¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular?

Diego F. Salazar Tortosa
Diego F. Salazar Tortosa

En este artículo, hablaremos de la importancia de la herencia parental en nuestra composición corporal, cómo de heredables son la masa muscular y la adiposidad.

Finalmente, comentaremos conceptos básicos de genética necesarios para entender la influencia de los genes en nuestra composición corporal.

¿Heredamos la composición corporal de nuestros padres?

Como ya he comentado, en este artículo nos vamos a enfocar en la influencia de la genética en masa muscular y adiposidad, así que primero vamos a ver cómo de heredables son estos rasgos.

Veremos hasta qué punto la herencia genética de nuestros padres afecta a nuestra masa muscular y tejido graso, repasando para ello la evidencia proveniente de los estudios de heredabilidad.

Estos estudios analizan el peso de la genética sin necesidad de tener información de genes concretos, sin prácticamente ninguna información genética o datos moleculares. Por eso empezamos por aquí, es una buena manera de entender la importancia de la genética sin entrar en mucho detalle en los aspectos moleculares.

Los gemelos comparten muchos rasgos. La estructura de la cara, la altura, el peso…

Igualmente, los niños se parecen a sus padres, por lo que hay cierta herencia de estos rasgos. Un apunte importante es que las familias comparten, no sólo genética, sino también un ambiente común, por lo que la similitud entre familiares no sólo es consecuencia de una genética similar.

Es por ello que, para determinar la influencia de la genética, se analizan gemelos monocigóticos y dicigóticos. Ambos tipos de gemelos comparten ambiente, por lo que las diferencias que observemos serán producto de la genética.

Los gemelos monocigóticos son genéticamente idénticos (vienen del mismo zigoto), así que comparten el 100% del material genético, además del ambiente familiar y la edad (Figura 1).

Los gemelos dicigóticos serían mellizos, son hermanos que comparten aproximadamente el 50% del material genético, además de la edad y el ambiente familiar. La comparación de estos grupos nos permite determinar en qué medida las similitudes entre hermanos se deben a la genética y no al ambiente.

desarrollo de gemelos
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 15

Figura 1. Representación gráfica del desarrollo de gemelos mono- y dicigóticos1

Si un rasgo, por ejemplo, el tamaño del bíceps es más similar entre gemelos idénticos que entre mellizos, habría una influencia de la genética en ese rasgo. A igualdad de ambiente, individuos genéticamente más similares se parecen más en el rasgo de interés, ya que tanto gemelos idénticos como mellizos comparten ambiente familiar, pero solo en los idénticos la genética es 100% similar.

Lo repito de nuevo, dentro de cada pareja de gemelos el ambiente es similar, es decir, viven en el mismo seno familiar, pero solo en los gemelos idénticos la genética es 100% similar.

Por tanto, si los gemelos idénticos presentan un tamaño de bíceps muy similar, mientras que los mellizos no tanto, la genética tendría un peso importante en este rasgo: A genética más similar, rasgo más similar. Esto es, básicamente, lo que mide la heredabilidad, el porcentaje de variabilidad que explican los factores genéticos respecto del ambiente.

¿Cómo se estima esto? Calculando la diferencia en el nivel correlación entre parejas de gemelos idénticos y de mellizos. Volviendo a nuestro ejemplo, si los bíceps de cada pareja de gemelos idénticos se parecen mucho entre sí, mientras que los mellizos no presentan un volumen de bíceps similar, tendríamos mayor heredabilidad y, por tanto, mayor peso de la genética.

Si queréis más detalles técnicos sobre los cálculos de heredabilidad os dejo en los apuntes la referencia a un libro sobre genética deportiva2 donde se entra en más detalle (está en inglés).

Comparando la composición corporal entre gemelos

¿Qué nos muestran los estudios de gemelos respecto a la composición corporal? Pues que tanto la masa muscular como la adiposidad presentan un componente genético.

Por ejemplo, en un estudio3 analizando 25 parejas de gemelos idénticos y 16 de mellizos (todos hombres) se comparó la cantidad de músculo y tejido adiposo en el brazo. Prácticamente, todas las medidas de composición corporal fueron más similares entre gemelos idénticos que entre mellizos.

