Hay un de probabilidad de que esa persona sea natural

😲 ¿Quieres saber si un atleta es natural o usa química?
Esta calculadora te dará el % de posibilidades de que una persona sea natural.
Hay un de probabilidad de que esa persona sea natural

Basado en evidencia científica para progresar en el gimnasio.
En el mundo del fitness, alcanzar un físico musculoso y definido es el resultado de horas de entrenamiento intenso, una nutrición adecuada y una disciplina férrea. Sin embargo, también es un campo donde la línea entre el éxito natural y el uso de ayudas químicas puede ser difusa. ¿Cómo podemos saber si alguien ha alcanzado su físico mediante un arduo trabajo y una alimentación adecuada, o si ha recibido una "ayuda" en forma de esteroides u otras sustancias?
Para la comunidad, esta pregunta es más que un simple debate; es una cuestión de integridad, salud y honestidad. Es por ello por lo que hemos desarrollado esta herramienta: una calculadora que te ayudará a estimar si alguien es natural o no, basada en indicadores físicos y de progreso.
Pero antes de sumergirnos en la explicación del funcionamiento de esta calculadora, es importante entender algunas ideas sobre el mundo de los esteroides, sus efectos y cómo afectan al cuerpo humano.

¿Existe acaso una manera precisa de determinar si alguien está usando esteroides?
Ya sea porque te lo estés preguntando sobre alguien a quien sigues en Instagram, un culturista o incluso uno de tus amigos, es importante tener una buena idea de lo que es posible lograr de forma natural si estás planteándote entrenar durante años: plantear objetivos realistas es fundamental para conseguir adherencia al proceso de aumentar masa muscular (artículo).
➜ Aunque la mayoría de la gente asumirá instantáneamente que se están utilizando esteroides cuando vean músculos grandes, un bajo porcentaje de grasa corporal y algunas venas, la realidad es que la masa muscular por sí sola no es un indicador tan confiable como piensas del uso de esteroides.
Aunque pueda resultarte sorprendente, existen prodigios de la naturaleza, del esfuerzo y del bien hacer que puedan llegar a tener Índices de Masa Libre de Grasa (FFMI) superiores a 26 puntos, en el caso de los hombres, y superior a 22 puntos, en el caso de las mujeres. Teniendo en cuenta que los límites preestablecidos para esta variable siempre se han considerado inferiores para determinar si alguien es natural o no, podría parecer que estas personas, automáticamente, estén utilizado ayudas, a pesar de que no tiene por qué ser así.
Verás; hace más de 70 años – aunque parezca algo lejano, no lo es tanto – durante el periodo previo a que los esteroides estuvieran disponibles, el título de Mr. América (precursor del actual Mr. Olympia) con mayor FFMI tenía 27.3 puntos, lo cual podría entenderse como un límite conservador (Figura 1).

