¿Cómo reducir o evitar los eructos, gases e hinchazón abdominal?

Publicado: 12 de abril de 2025
Modificado: 12 de abril de 2025

Sentirse hinchado o tener gases no siempre significa lo mismo, y es fundamental entender las diferencias para abordar bien el problema.

Según la guía práctica de la American Gastroenterological Association (AGA), estos síntomas se agrupan en una categoría común, pero tienen orígenes y mecanismos distintos.

Hay que diferenciar entre:

La hinchazón

Es una sensación subjetiva, es decir, lo que la persona siente: presión, incomodidad o plenitud en el abdomen, aunque no haya necesariamente un aumento visible del volumen abdominal.

Muchas veces se relaciona con hipersensibilidad visceral o alteraciones en la percepción del intestino.

La distensión abdominal

Es una manifestación objetiva. El abdomen se ve físicamente más grande, ya sea por la acumulación de gas, líquido o un aumento del tono muscular.

A menudo, se asocia con alteraciones en la motilidad intestinal o en la forma de la pared abdominal para acomodar los cambios de volumen.

Los eructos

Implican la expulsión de aire por la boca, que puede venir desde el estómago (eructo gástrico) o ni siquiera llegar a él (eructo supragástrico).

Aunque pueden parecer inofensivos, cuando son excesivos suelen estar relacionados con trastornos funcionales o con el acto inconsciente de tragar aire (aerofagia).

Las flatulencias

Son el resultado de la expulsión de gases intestinales por el recto. Estos gases se generan por fermentación bacteriana de los alimentos, sobre todo carbohidratos no absorbidos, en el colon.

Su frecuencia y olor pueden verse alterados por la dieta, la microbiota intestinal o problemas digestivos.

📝 Nota: como siempre que hablamos de causas o soluciones de problemas de salud, toda la información está obtenida de las guías y posicionamientos más actualizados.

En este caso, la referencia de toda la información de este artículo es de esta guía.

Actualización de práctica clínica
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Causas más comunes de gases, eructos e hinchazón abdominal

Entender qué está provocando tus molestias es el primer paso para encontrar una solución real y efectiva.

Aunque la sensación de estar hinchado o tener gases puede parecer un problema menor, las causas detrás pueden ser muy diversas.

Según la guía de la American Gastroenterological Association (AGA), estos síntomas suelen deberse a problemas en la digestión de ciertos alimentos, alteraciones en la microbiota o incluso trastornos más complejos del aparato digestivo.

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Intolerancias alimentarias y sensibilidad a ciertos carbohidratos

Muchos casos de hinchazón están relacionados con una mala digestión de ciertos azúcares presentes en los alimentos. Esto incluye:

  • Déficit de enzimas digestivas como la lactasa o sacarasa.
  • Intolerancia a los polioles (como el sorbitol o el xilitol) presentes en chicles y productos light.
  • Sensibilidad a los fructanos, un tipo de fibra fermentable presente en el trigo, el ajo o la cebolla.

Estos compuestos, al no ser digeridos correctamente, llegan al colon y allí son fermentados por la microbiota, produciendo gases 💨.

Sin embargo, no todas las personas que malabsorben carbohidratos tienen síntomas. Aquellos con hipersensibilidad visceral, como quienes padecen de síndrome de intestino irritable (SII), tienden a notarlos mucho más.

🧪 El método más sencillo y fiable para detectar intolerancias es eliminar el alimento sospechoso durante dos semanas.

Si los síntomas desaparecen, es muy probable que hayas identificado al culpable.

En casos persistentes, se pueden usar pruebas de aliento para confirmar intolerancias a lactosa, fructosa o sacarosa.

Diferencias hinchazón y distensión abdominal
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🎞️👆 Diferencias entre hinchazón y distensión abdominal. La hinchazón (bloating) se refiere a una sensación subjetiva de presión o plenitud en el abdomen (simbolizada por el globo rojo), sin cambios visibles en el volumen corporal. La distensión (distension) es una manifestación objetiva, con un aumento real del perímetro abdominal (representado por las flechas azules). Ambos fenómenos pueden ocurrir de forma aislada o simultánea, como se muestra en la última figura. Fuente.