La heredabilidad (i.e., la influencia de la genética) fue mayor del 80% en la sección transversal de tejido adiposo y tejido muscular del brazo medida con tomografía. Mismos niveles de influencia genética se vieron en medidas antropométricas como la circunferencia del brazo o el índice de masa corporal (IMC).

Igualmente, en otro estudio4 analizando 227 parejas de gemelas idénticas y 126 de mellizas (mujeres postmenopáusicas) vieron que la genética tiene un papel relevante en la cantidad de masa muscular.

La masa muscular estimada con DXA fue más similar entre gemelas idénticas, explicando la genética el 52% de la variabilidad observada en el estudio. Por último, un estudio5 con 748 parejas de gemelos idénticos encontró que la genética podría explicar el 90% y 70% de la variabilidad en masa muscular y adiposidad, respectivamente.

Además, replicaron estos resultados comparando una muestra más pequeña de gemelos idénticos con mellizos. Esto es importante, ya que como hemos comentado, es necesario tener grupos con diferentes niveles de similitud genética para testar el efecto de dicha genética.

Genética vs ambiente: ¿La genética determina todo?

Para acabar con esta sección, quiero destacar algo obvio, pero que aún así es importante recalcar. La relevancia de la genética en un rasgo no excluye la existencia de influencia ambiental.

Fijaos que en ningún momento hemos hablado de heredabilidad del 100%. Además, hay variabilidad entre estos y otros estudios (probablemente por diferencias en tamaño muestral, poblaciones estudiadas, etc.…), por lo que la genética es relevante en la masa muscular y adiposidad, pero ni mucho menos lo es todo. Hay influencia ambiental.

La genética predispone, pero es la interacción con el ambiente lo que determina el resultado final. En relación con esto, un estudio6 analizó el nivel de daño muscular entre 14 parejas de gemelas idénticas ante una sesión de entrenamiento con 24 series de curl de bíceps.

Antes del entrenamiento, los niveles de fuerza y marcadores de daño muscular (mioglobina y creatina quinasa) fueron similares entre gemelos, sugiriendo una influencia genética en esas variables. ¿Pero qué pasó después del entrenamiento? Que las similitudes entre gemelos desaparecieron.

Lo más interesante es que los individuos con marcadores de daño muscular más altos tras el entrenamiento fueron los que aplicaron más fuerza en fase excéntrica cuando el codo estaba más estirado (de 130 a 180 grados). ¿Qué es lo que está pasando aquí? Pues que la capacidad de esforzarse cuando el codo está más estirado y, por tanto es más incómodo apretar, podría estar superando al efecto genético.

Aquellos individuos que aplicaron más fuerza en rangos amplios mostraron más señales de daño muscular independientemente de su gemelo, es decir, de su genética.

Dicho de otra manera, aunque tú y todos tus familiares tendáis a ser personas más pequeñas (a igualdad de actividad física respecto de otras más grandes), y probablemente no tengas el potencial genético para ser enorme, ello no quiere decir que no puedas mejorar tu versión inicial y exprimir al máximo lo que tienes.

Si generas un entorno adecuado para el desarrollo de masa muscular, probablemente mejores. Digo probablemente por qué estoy generalizando y es posible que haya personas no respondedoras.

En esos casos la genética podría ser útil, ya que ya hay alguna pieza de evidencia que sugiere que personas con diferente genética podrían responder mejor o peor a diferentes tipos de entrenamientos (hablaremos de esto más adelante).

De todas maneras, es posible que muchos de los casos con falta de resultados puedan deberse a problemas en entrenamiento, alimentación o descanso. Ya sabes que desde Fit Generation tenemos una categoría de artículos sobre hipertrofia, destinada 100% a que podáis aprender sobre ello.

¿Cómo afecta la genética a la composición corporal?

Pasamos a la última sección de este artículo donde vamos a hablar de conceptos básicos sobre genética que necesitamos para entender para después poder profundizar más. Además, nos van a ayudar a interpretar la evidencia genética aplicada a salud y rendimiento deportivo.

Para esta sección me he basado principalmente en algunos libros de referencia sobre el tema, os dejo las referencias en los apuntes2,7.

