Deportes con más dopaje: qué dicen las cifras de la WADA

Publicado: 27 de septiembre de 2025
Modificado: 6 de agosto de 2026

Los deportes de fuerza y potencia, con la halterofilia a la cabeza, y la resistencia como el ciclismo son los que concentran más casos de dopaje según los datos de la Agencia Mundial Antidopaje. Pero "más positivos" no siempre significa "más dopaje": depende también de cuánto se controla cada deporte. Los anabolizantes son, con diferencia, las sustancias más detectadas.

Como dietista que trabaja con deportistas, este es un tema donde los titulares simplifican mucho. Aquí te cuento qué dicen las cifras reales, por qué hay que leerlas con cuidado, qué sustancias aparecen más y qué casos marcaron la historia.

Puntos clave:
  • Los deportes de fuerza y potencia (halterofilia, atletismo) muestran proporciones altas de anabolizantes; el ciclismo destaca en hormonas peptídicas.
  • El porcentaje de muestras con hallazgo positivo es bajo, por debajo del 1% del total analizado.
  • Los anabolizantes son la clase más detectada, en torno a cuatro de cada diez hallazgos, y la gran mayoría son esteroides.
  • El número de positivos depende de cuánto se controle cada deporte, así que no mide directamente cuánto se dopa.

ⓘ Sobre este contenido

Este artículo es informativo y divulgativo. No promueve ni orienta el uso de sustancias dopantes ni de fármacos: su uso fuera de indicación conlleva riesgos para la salud y sanciones deportivas. Ante cualquier duda sobre tu salud, consulta con un profesional sanitario.

Qué deportes concentran más casos de dopaje

Cuando se ordenan los datos de los laboratorios antidopaje, no todos los deportes salen igual. Hay dos grandes familias que aparecen una y otra vez en lo alto de las listas, y por motivos distintos: la fuerza busca músculo, y la resistencia busca oxígeno. Verlo así ayuda a entender qué sustancia encaja con qué deporte.

Los deportes de fuerza y potencia

Las disciplinas donde manda la fuerza y la potencia son las que muestran proporciones más altas de anabolizantes en los controles. El análisis de los datos de la Agencia Mundial Antidopaje señala que deportes como la halterofilia, el atletismo, el rugby, el hockey o el voleibol presentan proporciones anormalmente elevadas de agentes anabolizantes.

Tiene lógica biológica: en estas disciplinas, más masa muscular y más capacidad de generar fuerza se traducen directamente en mejor rendimiento, y los esteroides anabolizantes actúan justo sobre eso. La halterofilia es un caso especialmente marcado, con un historial largo de sanciones que ha llegado a poner en cuestión su presencia olímpica.

A esto se suma un mundo entero que no aparece en las estadísticas oficiales: el culturismo amateur y el gimnasio, donde el uso de anabolizantes es frecuente y prácticamente nadie pasa un control. Ese dopaje existe, pero no deja rastro en los informes, porque nadie lo mide.

Deportes donde hay más dopaje
Deportes con más dopaje: qué dicen las cifras de la WADA 9

El ciclismo y los deportes de resistencia

En el otro extremo del esfuerzo están los deportes de resistencia, con el ciclismo como emblema, y ahí cambia la sustancia estrella. Los datos muestran que el ciclismo, junto al atletismo y el rugby, presenta proporciones elevadas de hormonas peptídicas y factores de crecimiento, la familia a la que pertenece la EPO.

El motivo vuelve a ser fisiológico: en la resistencia lo que limita es cuánto oxígeno puede transportar la sangre a los músculos, y la EPO aumenta la producción de glóbulos rojos, es decir, la capacidad de transporte de oxígeno.

Por eso el fantasma del dopaje sanguíneo ha perseguido al ciclismo durante décadas, con escándalos que marcaron el deporte y obligaron a rehacer los controles. No es que los ciclistas sean peores personas que otros deportistas, sino que su deporte castiga o premia justo lo que ciertas sustancias modifican. Cada disciplina, en el fondo, tiene el dopaje que encaja con lo que necesita.

Por qué "más positivos" no es lo mismo que "más dopaje"

Aquí está el matiz que casi ningún titular explica y que cambia cómo hay que leer todos estos rankings. El número de positivos de un deporte no depende solo de cuánto se dopan sus practicantes, sino de cuánto se les controla. Un deporte muy vigilado, con muchos análisis y métodos sofisticados, sacará a la luz más casos aunque su nivel real de dopaje sea parecido al de otro que apenas se testa.

