerte, tomar mayor conciencia de nuestra realidad deportiva, no limitar nuestro potencial, tener una mayor motivación, mostrar una actitud mucho más positiva y luchadora, disfrutar más de cada entrenamiento e incluso aumentar nuestra pasión por el deporte y conseguir todas las metas que nos propongamos.

La fuerza mental y la capacidad de controlar los pensamientos es lo que realmente separa a un campeón de un segundo puesto, así de sencillo, si mentalmente puedes hacerlo, las posibilidades de conseguirlo en la práctica con el esfuerzo y tiempo necesarios se disparan.

Ser mentalmente fuerte quiere decir saber controlar tu mente y lo que sucede en ella, para así poder mejorar tu habilidad. Los signos más evidentes de fuerza mental son el control de los pensamientos, una habilidad estable y una elevada motivación.

Muchas veces nuestra propia mente es nuestra principal limitación, no somos conscientes del poder que ejercen nuestros pensamientos a la hora de realizar una serie muy pesada en powerlifting, a la hora de lanzar un penalty en fútbol o a la hora de realizar la salida en una carrera de cien metros. A través del manejo de estrategias que aporta la psicología podemos eliminar esa autoaceptación de los límites que nosotros mismo nos ponemos, bien porque muy poca gente ha conseguido nuestro objetivo o bien por miedo al fracaso.

Como he comentado hasta este momento, el entrenamiento psicológico se aborda a través de una disciplina que, al igual que el resto de áreas, emplea el método científico y, por tanto, es considerada una ciencia.

El objetivo principal de la psicología es el conocimiento especializado del comportamiento humana. Por su parte, la psicología deportiva es una disciplina, fundamentada en la psicología científica, que apoyándose también en conocimientos específicos provenientes de las ciencias del deporte, pretende estudiar el comportamiento enfocado al rendimiento deportivo.

A través de una metodología específica se pretende estudiar el rendimiento humano, comprenderlo y modificarlo. Esta disciplina científica es un área consolidada dentro de las ciencias de la actividad física y el deporte, caracterizada por una creciente calidad y cantidad de investigaciones.

El psicólogo deportivo posee conocimientos sobre procesos biológicos básicos, como son las emociones, la atención y concentración, el aprendizaje, la memoria o la motivación, variables que actúan de manera conjunta y que determinan el rendimiento deportivo.

Con la introducción de la psicología deportiva como parte fundamental de los entrenamientos pretendemos que el deportista haga emerger sus habilidades y capacidades, traduciéndolas en éxitos deportivos. Para lograr los objetivos, trabajamos desde la motivación hasta la implicación y el compromiso con los propios objetivos.

A través de un correcto entrenamiento psicológico podemos evitar la frustración del goleador que atraviesa una mala racha, del tenista que ha caído muchos puestos en el ranking o del atleta que se ha quedado sin clasificación para los Juegos Olímpicos por una décima de segundo.

El funcionamiento psicológico influye en nuestro funcionamiento físico, técnico y táctico-estratégico, de manera que, mediante el entrenamiento mental, podemos dotar al deportista de una serie de estrategias que le permitan adquirir y desarrollar las habilidades psicológicas que le ayudarán a enfrentarse a los entrenamientos y competiciones de la mejor forma posible.

Entrenando nuestra capacidad mental podremos ser más fuertes, más rápidos y más felices, por lo que la preparación psicológica debe integrarse en el conjunto de la preparación global del deportista como un elemento más.

Sin el conocimiento adecuado de cómo nos sentimos o de qué manera hemos actuado ante una competición, difícilmente vamos a poder mejorar nuestras marcas o realizar cambios en entrenamientos para mejorar los resultados obtenidos. Gracias al conocimiento de las variables psicológicas, mencionadas anteriormente, podremos multiplicar nuestras opciones de lograr aquello que nos propongamos.

Necesidades psicológicas del deportista y estrategias que las satisfacen

Las necesidades psicológicas del deportista podemos situarlas en tres grandes áreas bien definidas, en cada una de las cuales el entrenamiento contribuirá de forma decisiva a lograr nuestro objetivo específico, multiplicando nuestras opciones de rendimiento y éxito deportivo.

Las áreas que trataremos serán: el entrenamiento deportivo, la competición deportiva y un área de apoyo a las dos anteriores.