Genoma Humano
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 16

Genoma Humano

El genoma

Empezamos por el genoma. Mi genoma sería toda la información que yo poseo en forma de ADN, la “archiconocida” doble hélice de ADN. Es ahí donde está la información para producir proteínas.

¿Y cómo se crean estas proteínas? Dentro del núcleo de las células, el ADN se copia en otro tipo de molécula, el ARN mensajero, que como su propio nombre indica actúa de intermediario (Figura 2).

Sale del núcleo, y en el citoplasma se produce la traducción de ese ARN mensajero a proteína. Las proteínas realizan muchas funciones en nuestro cuerpo, desde la regulación del metabolismo hasta la contracción de los músculos.

Así que os podéis imaginar la importancia que tiene el ADN para nuestro organismo, es como el manual de instrucciones de la máquina.

A principios de los 2000 se obtuvo la secuencia casi completa del genoma humano. Durante la década siguiente se obtuvo información sobre la secuencia de miles de individuos a lo largo de decenas de poblaciones humanas por el mundo.

Y es ahí donde se puede sacar más partido a los estudios genéticos enfocados en salud y rendimiento deportivo. Al comparar las secuencias de todos estos individuos se ha visto que el 99% del genoma es similar, existiendo una pequeña parte que varía entre personas.

Esa pequeña variabilidad es la que puede influir en las diferencias de rasgos como la anatomía, fisiología, habilidades atléticas o incluso el riesgo de enfermedad. Y he aquí uno de los grandes objetivos de la genética humana, detectar cuáles son las variaciones genéticas (las variantes) implicadas en las diferencias entre rasgos.

Variantes genéticas

Existen diferentes tipos de variantes (es decir, de variación), pero el tipo más usado en estudios genéticos son los polimorfismos de nucleótido único, aunque se suelen llamar SNPs por sus siglas en inglés (Single Nucleotide Polymorphism).

¿Qué es un SNP? Primero tenemos que revisar la estructura del ADN. Si recordáis, el ADN, o Ácido Desoxirribonucleico, es una doble hélice formada por dos hebras que se entrelazan (Figura 3).

Cada hebra está constituida por una secuencia de nucleótidos, los cuales presentan cuatro estructuras químicas diferentes: Adenina, Timina, Citosina y Guanina. Se suelen abreviar por la primera letra (A, T, C, G), así que cada hebra sería una sucesión de A, C, G, T… seguramente habréis visto representaciones del código genético en esta forma (Figura 4).

Estructura química del ADN
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 17

Figura 3. Estructura química del ADN9

Representación del código genético
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 18

Figura 4. Representación del código genético

polimorfismo de nucleótido único
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 19

Figura 5. Representación de un polimorfismo de nucleótido único (SNP)

Por eso se llaman polimorfismos de nucleótido único, porque la variación está en un único nucleótido. Como hay muchos de estos polimorfismos a lo largo del genoma, a cada uno de ellos se les da un nombre basado en un número.

Por ejemplo, el rs1815739 hace referencia a un SNP del gen ACTN3, el cual está relacionado con el rendimiento deportivo.

Si ponéis el número rs en Pubmed (web muy usada para buscar artículos científicos, etc.) os lleva directamente a esa variante, os muestra la variación entre poblaciones, relevancia clínica, publicaciones relacionadas, etc…

Por ejemplo, en el caso de este SNP, tenemos 60 estudios analizando su asociación con daño muscular o capacidad atlética (Figura 6).

Publicaciones relacionadas con SNP
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 20

Figura 6. Publicaciones relacionadas con el SNP rs1815739 de ACTN3

Otros tipos de variantes genéticas o polimorfismos serían las inserciones o delecciones de uno o unos pocos nucleótidos (Figura 7).

Un ejemplo de inserción podría ser el siguiente: Algunos individuos tienen en una región los nucleótidos AGCTCT, pero otros individuos tienen dos nucleótidos adicionales antes del primer CT, siendo la secuencia AG AA CTCT.

Por otro lado, una delección podría ser la desaparición de la C en el primer CT, dejando la secuencia como AG TCT.