De hecho, el porcentaje de muestras con hallazgo positivo se mantiene bajo en el conjunto del sistema, alrededor del 0,8% de todas las analizadas, una cifra que refleja tanto el dopaje real como la eficacia y los límites de la detección. Las sustancias diseñadas para no dejar rastro, o las que se usan y se retiran a tiempo, escapan a los controles.

Por eso las estadísticas oficiales son la mejor foto que tenemos, pero son una foto incompleta: miden lo que se detecta, no todo lo que ocurre. Leer que un deporte "tiene más dopaje" solo porque acumula más positivos es confundir el termómetro con la fiebre.

Lo honesto es decir que es el que más casos detecta, que no es exactamente lo mismo.

Deportes con más dopaje: atletismo
Deportes con más dopaje: qué dicen las cifras de la WADA 10

Qué sustancias son las más frecuentes

Más allá de por deportes, la otra forma de mirar el dopaje es por sustancias, y ahí el reparto es muy desigual. Una categoría domina claramente sobre las demás, y el resto se reparte entre unas pocas familias que conviene conocer para entender de qué se habla cuando se habla de dopaje.

Los anabolizantes, muy por delante

Los agentes anabolizantes son, con diferencia, la clase de sustancia que más aparece en los controles. Según las cifras de la Agencia Mundial Antidopaje, suponen en torno a cuatro de cada diez hallazgos, y de esos la gran mayoría son esteroides anabolizantes androgénicos, los derivados sintéticos de la testosterona.

Esta preponderancia se explica por lo transversal de su efecto: construir músculo, recuperar más rápido y entrenar más duro sirve en casi cualquier deporte, no solo en los de fuerza. Por eso los anabolizantes son el denominador común del dopaje, desde la pista hasta el gimnasio de barrio.

Que sean los más detectados no significa necesariamente que sean los más peligrosos de todos los que existen, sino que son los más usados y, a la vez, relativamente detectables. Su dominio en las estadísticas es el mejor resumen de qué busca la mayoría de quien se dopa: más músculo y más capacidad de trabajo.

Las grandes categorías de la lista prohibida

La lista de sustancias y métodos prohibidos se organiza en varias familias, y conocer las principales ayuda a situarse. Prohibidas en todo momento están los agentes anabolizantes, las hormonas peptídicas y factores de crecimiento como la EPO y la hormona del crecimiento, los agonistas beta-2 usados fuera de indicación, los moduladores hormonales y metabólicos, y los diuréticos y agentes enmascarantes, que se usan para esconder otras sustancias.

A estas se añaden, solo durante la competición, los estimulantes, los narcóticos, los cannabinoides y los glucocorticoides. También están prohibidos ciertos métodos, como la manipulación de la sangre o de las muestras.

Esta estructura explica por qué la pregunta por "las cinco sustancias prohibidas" no tiene una respuesta única: no son cinco productos, sino grandes categorías que agrupan a cientos de compuestos. Lo relevante para un deportista es que la lista se actualiza cada año y que la responsabilidad de conocerla recae en él, incluso cuando la sustancia entra por un medicamento o un suplemento contaminado.

Otros deportes con dopaje
Deportes con más dopaje: qué dicen las cifras de la WADA 11

Casos que marcaron la historia del dopaje

Algunos episodios cambiaron para siempre la percepción del dopaje y empujaron a endurecer los controles. El más icónico es la descalificación del ganador de los 100 metros lisos en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988 por dar positivo en un esteroide, una imagen que marcó a una generación.

En el ciclismo, el llamado caso Festina de 1998 destapó el dopaje organizado dentro de los equipos, y años después la caída de una de las mayores figuras del ciclismo estadounidense confirmó lo extendido que había estado el dopaje sanguíneo en el pelotón.

El caso BALCO, a principios de los dos mil, reveló el uso de esteroides de diseño creados para no ser detectados, y salpicó al atletismo y al béisbol. En España, la Operación Puerto de 2006 sacó a la luz una red de dopaje sanguíneo que afectó a varios deportes.

Y ya en la década pasada, la investigación sobre un programa de dopaje respaldado por el Estado en Rusia llevó a sanciones y a la exclusión de deportistas de grandes competiciones. Estos casos comparten un patrón: casi nunca fueron actos aislados de un tramposo solitario, sino sistemas organizados que tardaron años en destaparse.