En el entrenamiento deportivo, el objetivo principal irá encaminado a potenciar el rendimiento en todas sus posibilidades, añadiendo, perfeccionando y poniendo a punto herramientas y recursos que nos sean de utilidad para maximizar cada uno de los entrenamientos a los que nos tengamos que enfrentar. El entrenamiento deportivo involucra aspectos como son la asimilación de los conocimientos, destrezas y el desarrollo de posibilidades físicas.

Para la competición deportiva, nuestro objetivo principal es rendir al máximo de nuestras posibilidades en un momento concreto que no elegimos, minimizando las posibilidades de fallo. Para ello deberemos controlar los recursos y herramientas proporcionados por la psicología deportiva previamente perfeccionados en nuestros entrenamientos.

Respecto al área de apoyo, nos ayudará a perfeccionar el funcionamiento general, abarcando cuestiones como la prevención y recuperación de lesiones deportivas y trastornos psicopatológicos, la comunicación interpersonal o, en los deportes que proceda, la dinámica del grupo.

Basándonme en dichas áreas, a través de los artículos dedicados a la psicología deportiva aportaré conocimiento acerca de: Cómo lograr la motivación para conseguir nuestros objetivos y de qué manera orientarla en función de nuestros objetivos.

Es sencillo entender su importancia, cuando realizamos cualquier disciplina deportiva es imposible evitar altibajos en el rendimiento. Con el entrenamiento psicológico pretendemos minimizar la duración de las malas rachas, evitar que aparezcan en momentos decisivos y ayudar a derribar obstáculos mentales que puedan afectar a nuestro rendimiento deportivo.

Quienes trabajan en las parcelas físicas y técnicas con el deportista siempre piden mejores resultados, pero muchas veces el deportista no tiene claro quien es su objetivo a batir, si su propio rendimiento o el de sus rivales. Trataremos cuál es la mejor orientación a la hora de marcarnos un objetivo, en función de si buscamos el mayor rendimiento posible o el mayor disfrute.

Trabajaremos también como gestionar situaciones que consideremos potencialmente estresantes, ofreciendo una respuesta adaptativa adecuada. Es importante entender la importancia del control emocional. Un correcto manejo de las emociones nos permite ofrecer la respuesta emocional adecuada, en el momento justo, en el lugar exacto y con la intensidad necesaria.

Nuestras emociones, y la manera de sentirlas y expresarlas, influyen en nuestro rendimiento en entrenamientos y competiciones. Las emociones actúan sobre nuestra manera de enfrentarnos a determinadas situaciones y van acompañadas de fenómenos orgánicos, por lo que influyen de manera notable sobre el grado de esfuerzo que podemos realizar en un entrenamiento o sobre nuestra capacidad a la hora de realizar un levantamiento pesado.

La experiencia emocional personal afecta a los cambios corporales que ocurren en el momento de la emoción, tales como la presión sanguínea, el pulso o la respiración, los cuales se ven alterados en sus valores normales. La conducta de la persona emocionada, cómo actúa y que hace, influye directamente en la MOTIVACIÓN, ya que un organismo emocionado es un organismo orientado hacia un fin.

Conocer estas necesidades también nos permitirá optimizar nuestros entrenamientos a través de la planificación. Esta nos ayuda a definir de manera precisa los objetivos que queremos alcanzar, permitiendo establecer posibles alternativas de actuación ante la elección y puesta en práctica de un programa de entrenamiento.

También hablaremos de cómo controlar el nivel de activación, es decir, cómo afrontar una competición que supone un gran reto y que puede producir un estado de nervios que nos impida realizar una actuación deportiva de manera óptima.

Por ejemplo, si estamos demasiado relajados nuestra atención se encontrará de manera dispersa y será difícil centrarnos lo suficiente a la tarea a llevar a cabo, por el contrario, si nos encontramos demasiado activados será más complicado controlar todos los detalles significativos para rendir bien.

En cada deporte, incluso en cada competición, será diferente el nivel de activación óptimo que deberemos encontrar para que nuestro rendimiento deportivo sea el idóneo.