Sobrecrecimiento bacteriano (SIBO)

El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO) puede provocar síntomas intensos de hinchazón, distensión y gases.

Aunque suele asociarse con enfermedades como la fibrosis quística, Parkinson o diabetes, también aparece en personas con SII, dispepsia funcional o trastornos de la motilidad intestinal.

🥼 La prueba de referencia es la aspiración del intestino delgado con cultivo, pero por ser invasiva y costosa, a menudo se opta por pruebas de aliento o tratamiento empírico con antibióticos como la rifaximina.

Eso sí, no se recomienda testear SIBO de forma rutinaria, salvo que existan síntomas graves o factores de riesgo claros.

En pacientes con estreñimiento y altos niveles de metano en la prueba de aliento, puede haber un sobrecrecimiento de arqueas metanogénicas (como Methanobrevibacter smithii), que contribuyen a la distensión.

Distribución bacteriana tracto digestivo
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🎞️👆 Distribución bacteriana a lo largo del tracto digestivo humano. El número y tipo de bacterias varía significativamente a lo largo del aparato digestivo. En el estómago y el intestino delgado proximal (duodeno y yeyuno), la carga bacteriana es baja (10³–10⁴/mL) y dominan bacterias como Streptococcus y Lactobacillus. En el íleon, la carga se incrementa (10⁸/mL), mientras que en el colon alcanza su punto máximo (10¹¹/mL), con predominio de Bacteroides, Clostridium y Bifidobacterium, entre otros.

En paralelo, se observa un gradiente: disminuye el oxígeno y los aerobios, mientras aumentan los anaerobios, la carga bacteriana total y se reduce el pH en sentido proximal a distal. Esta distribución tiene implicaciones clínicas, como en el diagnóstico de SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en intestino delgado). Fuente.

Enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten y fructanos

El consumo de gluten o de alimentos ricos en fructanos también puede provocar síntomas digestivos 🚫.

Las personas con enfermedad celíaca (EC) o sensibilidad no celíaca al gluten (SNCG) suelen experimentar hinchazón, gases y cambios en las deposiciones.

🔬 En pacientes con síntomas y sospecha de EC, se recomienda un análisis de anticuerpos IgA antitransglutaminasa, seguido de una biopsia intestinal si es positivo.

En muchos casos de SNCG, los síntomas pueden deberse más a los fructanos que al propio gluten, por lo que eliminar únicamente los fructanos de la dieta puede ser suficiente.

👩‍⚕️ La orientación de un dietista especializado es fundamental para abordar correctamente estos casos.

¿Cuándo hacer pruebas diagnósticas o imagen?

En la mayoría de los casos, no se necesitan pruebas invasivas ni de imagen para síntomas de hinchazón o gases. Sin embargo, sí están indicadas si hay signos de alarma como:

  • Pérdida de peso involuntaria 📉
  • Anemia o sangrado digestivo
  • Dolor persistente o reciente
  • Vómitos
  • Historia familiar de cáncer digestivo

En mujeres mayores de 50 años, la distensión visible persistente puede ser un signo temprano de cáncer de ovario, por lo que se recomienda hacer una ecografía o escáner en esos casos 🎗️.

Las radiografías abdominales pueden revelar retención fecal, mientras que la endoscopia se reserva para mayores de 40 años con dispepsia persistente, sobre todo en zonas con alta prevalencia de Helicobacter pylori 🦠.

Trastornos de la motilidad intestinal

Algunas personas experimentan hinchazón debido a problemas de motilidad digestiva, como:

  • Gastroparesia (GP): vaciamiento gástrico lento.
  • Dispepsia funcional (DF): malestar sin causa estructural identificable.

Ambos comparten síntomas como plenitud precoz, náuseas, y distensión. No siempre se relacionan con el grado de vaciamiento gástrico medido en pruebas.