Gráfica: los diez deportes con más sanciones por dopaje según el informe ADRV 2023 de la AMA
Reparto entre los diez deportes con más sanciones, según el informe de infracciones (ADRV) de 2023 de la Agencia Mundial Antidopaje, publicado en diciembre de 2025. Los porcentajes suman 100 % porque se reparten solo entre esos diez, no sobre las 2.005 infracciones registradas en 94 deportes. Son recuentos de sanciones, no tasas de dopaje: un deporte puede aparecer alto porque se le hacen más controles. Sustituye a la versión anterior, que usaba datos de 2015.

El dopaje que no sale en las estadísticas

Hay una conclusión incómoda al mirar todos estos números y conviene llevársela. La foto que dan los informes oficiales es la del deporte de competición, el que se controla, pero probablemente el mayor volumen de uso de sustancias como los anabolizantes no está ahí, sino en los gimnasios, entre gente que no compite y a la que nadie analiza nunca. Ese dopaje silencioso no aparece en ningún ranking de deportes, y sin embargo es el que más cerca queda de mucha gente corriente que solo quiere verse mejor.

La paradoja es que hablamos del dopaje como un problema de élite, de campeones bajo sospecha, cuando la versión más extendida ocurre lejos de las cámaras y sin ningún control médico detrás, que es justo lo que la hace peligrosa. Entender qué deportes dan más positivos es interesante, pero la pregunta más útil para la mayoría no es esa, sino por qué tanta gente que nunca subirá a un podio decide asumir esos riesgos.

Ahí es donde de verdad se juega la salud pública del asunto, y donde no hay estadística que lo mida.

Preguntas frecuentes

¿Qué deporte se ve más afectado por el dopaje?

Por proporción de positivos por anabolizantes, la halterofilia es de los más señalados, junto a otras disciplinas de fuerza y potencia. El ciclismo destaca históricamente en el dopaje sanguíneo y las hormonas peptídicas. Ahora bien, el más afectado en las cifras suele ser también de los más controlados, así que el ranking refleja tanto el uso como la intensidad de los análisis, no solo lo primero.

¿Qué tipo de dopaje es más frecuente en el deporte?

El uso de agentes anabolizantes, sobre todo esteroides derivados de la testosterona, es con diferencia el más frecuente en los controles, en torno a cuatro de cada diez hallazgos. Le siguen a distancia las hormonas peptídicas como la EPO, los estimulantes y los diuréticos usados para enmascarar. El predominio de los anabolizantes se explica porque su efecto, más músculo y mejor recuperación, sirve en casi cualquier deporte.

¿Cuáles son las principales sustancias prohibidas en el deporte?

No son cinco productos concretos, sino grandes categorías: anabolizantes, hormonas peptídicas y factores de crecimiento, agonistas beta-2, moduladores hormonales y metabólicos, y diuréticos y enmascarantes, prohibidos en todo momento. En competición se añaden estimulantes, narcóticos, cannabinoides y glucocorticoides. La lista se actualiza cada año, y también incluye métodos prohibidos como la manipulación de la sangre.

¿El porcentaje de deportistas que se dopa es alto?

En las muestras analizadas, los hallazgos positivos rondan el 0,8%, una cifra baja. Pero conviene no leerla como "solo se dopa el 0,8%": muchos usos escapan a la detección, y estudios anónimos sugieren que la prevalencia real es bastante mayor que la que reflejan los controles. Es decir, la cifra oficial es un suelo, no un techo, de lo que ocurre.

  1. World Anti-Doping Agency. 2023 Anti-Doping Testing Figures Report. WADA, 2025. https://www.wada-ama.org/en/resources/anti-doping-stats/anti-doping-testing-figures-report
  2. World Anti-Doping Agency. 2022 Anti-Doping Testing Figures Report. WADA, 2024. https://www.wada-ama.org/en/news/wada-publishes-2022-testing-figures-report
  3. World Anti-Doping Agency. The Prohibited List (International Standard). https://www.wada-ama.org/en/prohibited-list
  4. Aguilar-Navarro M, Salinero J, Muñoz-Guerra J, et al. Frequency and type of adverse analytical findings in athletics: differences among disciplines. Drug Testing and Analysis, 2021;13(8):1561-1568. https://doi.org/10.1002/dta.3058
  5. World Anti-Doping Agency. 2023 Anti-Doping Rule Violations (ADRVs) Report. Montreal: WADA; diciembre de 2025.
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