Qué se puede beber durante el ayuno intermitente (sin romperlo)

Publicado: 11 de enero de 2024
Modificado: 3 de agosto de 2026

Durante el ayuno intermitente puedes beber lo que no tenga calorías: agua, con o sin gas, café solo y té o infusiones sin azúcar ni leche. Lo que rompe el ayuno son las calorías, no el sabor. Así que en cuanto añades leche, azúcar, miel, un zumo o un caldo con sustancia, dejas de ayunar.

Beber durante el ayuno
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Como dietista, te ahorro la lista interminable de "bebidas milagro para el ayuno": la regla real es una sola y se entiende en diez segundos. Aquí tienes qué puedes beber tranquilo, qué rompe el ayuno sin que lo parezca y dónde está el debate de los edulcorantes.

Puntos clave:
  • La regla que resuelve casi todo: si no aporta calorías, no rompe el ayuno. Agua, café solo y té o infusiones sin azúcar ni leche entran en esa categoría.
  • Rompen el ayuno la leche y las bebidas vegetales, el azúcar y la miel, los zumos, los refrescos azucarados, los caldos con grasa o proteína y los suplementos con calorías, como los aminoácidos, el colágeno o la proteína en polvo.
  • El café solo y el té tienen unas 2 calorías por taza, una cantidad irrelevante, así que no rompen el ayuno y encima ayudan a llevar mejor el hambre.
  • Los edulcorantes sin calorías no aportan energía, pero su efecto sobre el apetito y la insulina no está cerrado, así que lo sensato es no abusar y mantener el ayuno simple.

ⓘ Sobre este contenido

Este artículo tiene fines informativos y base científica. No sustituye una pauta individualizada. El ayuno intermitente no es adecuado para todo el mundo: si estás embarazada, tienes diabetes, tomas medicación, o tienes o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria, consúltalo antes con un profesional.

La regla que resuelve casi todo: calorías sí o no

Lo que determina si algo rompe el ayuno es si aporta calorías, no si sabe a algo o si es líquido.

El ayuno intermitente funciona, en buena parte, porque durante las horas sin comer la insulina se mantiene baja y el cuerpo pasa a tirar de la grasa y a producir cuerpos cetónicos, un cambio metabólico que una revisión del New England Journal of Medicine describe como el interruptor que se activa tras varias horas sin ingesta calórica (de Cabo y Mattson, 2019).

Cualquier bebida con calorías interrumpe ese proceso, porque obliga al cuerpo a gestionar esa energía y sube la insulina. Por eso la pregunta útil no es "¿esta bebida es sana?", sino "¿tiene calorías?". Un zumo natural es sanísimo y rompe el ayuno; el agua con gas no aporta nada y no lo rompe. Con esa vara de medir, la mayoría de dudas se resuelven solas sin necesidad de listas.

La única zona gris, que veremos al final, es la de las cosas que no tienen calorías pero podrían influir por otras vías, como los edulcorantes. Para todo lo demás, la regla de las calorías basta.

Qué puedes beber sin romper el ayuno

Las bebidas seguras durante el ayuno son las que no aportan energía, y son menos de las que la gente cree pero suficientes para llevarlo bien. La lista corta es agua, café solo y té o infusiones sin nada añadido, y con esas tres tienes cubierta la hidratación y buena parte del manejo del hambre.

Agua, con y sin gas

El agua es la bebida por excelencia del ayuno, y aquí no hay ningún matiz: no tiene calorías, hidrata y no rompe nada. Puedes tomarla del tiempo o fría, y también con gas, porque el agua carbonatada sin azúcar sigue teniendo cero calorías y a mucha gente le ayuda con la sensación de estómago vacío al dar algo de plenitud.

Un truco práctico es añadirle unas rodajas de limón o pepino: la cantidad de calorías que aporta un chorrito de limón es tan pequeña que a efectos prácticos no cuenta, y mejora el sabor sin sacarte del ayuno. Lo que sí rompe el ayuno son las aguas "saborizadas" comerciales que llevan azúcar o zumo, así que conviene mirar la etiqueta y no fiarse de que "es agua".

Mantenerte bien hidratado durante las horas de ayuno no es un detalle menor, porque parte de lo que interpretamos como hambre es en realidad sed, y beber agua ayuda a distinguir una cosa de la otra. En resumen, el agua en cualquiera de sus formas sin calorías es tu recurso principal y el más fácil de acertar.