Gráfica de una inserción y delección
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 21

Figura 7. Representación gráfica de una inserción y delección

Impacto de las variantes genéticas en las proteínas

¿Y cómo pueden ser estas variantes relevantes para nuestro cuerpo? Cómo hemos dicho, la secuencia de ADN es como el manual de instrucciones para construir proteínas.

Ese ADN del núcleo se transcribe a ARN mensajero, un intermediario, que va hasta el citoplasma y ahí se traduce a proteína. Dentro de un gen, cada secuencia de 3 nucleótidos, lo que se conoce como codón, codifica para un aminoácido específico.

Los aminoácidos son como los ladrillos que forman las proteínas. Entonces se van leyendo los codones del ADN, y añadiendo los aminoácidos que corresponden formando una cadena que generará la proteína completa, el producto final del gen (Figura 8).

¿Qué pasa si tenemos un codón que es TTA? O lo que es lo mismo, UUA en ARN mensajero, ya que la Timina es convertida a Uracilo durante la transcripción del ADN a ARN. Pues ese codón codifica para el aminoácido leucina, pero si cambiamos la Adenina por Timina, es decir, tenemos un polimorfismo de nucleótido único, entonces ahora tenemos TTT (UUU en ARN), lo que codifica para Fenilalanina (Figura 910).

Un cambio en una SOLA posición puede cambiar un aminoácido de la proteína, lo cual podrá tener más o menos consecuencias dependiendo de la posición de ese aminoácido en la proteína.

Formación de proteínas
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 22

Figura 8. Formación de proteínas11

Ejemplo de variante no sinónima
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 23

Figura 9. Ejemplo de variante no sinónima. La timina es transformada en uracilo al transcribir en ADN a ARN

Ejemplo de variante sinónima
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 24

Figura 10. Ejemplo de variante sinónima. La timina es transformada en uracilo al transcribir ADN a ARN

Este sería un ejemplo de mutación no sinónima, porque genera cambios en la proteína y, además, de “sentido erróneo”, porque cambia un aminoácido por otro.

Las variantes sinónimas son aquellas que no afectan a la proteína, ya que se cambia el codón, pero el nuevo codón codifica para el mismo aminoácido. Por tanto, hay cierta redundancia, algunos codones están repetidos y codifican para el mismo aminoácido (Figura 1010).

Otras variantes no sinónimas serían por ejemplo las “sinsentido”. El cambio genera un codón de stop, es decir, se adelanta la señal de final de proteína, de cierre del proceso (Figura 1110).

Así que la proteína final es más corta. Ahora se puede entender por qué un polimorfismo puede afectar a rasgos de interés como la fuerza o la composición corporal. Pueden afectar la formación de las proteínas, las cuales cumplen funciones fundamentales en nuestro cuerpo.

Genetica 11 1
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 25
Mutación sinónima sinsentido
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 26

Figura 11. Ejemplo de mutación sinónima sinsentido

Tipos de diseños experimentales en estudios genéticos

Vamos a hacer ahora un breve repaso de los tipos de estudios que se usan para analizar la influencia de la genética en la salud y el rendimiento deportivo. Los primeros estudios que analizaron el impacto de la genética sobre rasgos humanos fueron los estudios con parejas de gemelos o miembros de familias.

Como hemos comentado en la primera sección, estos estudios analizan si los individuos emparentados son más similares en los rasgos de interés. Por ejemplo, fuerza o masa muscular.

Si a genética más parecida tenemos rasgos más similares, entonces estos rasgos tendrían una heredabilidad alta. Estos estudios son un apoyo fuerte para confirmar la existencia de una determinación genética (es decir, influencia de la genética), pero no aportan información sobre los genes implicados.

Con el avance de la biología molecular hoy en día se puede analizar directamente como varía el ADN entre personas y si esta variación se relaciona con diferencias en rasgos de interés.

Hay varios diseños para abordar estos nuevos datos:

i) Casos-controles, donde se analiza si una variante es más frecuente en individuos que tienen el rasgo de interés (ej. ser atleta de élite) respecto de individuos que no tienen ese rasgo (no atletas)

ii) Estudios transversales, donde se testa si los rasgos varían entre genotipos, por ejemplo, si los portadores de una variante tienen más fuerza que otros;

iii) Por último estarían las intervenciones, donde se aplica una manipulación entre grupos seleccionados al azar.