Por su parte, controlar nuestro pensamiento puede ser decisivo, por ejemplo, cuando en un levantamiento muy pesado dudamos sobre nuestra capacidad de realizarlo, viniendo a nuestra mente pensamientos del tipo «la barra va a poder conmigo» o «espero no fallar en la tercera repetición».

Muchas veces estos pensamientos surgen de manera inconsciente y producen una frustración, de manera que el rendimiento en ese entrenamiento no será el idóneo. Por ello me gustaría resaltar que podemos aprender a manejar estas situaciones aprendiendo a detectarlos y sustituirlos por otros más apropiados con el uso de las herramientas psicológicas adecuadas.

Aprender a manejar nuestro foco atencional nos permitirá lograr concentrarnos y rendir a un nivel óptimo. Mediante el entrenamiento de esta capacidad podemos dirigir y mantener la atención hacia los aspectos relevantes de la modalidad deportiva que nosotros practiquemos.

Foco atencional

Existen dos factores a la hora de dirigir nuestro foco atencional, por un lado, el foco atencional que dirigimos de forma interna o de forma externa.

➤ Si nuestro trabajo está enfocada a la hipertrofia, nos va a interesar más un foco atencional interno, en el cual nos centramos en el grupo muscular que estamos realizando.

➤ Por su parte, en deportes de fuerza, es recomendable un foco atencional externo, por ejemplo, estar focalizados en la velocidad de la barra. Aprender a dirigir nuestra atención puede suponer la diferencia entre un primer y un segundo puesto.

Por otro lado, el factor de amplitud, es decir, utilizar un foco atencional más abierto o más cerrado en función de si se trata de un deporte individual o deportes colectivos, puede suponer la victoria o la derrota en un enfrentamiento.

Lidiar con nuestra autoconfianza, siendo esta uno de los pilares básicos, nos permitirá competir bien y disfrutar con el deporte que practicamos. La autoconfianza se basa en las creencias y expectativas que tenemos nosotros mismos a la hora de realizar una determinada actuación deportiva, influyendo de manera directa en nuestro rendimiento.

En ocasiones se puede producir una visión distorsionada de lo que pensamos que podemos rendir y nuestro rendimiento real, provocando tanto un exceso como una falta de confianza.

El clima motivacional influye también de manera significativa en nuestro rendimiento, gracias a un ambiente que propicia el proceso de aprendizaje y a las personas que son significativas para nosotros y que nos refuerzan a seguir mejorando en cada repetición, en cada serie y en cada entrenamiento.

Trataremos cómo detectar las condiciones más favorables posibles, en un ambiente de competición y cómo orientarnos de forma adecuada a la hora de conseguir un logro deportivo, estar orientados a la aproximación o a la evitación.

Cómo ponernos criterios de éxito adecuados, manejar nuestro locus de control, es decir, ser conscientes de que no podemos escoger tener buenas sensaciones el día de la competición, ganar o hacer una determinada marca, pero si podemos exigirnos dar el máximo independientemente de las circunstancias, concentrarnos todo lo posible, seguir el plan que hemos establecido para lograr un objetivo y que la motivación no decaiga y nos permita seguir avanzando en cada entrenamiento.

Aprenderemos cómo ejercitar visualización, una técnica que ayuda a visualizar las metas y objetivos y el camino a recorrer para conseguirlos. Gracias a ella se ejercita la motivación, la concentración y la confianza, de forma que todas las variables psicológicas estén alineadas con el objetivo a conseguir y los pasos que hay que dar para alcanzarlos.

Diferentes modalidades deportivas, diferentes formas de mejorar el rendimiento

Todos los conocimientos de psicología deportiva que trataremos en los diferentes artículos se enfocarán en función del objetivo y la modalidad deportiva, centrándonos especialmente en deportes estéticos, deportes de fuerza y deportes de contacto por ser quizás las principales modalidades practicadas por la mayoría de oyentes en esta plataforma, pero es importante tener en cuenta que la psicología deportiva juega su papel en cualquier tipo de modalidad, de tipo individual o colectivo.

Psicología en powerlifting y deportes de fuerza

En Deportes de Fuerza, como puede ser el Powerlifting, es necesario hacer uso de todos los recursos posibles para realizar el levantamiento. Aprendiendo a controlar nuestro nivel de activación, a través del manejo de estrategias psicológicas, lograremos de conocer nuestro nivel óptimo y cómo llegar al mismo al enfrentar una competición.