Café solo

El café solo, sin azúcar ni leche, no rompe el ayuno y es uno de los grandes aliados para llevarlo bien. Una taza de café negro tiene alrededor de 2 calorías, una cantidad tan insignificante que no altera el estado de ayuno ni la insulina de forma relevante.

Además, la cafeína ayuda a rebajar la sensación de hambre y aporta un empujón de energía y concentración justo en las horas en las que más se nota el estómago vacío, que suelen ser las de la mañana. El problema no es el café, es lo que la gente le echa: en cuanto añades leche, una nube de crema, azúcar o miel, sí estás metiendo calorías y rompes el ayuno.

El llamado "café a prueba de balas", con mantequilla y aceite MCT, rompe el ayuno de lleno, porque esas grasas son calorías por mucho que se venda como compatible. La versión que respeta el ayuno es la aburrida: café solo, como mucho con un edulcorante si lo necesitas, aunque de eso hablamos luego. Tomado así, es probablemente la bebida más útil del ayuno después del agua.

Té e infusiones sin azúcar

El té y las infusiones sin azúcar ni leche tampoco rompen el ayuno y son una buena forma de variar cuando cansa el agua. Igual que el café, una taza de té tiene apenas un par de calorías, una cifra despreciable a efectos del ayuno.

Sirven tanto los tés con cafeína, como el verde o el negro, como las infusiones sin teína, como la manzanilla, la menta o el rooibos, y cada una aporta una experiencia distinta sin sumar energía. Tomar algo caliente ayuda además a calmar el hambre y a pasar el rato, un factor psicológico que en el ayuno cuenta más de lo que parece.

La única condición es la de siempre: sin azúcar, sin miel y sin leche, porque cualquiera de esos añadidos convierte una infusión de cero calorías en una bebida que rompe el ayuno. Los tés comerciales embotellados suelen llevar azúcar, así que la infusión hecha en casa es la opción segura. Con el agua, el café y el té ya tienes un repertorio suficiente para cualquier ventana de ayuno.

Qué rompe el ayuno sin que lo parezca

Además de lo evidente, hay bebidas y suplementos que rompen el ayuno aunque mucha gente los crea compatibles, y son la causa habitual de "ayunar" sin ayunar de verdad. Distinguir las trampas es lo que separa hacer bien el protocolo de saltárselo sin darte cuenta.

Lo evidente: leche, azúcar y zumos

Todo lo que lleva leche, azúcar o zumo rompe el ayuno, porque son calorías directas. La leche y las bebidas vegetales aportan azúcares y grasas, así que un café con leche o un té con un chorrito ya cuentan como ingesta. El azúcar y la miel son calorías puras que además elevan la insulina, justo lo que el ayuno busca evitar.

Los zumos, incluso los naturales y sin azúcar añadido, llevan los azúcares de la fruta y bastantes calorías, de modo que un vaso de zumo de naranja rompe el ayuno igual que un desayuno. Lo mismo vale para los refrescos azucarados y las bebidas deportivas, pensadas precisamente para aportar energía rápida. La regla no cambia: si mancha el agua con color y sabor a base de azúcar, lo más probable es que rompa el ayuno.

Estas son las trampas fáciles de ver; las difíciles vienen ahora.

Las trampas: caldos, suplementos y el café con grasa

Los caldos con sustancia, muchos suplementos y el café enriquecido con grasa rompen el ayuno aunque se vendan como compatibles. Un caldo de huesos o de verduras con aceite y proteína aporta calorías, así que técnicamente rompe el ayuno, aunque en ayunos largos y por motivos de electrolitos algunos protocolos lo permiten a conciencia; conviene saber que no es una bebida "libre".

Entre los suplementos, los aminoácidos ramificados, el colágeno y la proteína en polvo tienen calorías y estimulan la insulina, de manera que tomarlos durante la ventana de ayuno lo interrumpe, por mucho que se anuncien para tomar en ayunas. El caso del café con mantequilla o aceite MCT ya lo hemos mencionado y merece repetirse aquí porque es el error más disfrazado: son varios cientos de calorías presentadas como truco de ayuno.