Un ejemplo de este último caso serían los estudios donde se aplican entrenamientos con diferentes niveles de intensidad (Figura 12). Al analizar el efecto de esta intervención veríamos si este varía entre genotipos.

Por ejemplo, si individuos con algunas variantes genéticas responden mejor a unas intensidades que a otras. Además, estos estudios se pueden alargar en el tiempo, pudiendo hacer un seguimiento de la relación entre genotipo y rasgo a largo plazo.

Cuanto más prolongado sea el estudio en el tiempo… Cuanto más tiempo se siga, desenlaces más fuertes se podrán analizar, por ejemplo, adaptaciones al entrenamiento a largo plazo.

Cabe destacar que los estudios de asociación tienen problemas para establecer causalidad, porque diferentes factores pueden covariar (variar a la vez) y, por tanto, no sería posible determinar el efecto aislado de cada uno de ellos.

En cambio, en los estudios de intervención sí se puede analizar causalidad ya que podemos ver el efecto de la intervención y su interacción con la genética.

Entrenamiento engenético
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 27

Figura12. Ejemplo de estudio de intervención aplicado a entrenamiento engenética

Tipos de datos genéticos

Ya tenemos los diseños experimentales, pero ¿cómo son los datos genéticos que se analizan con estos diseños? En un primer momento, lo que se hacía era analizar una región concreta del genoma. Se estudiaban unos pocos polimorfismos en un gen que era un candidato para el rasgo de interés.

Esto es lo que se conoce como estudios de gen candidato. El problema de esta aproximación es que debes tener información previa para poder seleccionar un candidato, así que la búsqueda de nuevos genes está limitada.

Nuevos análisis genómicos permitieron abordar este problema. Por ejemplo, estudios que identifican amplias regiones cromosómicas asociadas con rasgos de interés a lo largo de generaciones.

Estos estudios pueden detectar lo que se conoce como un locus de un rasgo cuantitativo (QTL por sus siglas en inglés). Esto es, simplemente, una región cromosómica relacionada con un rasgo cuantitativo, como puede ser la fuerza o la velocidad. Esta aproximación tiene varios problemas, siendo uno de ellos que no tenemos información concreta sobre genes.

Podemos detectar regiones amplias del genoma asociadas con el rasgo que nos interesa, pero sin tener información concreta de algún gen dentro de ellas. Este es justo el problema contrario que teníamos con los estudios de genes candidatos, ahora conocemos regiones amplias asociadas con el rasgo, pero no genes concretos.

Por suerte, desde hace unos años es posible obtener información de cientos de miles de posiciones del genoma. En concreto, se pueden detectar polimorfismos de nucleótido único o SNPs. Estos miles de SNPs se analizan en estudios de asociación de genoma completo (GWAS por sus en inglés).

Se estudia si variantes repartidas a lo largo de todo el genoma se asocian con rasgos complejos como el riesgo de enfermedad o la fuerza. Esto facilita la detección de nuevos genes y variantes relevantes para esos rasgos.

Esta es la aproximación más usada en la actualidad, pero aun así tiene sus limitaciones. Es frecuente observar inconsistencias entre estos estudios, por ejemplo, un SNP se asocia con la fuerza en un grupo de personas, pero no en otro. Por tanto, es fundamental replicar el descubrimiento de una nueva variante en diferentes grupos para aumentar nuestra confianza de que no es un falso positivo.

También es importante tener potenciales mecanismos causales. Una forma de buscar estos mecanismos es mediante la manipulación de cultivos celulares para generar una variante en ellos. Puede hacerse que la célula mute y cambie un nucleótido, es decir, se genera la variante de interés.

Entonces podemos observar si cambios en el funcionamiento de la célula pueden explicar lo que vemos en nuestros sujetos de estudio (a nivel de cuerpo completo). Por ejemplo, si una variante se asocia con más grasa, y los adipocitos con esa misma variante acumulan más triglicéridos, tendríamos un mecanismo causal claro.

Por último, hay que tener en cuenta que, aunque una asociación se replique en un grupo étnico (ej. caucásicos), no quiere decir que se vaya a dar en otras poblaciones (ej. asiáticos).