Si nuestro nivel de activación tanto muscular como mental es bajo, el reclutamiento de fibras no será el óptimo y se producirán desestabilizaciones que nos distraerán del objetivo de levantar el peso que nos proponemos.

Pero ojo, un exceso de activación psicofisiológica puede hacer que nos centremos exclusivamente en el requerimiento de la tarea, el levantamiento, en este caso, y que no prestemos suficiente atención a aspectos de la ejecución como realizar un correcto leg-drive, hip drive, retracción escapular… o a que no escuchemos las órdenes de los jueces.

En deportes de fuerza también es destacable la existencia del fenómeno de priming deportivo, demostrándose el importante efecto que los pensamientos y las palabras más básicos y elementales pueden tener sobre nuestras actuaciones deportivas.

Por ejemplo, en un levantamiento muy pesado, ocupar nuestra mente con un concepto que para nosotros englobe el levantamiento y todo aquello que implica, como es levantar la barra con mucha fuerza, mantener la estabilidad en el movimiento, y demás acciones, podremos activar dichas señales sin perder la concentración en la tarea.

Por no extendernos en exceso, no profundizaremos en más estrategias útiles en este tipo de modalidades deportivas, pero más adelante tendréis un artículo específico.

Psicología en culturismo y deportes de estética

Para deportes de Estética y Fitness, nuestros objetivos son distintos. Por ejemplo, conseguir una mejor y mayor adherencia a los entrenamientos y a la dieta nos permitirá no fallar a la hora de conseguir nuestro objetivo.

Podemos lograr dicha adherencia a través de un correcto establecimiento de metas, marcando, en primer lugar, un objetivo específico, que se centre en aquello que queremos lograr, que ese objetivo sea mesurable, que lo podamos cuantificar y decir con exactitud cuántas veces lo hemos logrado y que sea observable para facilitar la cuantificación.

A la hora de establecer metas para nuestros entrenamientos o nuestra dieta, estas deben ser a largo plazo realistas y a corto plazo de carácter progresivo y acumulativo, de manera que nos permitan estar cada vez más cerca lograr el objetivo propuesto a largo plazo. A la hora de establecer metas, estas deben suponer un reto para nosotros. De lo contrario, si son demasiado sencillas, no mantendrán nuestra motivación .

Con el fin mejorar nuestro físico también debemos aprender a no normalizar los entrenamientos, es decir, afrontar cada serie con el estado mental más favorable, la activación psicofisiológica adecuada y una mayor concentración.

Aprender a gestionar el estrés y los pensamientos negativos que pueden llevarnos a rendirnos en una serie determinante o a no dejarnos llevar por emociones negativas.

Psicología en deportes de combate

En deportes de combate, la gestión del estrés y ansiedad que produce el enfrentarte contra un rival puede ser decisiva. Si bien la ansiedad es una respuesta emocional que tiene la finalidad de mantener al organismo en alerta, esta puede llegar a convertirse en contraproducente en estos deportistas si no se consigue regular y mantener en unos niveles óptimos.

Las situaciones estresantes pueden acontecer en entrenamientos, instantes previos a la competición o en el momento de la misma. Además, considero de vital importancia la definición por parte del deportista de sus fortalezas y debilidades, que le permitan tener un autoconcepto que sume a sus objetivos.

Sumado a esto, es imprescindible que el deportista de esta modalidad deportiva desarrolle capacidades que le permitan el control cognitivo, es decir, que pueda identificar sus pensamientos negativos y las emociones ligadas a los mismos y pueda modificarlos por pensamientos positivos que generen emociones adecuadas.

Un correcto entrenamiento en autodiálogo, es decir, aquello que el deportista se dice a sí mismo, puede ser la clave del éxito. Cuando esta “conversación interna” es positiva, contribuye a optimizar el rendimiento deportivo en base a la mejora en la toma de decisiones y el desarrollo de un pensamiento estratégico y táctico adecuado.

Una de las formas que más me gustan para ejemplificar la importancia del control de los pensamientos es la conocida como paradoja del pensamiento, cuanto más quieres evitar un pensamiento, más aparece, por ejemplo, si ahora mismo os dijera que no penséis en un elfante rosa, ¿que se os viene a la mente?, exacto, se os ha venido a la cabeza, no podemos parar nuestro pensamiento, pero si modificarlo, es decir, no querer pensar en elefante rosa no funciona, pero si convertirlo en azul.