Por eso, no se recomiendan estudios como la gammagrafía gástrica si no hay náuseas o vómitos severos.

💊 En casos graves o con sospecha de alteraciones neuromusculares intestinales, se pueden considerar pruebas especializadas como la manometría antroduodenal o cápsulas de motilidad.

Pero son caras, complejas y solo se hacen en centros especializados.

Trastornos del suelo pélvico y estreñimiento funcional

Finalmente, no hay que olvidar que el estreñimiento crónico y los trastornos de la evacuación también pueden causar distensión abdominal 🚻.

Algunas personas presentan disinergia del suelo pélvico, una falta de coordinación muscular que dificulta la evacuación.

👩‍⚕️ El diagnóstico incluye:

  • Examen rectal
  • Test de expulsión de balón
  • Estudios de imagen como defecografía si se sospecha un problema estructural (prolapso, rectocele…)

Estas pruebas están especialmente indicadas en mujeres con SII con estreñimiento que no responden a tratamientos estándar.

Tratamientos para reducir la hinchazón, los eructos y los gases

Cuando los síntomas se vuelven persistentes, muchas personas recurren a soluciones que ven en redes sociales, pero muchas de ellas no tienen respaldo científico y pueden ser perjudiciales ⚠️.

Por eso, es importante entender qué enfoques sí han demostrado eficacia en contextos clínicos reales.

Asociación gastroenterológica americana
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Cambios en la alimentación

Las intolerancias a ciertos carbohidratos como la lactosa, fructosa o los fructanos (presentes en el trigo, el ajo o la cebolla) son una causa frecuente de hinchazón.

También lo son los polioles, como el sorbitol o xilitol.

🧪 El método más sencillo para detectarlos es eliminar el alimento sospechoso durante dos semanas y observar si hay mejora.

En casos complejos, pueden utilizarse pruebas de aliento para medir hidrógeno y metano.

🍽️ Una dieta baja en FODMAPs ha demostrado aliviar los síntomas en muchas personas con intestino irritable o dispepsia funcional, aunque debe hacerse bajo la supervisión de un dietista especializado para evitar déficits nutricionales o daños a la microbiota.

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🎞️👆 Alimentos con alto y bajo contenido en FODMAPs. La dieta baja en FODMAPs ha demostrado aliviar síntomas digestivos como hinchazón, gases o dolor abdominal en personas con síndrome de intestino irritable (SII) o dispepsia funcional.

En la columna izquierda se muestran los alimentos ricos en FODMAPs (a evitar), clasificados por tipo de carbohidrato fermentable: fructosa, lactosa, fructanos, galactanos y polioles. En la columna derecha, aparecen los alimentos bajos en FODMAPs (a disfrutar), que pueden incluirse durante la fase de eliminación. Esta dieta debe realizarse siempre con supervisión profesional para evitar déficits nutricionales y proteger la microbiota intestinal. Fuente.

Probióticos

A pesar de su popularidad, los probióticos no han demostrado eficacia específica para la hinchazón o la distensión.

Algunas guías incluso desaconsejan su uso por falta de evidencia. En casos puntuales, pueden causar efectos adversos como niebla mental o acidosis láctica ⚠️.

🌿 El aceite de menta es el suplemento más estudiado para el síndrome del intestino irritable, pero no mejora los síntomas de hinchazón de forma significativa. Se necesitan más estudios.

Terapia de biofeedback anorectal

En personas con estreñimiento o disfunción del suelo pélvico, la hinchazón puede deberse a una mala coordinación muscular al defecar.

La terapia de biofeedback enseña al paciente a mejorar esa coordinación mediante entrenamiento visual. En estudios, hasta un 54 % de los pacientes mejoraron sus síntomas 🎯.

Aunque no está disponible en todos los centros, existen alternativas domiciliarias que permiten aplicar esta técnica con buenos resultados.