Perspectiva evolutiva en genética clínica y deportiva

Como esto es un artículo de básicos en genética (y soy Biólogo), no puedo resistirme a comentar la importancia que tiene la evolución para nuestro organismo. Por ello, vamos a mencionar la perspectiva evolutiva en los estudios de genética clínica y deportiva.

¿De dónde vienen esas variantes genéticas que se asocian con salud y rendimiento deportivo? Los humanos hemos seguido evolucionando desde que surgimos como especie.

Nosotros, y nuestras variantes genéticas, hemos estado sujetos a la influencia de diferentes procesos evolutivos, siendo uno de ellos la selección natural.

De forma muy breve, la selección actuaría de la siguiente forma: Imaginad una población humana en Siberia hace 30.000 años, bajo unas condiciones ambientales duras, con mucho frío… Entonces surge una mutación en una región concreta del genoma, se cambia un nucleótido por otro (un polimorfismo de nucleótido único-SNP).

Vamos a suponer que ese cambio en el código genético genera un cambio en un rasgo, por ejemplo, una mayor producción de calor. Aquellos individuos con esa nueva variante van a producir más calor y van a soportar mejor las bajas temperaturas de Siberia.

Esos individuos tendrán más probabilidad de sobrevivir y tener descendencia, lo que conllevará tener más éxito reproductivo (esto es lo que curiosamente se conoce en inglés como fitness).

Entonces, el linaje con esa variante se va extendiendo por la población y, por tanto, la variante se va haciendo más frecuente. Si la variante aporta mucha ventaja, es posible que se haga tan frecuente que acabe desplazando a la variante ancestral y se convierta en la más frecuente.

Este proceso de selección deja marcas en el genoma. Por ejemplo, una variante que aumente la producción de calor sería más frecuente en poblaciones de climas fríos respecto de poblaciones de climas cálidos, donde no sería ventajoso producir más calor. Esa correlación entre clima y genoma sería una señal de selección.

Otra forma de detectar señales de selección sería analizando cómo cambia la frecuencia de una variante a lo largo del tiempo. Por suerte, cada vez tenemos más acceso a muestras de ADN antiguo, ADN de humanos que vivieron hace miles de años. Un ejemplo de esta aproximación sería un estudio reciente con los genes FADS12.

Aunque no esté directamente relacionado con composición corporal creo que es interesante destacarlo para entender la importancia de la genética y la evolución en nuestros rasgos. En ese estudio se observó un incremento de variantes del gen FADS1asociadas con mayor producción de omega 3 a partir de productos vegetales y se dató hace unos 10.000 años.

¿Qué ocurrió hace 10.000 años en Europa?

La transición a la agricultura, y por tanto a una alimentación con más consumo de vegetales (ej. cereales) y menos consumo de productos de origen animal. Ese cambio en la alimentación pudo favorecer a aquellos individuos que hacían un mejor aprovechamiento de los alimentos vegetales para generar omega 3 (Figura 13).

Esto sería otra señal de selección en el genoma. Antes de seguir, os quería comentar que si os interesan estos temas os recomiendo los cursos sobre nutrición y evolución que Maelán Fontes tiene en Fit Generation.

Impacto Revolución Agrícola en evolución humana
¿Cómo influye la genética para ganar masa muscular? 28

Figura 13. Impacto de la Revolución Agrícola en la evolución humana

Vale, ¿y qué relevancia tiene esto para nosotros hoy día? Pues primero, debemos tener muy presente que cuando decimos que una población se adapta, unos individuos están teniendo más éxito reproductivo que otros.

Si durante la transición a la agricultura, las variantes que ayudan a la producción de omega-3 desde productos vegetales se hicieron más frecuentes, seguramente aquellos individuos sin esas variantes tendrían problemas para producir suficiente omega-3 con la nueva alimentación.

Esto a su vez podría afectar a su supervivencia, ya que el omega-3 cumple funciones importantes en el cuerpo humano, siendo relevante, por ejemplo, para el desarrollo del cerebro.

Es decir, que la nueva dieta no sería óptima para todos. ¡Si hay adaptación ante un cambio ambiental, quiere decir que ese cambio está afectando negativamente a parte de la población! Esto nos puede dar pistas sobre lo que puede ser más o menos óptimo para la fisiología humana.