También destacar respecto a esta modalidad deportiva el entrenamiento en toma de decisiones. Por ejemplo, un boxeador que está cubriéndose y atrapado contra las cuerdas, debe poseer la habilidad mental estratégica y táctica para poder salir de esa situación en el menor tiempo posible de forma previa al combate, habilidad entrenable también mediante visualización.

Como vemos, todas las estrategias tienen su cabida y van enlazándose formando un entramado que nos permite maximizar nuestro rendimiento.

Psicología en deportes de raqueta y otros

En otros deportes, como pueden ser los deportes de raqueta, se ha hablado mucho de la fortaleza mental necesaria para lograr buenos resultados y que nuestro rendimiento deportivo sea el óptimo y no se vea influenciado, por el contrario.

Pero, ¿cómo somos capaces de poder conseguir esa fuerza mental? Bien, a través del manejo de las creencias y la focalización, podremos controlar la presión a la que estamos expuestos. Mediante una mayor percepcion de control conseguiremos manejar esas creencias.

Asimismo, un instrumento útil y sencillo para el deportista, es la elaboración de rutinas de pre-competitivas, que al ser cotidianas y construidas por él mismo, le permiten prepararse para enfrentar en forma exitosa la situación de estrés que supone la competición, creando rituales y rutinas que le permiten regular los niveles de ansiedad.

En esta modalidad deportiva es importante señalar cómo el deportista se recupera ante un error relevante, ya que con frecuencia, puede entrar en una espiral de pensamientos negativos y errores.

En primer lugar, debe descargar la decepción, liberando la tensión muscular y bajando la activación, para empezar la siguiente bola con un ritmo respiratorio y una tensión muscular adecuada. En segundo lugar, debe identificarse el error, poseer recursos cognitivos para determinar cuál es la mejor solución y reanudar de la manera más rápida posible.

Psicología en deportes acuáticos

Respecto a deportes acuáticos como puede ser la natación, es relevante señalar que se trata de modalidades deportivas en las que nos encontramos en un medio distinto al que nos solemos enfrentar de forma natural. De manera que para perfeccionar el manejo técnico en esta habilidad debemos estar expuestos a una carga del entrenamiento más elevada que en otra clase de modalidades deportivas.

Dicho esto resulta interesante remarcar la importancia de la adherencia a los entrenamientos, ya que es una modalidad deportiva en la que se pueden llegar a entrenar hasta más de 6 horas al día.

La adherencia de los deportistas, se refiere a la asistencia regular y puntual a las sesiones de entrenamiento y a las distintas actividades que lo complementan (sesiones de fisioterapia, reconocimientos médicos, tratamiento farmacológico, plan de alimentación, etc.), así como al cumplimiento apropiado de las tareas concretas que los deportistas deben realizar.

Su importancia es evidente, pues solo se podrá obtener el máximo aprovechamiento del plan de preparación, si los deportistas lo cumplen en la medida prevista. Sin embargo, en muchos casos, el incumplimiento parcial de las tareas programadas, son bastante elevados, así como la situación contraria: un exceso de adherencia que sobrepasa las exigencias del plan de trabajo trazado.

Psicología en deportes de equipo

En deportes de equipo, como el fútbol o el baloncesto, es de vital importancia trabajar la cohesión grupal. Esta variable se refiere a una visión compartida donde la identidad de cada deportista se funde con la del propio grupo. Debe existir una comunicación abierta, lo que permite que el grupo se mantenga junto, con predominancia de feedback, donde la información es emitida, comprendida, dando permiso a poder hablar desde los sentimientos y necesidades.

A medida que el grupo se cohesiona, se incrementa la adhesión a las normas y reglas explícitas. Un equipo cohesionado posee y se apoya en una filosofía y una cultura grupal y produce un aumento en la percepción de cada persona en particular y del grupo en general. Mediante este conocimiento intergrupal podremos detectar problemas y a encontrar soluciones más rápidamente.

Cuando hablamos de equipo hablamos de sinergia, de la suma de las partes, es decir, donde cada uno desde su función y rol, ya sea desde afuera o desde adentro, tiene una función que cumplir, donde se aprende a través del otro, a dar y a recibir, a compartir, a permanecer juntos y unidos.