Incluso las pastillas y gominolas de vitaminas pueden llevar azúcares, así que en un ayuno estricto conviene revisar hasta eso. La idea de fondo es que la etiqueta de "compatible con el ayuno" es marketing, no una garantía, y que la única comprobación fiable sigue siendo mirar si aporta calorías. Ante la duda con un producto, trátalo como si rompiera el ayuno.

El caso de los edulcorantes y el "cero calorías"

Los edulcorantes sin calorías no rompen el ayuno en el sentido calórico, pero su efecto sobre el apetito y la insulina no está del todo cerrado, así que merecen un matiz aparte. Sustancias como la sucralosa, el aspartamo, la estevia o la fruta del monje no aportan energía y no elevan directamente el azúcar en sangre, de modo que por la regla de las calorías serían compatibles.

El punto de discusión es que el sabor dulce puede activar una respuesta anticipatoria: al detectar dulzor, el cuerpo de algunas personas libera algo de insulina a través de lo que se llama fase cefálica, aunque no llegue energía, y hay estudios que sugieren este efecto en ciertos individuos y otros que no lo encuentran.

La honestidad aquí es reconocer que la respuesta varía de una persona a otra y que la evidencia no permite una respuesta rotunda para todo el mundo. En la práctica, un edulcorante ocasional en el café es muy poco probable que sabotee tu ayuno, mientras que llenar la mañana de refrescos light "porque son cero" es tentar a la suerte sin necesidad.

La recomendación sensata no es prohibirlos, sino usarlos con moderación y observar cómo te sientan a ti en cuanto a hambre. Si notas que el refresco light te dispara las ganas de picar, tu cuerpo te está dando la respuesta que los estudios no cierran. Mantener el ayuno lo más simple posible, con agua, café y té, evita de raíz toda esta discusión.

Preguntas frecuentes

¿El café con un chorrito de leche desnatada rompe el ayuno?

Sí, aunque sea poca. La leche desnatada tiene menos grasa pero sigue teniendo azúcares y proteínas, es decir, calorías, y por tanto rompe el ayuno. Si te cuesta el café solo, es mejor un edulcorante que la leche. Reserva el café con leche para tu ventana de comidas.

¿Puedo tomar refrescos light o zero durante el ayuno?

En el sentido calórico no lo rompen, porque no tienen azúcar. El matiz es el de los edulcorantes: en algunas personas el sabor dulce aumenta el apetito. Uno ocasional no es problema, pero si abusas y notas más hambre, conviene dejarlos y quedarte con agua.

¿Un chicle sin azúcar rompe el ayuno?

Un chicle sin azúcar tiene muy pocas calorías, casi siempre menos de cinco, así que a efectos prácticos no rompe el ayuno de forma relevante. El único aviso es el mismo de los edulcorantes: a algunas personas masticar y el sabor dulce les despiertan el hambre. Si es tu caso, evítalo.

¿Pasa algo por hacer 16 horas de ayuno todos los días?

Para la mayoría de personas sanas, el ayuno diario de 16 horas es sostenible y seguro si la ventana de comidas cubre bien tus necesidades de energía y proteína. No es obligatorio hacerlo cada día ni ayunar es imprescindible para perder grasa: lo que manda es el balance calórico total. Si tienes alguna condición médica o tomas medicación, consúltalo antes.

El ayuno no premia la obsesión

La pregunta por lo que se puede beber esconde a menudo otra: el miedo a arruinar el ayuno por un descuido, y ese miedo suele hacer más daño que un café con leche. Quien convierte el ayuno en un examen constante de qué gota rompe qué, acaba con una relación tensa con algo que solo es una herramienta para ordenar cuándo come.

La realidad es más tranquila: con agua, café solo y té tienes resuelto el 95 por ciento de las situaciones, y el otro 5 por ciento se decide con la regla de las calorías sin necesidad de foros ni calculadoras. El ayuno intermitente ayuda a algunas personas a comer menos y con más orden, pero no tiene ningún poder mágico que un edulcorante puntual pueda anular.

Si te encuentras midiendo las calorías de una rodaja de limón, el problema ya no es el limón. Quizá lo más útil que puedas beber durante el ayuno, además de agua, sea un poco de perspectiva.

  1. de Cabo R, Mattson MP. Effects of Intermittent Fasting on Health, Aging, and Disease. N Engl J Med. 2019;381(26):2541-2551. https://doi.org/10.1056/NEJMra1905136
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