Por tanto, la detección de estas señales de selección nos puede dar pistas de cómo funciona nuestra fisiología. Otro ejemplo lo tenemos en un estudio13 que encontró señales de selección muy fuertes en el gen UCP3, teniendo variantes muy asociadas a climas fríos.

Si este gen cambia mucho entre poblaciones de climas fríos y climas cálidos, entonces es probable que participe en la producción de calor. Este resultado supuso un apoyo adicional al papel de UCP3 en termogénesis, el cual no estaba claro según la evidencia más “fisiológica”.

Esto tiene su implicación clínica y deportiva, ya que la producción de calor afecta al balance energético y, por tanto, puede afectar a la composición corporal. Igualmente, la búsqueda de señales de selección a lo largo de todo el genoma podría ayudar a proponer nuevos genes candidatos para rasgos relevantes.

Siguiendo con el ejemplo del frío y UCP3, otras regiones del genoma que varíen mucho entre poblaciones de climas cálidos y climas fríos serían potenciales candidatos para la producción de calor y, por tanto, el balance energético14. Nuestro pasado evolutivo puede ser informativo para entender mejor nuestra fisiología y, en general, ser relevante para el funcionamiento de los humanos actuales.

Formación para ser entrenador personal o dietista

📚🏋🏻 ¿Quieres prepararte como entrenador personal para poder ejercer legalmente en toda la UE?

Descubre las 3 vías en esta clase GRATUITA:

📚🍎 ¿Quieres prepararte como dietista profesional y poder hacer dietas legalmente en toda la UE?

Descubre las 3 vías en esta clase GRATIS:

Referencias

  1. McNamara HC, Kane SC, Craig JM, Short R V., Umstad MP. A review of the mechanisms and evidence for typical and atypical twinning. Am JObstet Gynecol. 2016;214:172-191.
  2. Barh D, Ahmetov II. Sports, Exercise, and Nutritional Genomics. Elsevier; 2019.
  3. Thomis MAI, Beunen GP, Van Leemputte M, Maes HH, Blimkie CJ, Claessens AL, Marchal G, Willems E, Vlietinck RF. Inheritance of static and dynamic arm strength and some of its determinants. Acta Physiol Scand. 1998;163(1):59-71.
  4. Arden NK, Spector TD. Genetic influences on muscle strength, lean body mass, and bone mineral density: A twin study. J Bone Miner Res. 1997;12(12):2076-2081.
  5. Huygens W, Thomis M, Peeters M, Vlietinck R, Beunen G. Determinants and Upper-Limit Heritabilities of Skeletal Muscle Mass and Strength. Can J Appl Physiol. 2004;29(2):186-200.
  6. Gulbin JP, Gaffney PT. Identical twins are discordant for markers of eccentric exercise- induced muscle damage. IntJSportsMed. 2002;23(7):471-476.
  7. Frayn K. Metabolic Regulation: A Human Perspective. Third. Wiley-Blackwell; 2010.
  8. Wikipedia. Protein biosynthesis. https://en.wikipedia.org/wiki/Protein_biosynthesis. Accessed September 26, 2020.
  9. Wikipedia. Nucleotide. https://en.wikipedia.org/wiki/Nucleotide. Accessed September 26, 2020.
  10. OpenStax. The genetic code. https://openstax.org/books/biology-2e/pages/15-1-the- genetic-code.
  11. NIH. Codón. https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Codon. Accessed September 26, 2020.
  12. Ye K, Gao F, Wang D, Bar-Yosef O, Keinan A. Dietary adaptation of FADS genes in Europe varied across time and geography. Nat Ecol Evol. 2017;1(May):167.
  13. Hancock AM, Clark VJ, Qian Y, Di Rienzo A. Population genetic analysis of the uncoupling proteins supports a role for UCP3 in human cold resistance. Mol Biol Evol. 2011;28(1):601- 614.
  14. Salazar-Tortosa D, Fernández-Rhodes L. Obesity and Climate Adaptation. Evol Med Public Heal. 2019;2019(1):104–105.

📝 A fecha de: 31-10-2021

Artículos relacionados
Lee nuestras últimas publicaciones