Claves a tener en cuenta

  • El Sobreentrenamiento y sobre exigencia en el entrenamiento más allá del nivel de exigencia necesario para la competición, puede ocasionar graves problemas psicológicos para el deportista. La sobreexigencia es el paso previo del burnout, ya que en ocasiones no se cumplen las expectativas creadas por el jugador.
  • El Estancamiento, síndrome que puede ser desencadenado en algunos deportes cuando aparece una barrera en forma de meta. Por ejemplo, los levantadores de halterofilia experimentados pueden llegar a un punto en el que sea realmente difícil levantar más peso, por lo que es posible llegar a un estancamiento tanto físico como piscológico al no visualizar nuevos resultados.
  • Presiones externas, que suelen darse principalmente en deportistas jóvenes. Muchas veces por los padres que gritan a sus hijos sin darse cuenta de que estos no disfrutan. Estas presiones externas ejercidas por la familia o simplemente por la sociedad, suelen afectar negativamente al deportista.

Este proceso es evitable con algunas pautas aplicadas al deporte, como puede ser aprender habilidades de autorregulación para saber gestionar las exigencias del deporte.

Muchas de las estrategias que se pueden seguir para evitar este síndrome que lleva a la retirada deportiva serán tratadas en profundidad dada su relevancia. Recordemos que el deporte, cuando se convierte en profesión, debe ser gestionado de igual manera que el resto de trabajos, pero que no podemos imponernos metas irreales.

Psicología en lesiones deportivas

En cuanto a la lesión deportiva. Podríamos decir que nunca es el mejor momento para caer lesionado. Las lesiones deportivas disminuyen o limitan la capacidad del deportista y suelen interrumpir su progresión a nivel de rendimiento durante el tiempo que este permanece lesionado. La adaptación psicológica del deportista lesionado será un aspecto clave en su proceso de rehabilitación.

Una manera inadecuada de afrontar la lesión puede derivar en un lento y dificultoso proceso de rehabilitación en el que aparezcan temores y dudas sobre su futuro deportivo. Las dudas generan incertidumbre y la incertidumbre produce altos niveles de ansiedad: cómo voy a responder tras el período de recuperación, si tendrá o no molestias, si su rendimiento será como el de antes de producirse la lesión, etc.

Frente a las lesiones deportivas, no todos los deportistas responden psicológicamente del mismo modo. Los hay que suelen aceptar y adaptarse antes a esta nueva situación, teniendo la capacidad de convertirla en un reto personal o en una oportunidad para crecer a nivel personal, y la asumen como parte, a veces inevitable, de su actividad o profesión, mientras que otros la viven como algo amenazante y de difícil aceptación y solución.

Entre las estrategias que nos aporta la psicología durante un proceso de lesión deportiva me gustaría destacar:

  • Generar motivación, es decir, promover un proceso de recuperación ameno en el que se establezcan objetivos realistas en el proceso de recuperación, así como un trabajo específico e individualizado de calidad.
  • Mantener la calma: Tener una actitud paciente con el proceso de recuperación, así como mantener unas expectativas realistas, es un aspecto clave para reducir el estrés y la ansiedad que puede provocar la vuelta a la competición. No debemos esperar que después de salir de una lesión rindamos al mismo nivel que lo hizo antes de caer lesionado. El rendimiento va a darse de manera gradual a través de los entrenamientos y las competiciones en las que participemos, variando en función de cada deportista.

Recuperar sensaciones será un aspecto importante para el deportista en esta fase de su proceso de rehabilitación.

También es un hecho a destacar que a través de la psicología deportiva disponemos de herramientas y estrategias para prevenir tanto la aparición de la lesión deportiva como para que los déficits psicológicos que se produzcan tras una lesión no sean demasiado graves y tengamos un proceso de recuperación mucho más efectivo, que nos permita recuperarnos lo más rápido posible para volver a dar nuestro máximo potencial en los entrenamientos.

Trataremos todos estos temas y muchos más, siempre abiertos a vuestras sugerencias y dudas, nos vemos en el próximo artículo del blog de Fit Generation.

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📝 A fecha de: 06-12-2017

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