El ajo siempre ha sido un alimento rodeado de mística: desde remedio tradicional para el corazón hasta supuesta ayuda para la libido. En los últimos años ha circulado la idea de que podría incluso “subir la testosterona”.
La testosterona es una hormona clave para la masa muscular, la energía, la salud ósea y la función sexual, por lo que no sorprende que muchos busquen formas naturales de mantenerla en niveles adecuados.
Pero, ¿qué hay de cierto en esto? En este artículo repasamos cómo actúa el ajo en el cuerpo, qué dicen los pocos estudios realizados en humanos y cuáles son las limitaciones de la evidencia.

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Toggle🧬 ¿Cómo actúa el ajo en el cuerpo y qué posibles beneficios tendría sobre la testosterona?
El ajo (Allium sativum) es rico en compuestos azufrados como la alicina y el disulfuro de dialilo, responsables de gran parte de sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Se ha estudiado su impacto en la presión arterial, los lípidos y la salud metabólica en general.
La hipótesis de que podría influir en la testosterona se basa en:
- Protección antioxidante sobre las células de Leydig, que producen testosterona.
- Mejora metabólica, al reducir inflamación y resistencia a la insulina.
- Efecto sobre proteínas transportadoras, como la SHBG, que regula cuánta testosterona circula libre en sangre.
Estas ideas son plausibles, pero lo que importa es la evidencia en humanos como veremos a continuación.
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Composición nutricional del ajo crudo por 100 g
🔬 ¿Qué dice la ciencia?
Esta es la evidencia que tenemos hasta el momento:
👩🦰 Mujeres con síndrome de ovario poliquístico (PCOS)
Un ensayo clínico aleatorizado reciente evaluó a mujeres con PCOS y síndrome metabólico suplementadas con ajo durante 8 semanas.
Se observaron mejoras en parámetros metabólicos y un aumento de SHBG, pero no hubo un incremento claro de la testosterona total (Hesari et al., 2025).

En mujeres con PCOS, el ajo aumentó la SHBG, pero no modificó la testosterona
👨 Población general
Un estudio transversal con casi 29.000 adultos en China mostró que quienes consumían más ajo crudo tenían mejor fuerza de agarre, un marcador de salud y función muscular. Sin embargo, el estudio no midió testosterona, por lo que no puede usarse para afirmar un efecto hormonal (Gu et al., 2020).

En población china, mayor consumo de ajo se asoció con más fuerza de agarre, pero no se midió la testosterona
👉 En resumen: no existen ensayos en hombres sanos y los pocos datos disponibles en humanos no demuestran un aumento de testosterona tras consumir ajo.
🔄 Comparación con otros alimentos y suplementos
El ajo no es el único alimento al que se le atribuye este supuesto efecto. Otros que han sido estudiados con más rigor son:
- Ashwagandha: varios ensayos clínicos han mostrado que puede aumentar la testosterona en hombres con infertilidad o estrés, aunque no de manera universal en todos los perfiles (Lopresti et al., 2019; Wankhede et al., 2015; Mahdi et al., 2010).
- Maca: se asocia más con mejoras en la libido que con cambios directos en testosterona (Gonzales et al., 2002; Zenico et al., 2009).
Comparado con estos, el ajo tiene menos estudios y menos respaldo.
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🧠 Análisis crítico de los estudios
La evidencia es escasa y no concluyente. El ensayo clínico en mujeres con PCOS señala cambios en SHBG pero no en testosterona, y el estudio poblacional en China relaciona ajo con fuerza, pero sin medir hormonas.
Esto implica que:
- No hay pruebas de que el ajo funcione como “booster” de testosterona.
- Los beneficios observados son más metabólicos y cardiovasculares que hormonales.
- Comparado con factores probados (ejercicio de fuerza, sueño, nutrición adecuada, peso saludable), el impacto del ajo sobre la testosterona es irrelevante.
✍️ Conclusiones
El ajo es un alimento saludable, con beneficios claros en salud cardiovascular y metabólica. Sin embargo, no hay estudios en humanos que demuestren que aumente la testosterona.
El único ensayo clínico disponible mostró cambios en SHBG y mejoras metabólicas, pero no incrementos hormonales. El gran estudio poblacional halló relación con la fuerza muscular, pero sin medir testosterona.
En definitiva, incluir ajo en tu dieta es positivo para la salud, pero no puede considerarse un suplemento para elevar la testosterona. Si buscas optimizar tus niveles hormonales, lo que realmente funciona son las bases: entrenar fuerza, dormir bien, mantener un peso saludable y cubrir deficiencias nutricionales.