Representación anatómica del recto
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🎞️👆 La imagen muestra una representación anatómica del recto, el esfínter interno y el esfínter externo, junto con los registros manométricos obtenidos durante una maniobra de defecación simulada. El uso de sensores permite monitorizar en tiempo real la coordinación entre la presión rectal y la relajación del esfínter anal externo. En individuos sanos (trazado derecho), se observa un aumento de la presión rectal acompañado de una relajación adecuada del esfínter externo, lo que facilita la evacuación.

La terapia de biofeedback busca enseñar esta coordinación a personas con disinergia defecatoria, mejorando síntomas como la distensión abdominal o el estreñimiento crónico. Fuente.

Neuromoduladores centrales

Cuando la hinchazón es causada por hipersensibilidad visceral o alteraciones en la comunicación cerebro-intestino, los antidepresivos tricíclicos (como la amitriptilina) o los inhibidores duales (como duloxetina o venlafaxina) pueden ser útiles 💊.

Estos fármacos no actúan como antidepresivos en dosis bajas, sino que modulan la percepción del dolor y reducen las respuestas exageradas del sistema nervioso intestinal. También han demostrado mejorar el malestar general y los síntomas en SII o dispepsia funcional.

Fármacos para el estreñimiento

En pacientes con estreñimiento crónico o SII con estreñimiento, fármacos como linaclotida, plecanatida o lubiprostona ayudan a mejorar el tránsito intestinal y, con ello, la hinchazón.

🧮 Un metaanálisis reciente encontró que estos medicamentos eran superiores al placebo para mejorar el síntoma de hinchazón, con efectos similares entre ellos.

Terapias mente-intestino

La conexión cerebro-intestino también puede abordarse desde un enfoque psicológico. Terapias como la hipnosis dirigida al intestino o la terapia cognitivo-conductual (TCC) han mostrado beneficios duraderos 🧘‍♀️.

Estas terapias no son específicas para la hinchazón, pero mejoran la calidad de vida, reducen la ansiedad y alivian varios síntomas digestivos. Algunas ya están disponibles como tratamientos digitales aprobados por agencias reguladoras.

Disinergia abdominofrénica

En algunas personas con hinchazón visible, lo que ocurre es un reflejo anómalo entre el abdomen y el diafragma.

En lugar de contraer el abdomen y relajar el diafragma, hacen lo contrario: el abdomen se relaja y el diafragma se contrae hacia abajo, generando distensión.

Esta alteración, llamada disinergia abdominofrénica, puede tratarse con biofeedback muscular o con ejercicios de respiración diafragmática lenta. Aunque todavía se investiga su eficacia, estas estrategias son seguras y accesibles 🫁.

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🎞️👆 Las imágenes muestran tomografías computarizadas abdominales de dos pacientes en condiciones basales y durante un episodio de distensión.

- En el Paciente A, la distensión ocurre sin un aumento significativo del gas intestinal (de 56 mL a 86 mL), lo que indica una disinergia abdominofrénica, es decir, una contracción paradójica del diafragma que empuja hacia abajo el contenido abdominal.

- En el Paciente B, aunque se observa una gran cantidad de gas (de 282 mL a 508 mL), también se presenta la misma respuesta diafragmática anómala, lo que refuerza la idea de que el volumen de gas no siempre explica por sí solo la distensión abdominal. Fuente.

Conclusión

Sentir hinchazón, tener eructos o gases no siempre indica un mismo problema, y entender sus diferencias es clave para encontrar una solución.

Estos síntomas pueden deberse a intolerancias alimentarias, alteraciones en la microbiota, trastornos funcionales digestivos o incluso problemas de coordinación muscular 🧠💨.

Aunque muchas personas recurren a soluciones sin base científica, las guías actuales recomiendan enfoques contrastados: eliminar alimentos sospechosos durante un tiempo, seguir una dieta baja en FODMAPs con supervisión profesional, o aplicar terapias como el biofeedback o los neuromoduladores en casos más complejos.

Si estos síntomas afectan a tu calidad de vida, recuerda que existen estrategias eficaces, seguras y adaptadas a cada caso.

Consultar con profesionales cualificados es siempre el primer paso para evitar errores y empezar a notar mejoría real 🚶‍♂️🍽️.

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