Figura 1. John Grimek, a la izquierda, y George Eiferman, a la derecha. Grimek fue uno de los culturistas de mayor envergadura antes de que los esteroides estuvieran disponibles (FFMI=26.9) y Eiferman durante la época en las que no existía apenas disponibilidad de ellos (FFMI=28).
En la actualidad, hay claros ejemplo de campeones de culturismo natural WNBF que se elevan por encima de índices de FFMI de 26 puntos cuando están en competición, con más de 100 kg de peso corporal. Evidentemente, son la minoría.
➜ Así que, para tener una perspectiva general de los signos que podrían sugerir que los esteroides están involucrados en el progreso de una persona, aquí te presentamos algunos datos a los que deberías prestar atención:
Es posible que te sorprenda saber que la cantidad de personas que usan esteroides es mucho mayor de lo que la mayoría piensa; al menos, en términos absolutos.
Evidentemente, en el ámbito competitivo del culturismo esto es una obviedad, con evidencia que ha demostrado que más de la mitad de los culturistas masculinos (54 – 76%) usan esteroides de manera regular, en comparación con el 10 – 40% de las competidoras femeninas (estudio, estudio, estudio, estudio).
Pero es que incluso en usuarios promedio de gimnasio de todo el mundo la prevalencia del uso y abuso de esteroides anabólicos androgénicos y química alcanza una incidencia del 5%, siendo los usuarios más frecuentes los hombres de 18 a 35 años (estudio, metanálisis).
➜ Si analizamos las cifras por países, en Estados Unidos 🇺🇸 alcanza una incidencia del 0.9% en hombres y del 0.1% en mujeres respecto al total de la población; en Polonia 🇵🇱, la incidencia es del 0.6% en hombres y del 0.3% en mujeres; y en Noruega 🇳🇴, la incidencia es del 3% en hombres y del 1% en mujeres (metanálisis, metanálisis).
Asimismo, en España 🇪🇸, por ejemplo, de toda la gente que entrena en los gimnasios, la prevalencia es del 7.9% en hombres de 18 años, y algo mayor, del 12%, en hombres de 27 años (estudio).
Así que, el análisis de la prevalencia de uso de esteroides en una determinada población, como ves, puede proporcionar información útil para sacar deducciones útiles, pero siempre aproximadas, sobre la probabilidad de que alguien sea natural o esté utilizando química.
Si, por ejemplo, en tu país hay determinadas poblaciones en las que se tiende a usar más los esteroides y se enmarca dentro de un contexto social determinado, es más probable que alguien que exhiba signos de uso de esteroides también esté utilizando química.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que este no es el único factor a considerar al determinar si alguien está usando esteroides. Es solo uno de los varios indicadores que pueden utilizarse en conjunto para evaluar la probabilidad de uso de esteroides.
De lejos, uno de los mejores indicadores del uso de esteroides, además de un análisis de sangre, es verificar el Índice de Masa Libre de Grasa (FFMI) de alguien, ya que los esteroides incrementan la masa muscular de una persona de manera dosis – dependiente (estudio, revisión).
El FFMI, mide cuánta masa muscular tiene alguien en relación a su altura; y, de hecho, tú mismo puedes calcular el tuyo en esta calculadora. Se ha considerado desde hace muchos años como uno de los marcadores más útiles para acertar con la probabilidad de que alguien sea natural o utiliza química.
Todo ello lo tienes profundamente explicado y analizado en el link anterior a la calculadora de FFMI, pero se podría resumir la cuestión en que si alguien tiene un FFMI por encima de 25.5, sería alguien más musculado que el ganador promedio del Mr. América (precursor del actual Mr. Olympia) de la era pre-esteroides, lo que podría indicar, como puedes intuir, el uso de (algo de) química (Figura 2).
♀ Para mujeres, el límite se sitúa algo por debajo, concretamente, en torno a un FFMI de 20.6 puntos, teniendo en cuenta que, como se ha podido observar en diversas investigaciones, en los deportes olímpicos, las mujeres tienen alrededor del 80 – 85% de masa magra que sus homólogos masculinos. Esta cifra es similar en aquellas mujeres que no son competidoras de élite, aunque en estos casos hay más variabilidad (revisión, metanálisis).
➜ Esta variable, el FFMI, además, es el que nosotros utilizamos en esta calculadora para indicar la probabilidad de uso de química atendiendo a que el sitio en el que vives cumple con la prevalencia estándar de uso de esteroides que has visto en el párrafo anterior.
Eso sí, es importante tener en cuenta que el límite fijado no es definitivo; de ahí que indiquemos una probabilidad en formato de porcentaje y no una dicotomía de sí o no. El FFMI es un indicador que, si bien puede sugerir el uso de esteroides, no se puede tomar como una regla absoluta.

Figura 2. De manera aproximada, si alguien tiene un FFMI por encima de 25.5, lo cual significaría que sería alguien más musculado que los físicos más musculados de la era pre-esteroides, podría ser indicativo de una mayor probabilidad del uso de (algo de) química.
Además de aumentar la cantidad total de músculo en comparación con alguien “natural” , los esteroides también incrementan la velocidad a la que ocurre ese crecimiento muscular.
A todos nos encantaría poder ganar masa muscular de manera rápida, y pese a que hay algunas estrategias que pueden acelerar el proceso, lo más habitual es que lleve su (mucho) tiempo. Si alguien ha cambiado radicalmente su físico en cuestión de unas semanas, es bastante sospechoso.
➜ El clásico estudio de Bashin y cols. (1996) al que solemos acudir para justificar esta afirmación es verdaderamente significativo. En él, durante 10 semanas, se compararon cuatro grupos de hombres, de entre 19 y 40 años y con experiencia entrenando de al menos 6 meses:
Los resultados fueron sorprendentes, aunque esperados: tras las 10 semanas, los hombres que tomaron esteroides ganaron hasta tres veces más músculo que aquellos que solo hacían ejercicio sin esteroides (6.1 kg vs. 2.1 kg, respectivamente). Pero no sólo eso, sino que los que usaron esteroides y no entrenaron ganaron más músculo que los que entrenaron y no usaron esteroides (+50%, aproximadamente).
➜ Del mismo modo, este metanálisis más reciente también ha demostrado lo que ya sabemos: el FFMI aumenta en mayor proporción en un intervalo de tiempo dado (ej. algunas semanas) en usuarios de esteroides en comparación con no usuarios. De hecho, el aumento es mayor en personas jóvenes que en adultos mayores de 50 años. La fuerza también se ve mejorada, pero debido a que no existe una correlación directamente proporcional entre fuerza y masa muscular, las cifras de mejora son diferentes a las que se observan en la masa muscular.
✅ Por tanto, y aunque, sí, existen personas que tienen mejores condiciones genéticas y pueden ganar músculo naturalmente más rápido, además de los principiantes (artículo), uno de los indicativos también más fiables de que alguien pueda estar usando ayudas farmacológicas es la rapidez con la que gana masa muscular y fuerza. Tanto como que puede llegar a hacerlo 2 o 3 veces más rápido (en promedio) que alguien que no use.
Otro signo común del uso de algunas ayudas farmacológicas es la ginecomastia (Figura 3), que es el crecimiento del tejido mamario en los hombres. La investigación ha demostrado que el 37 – 60% de los usuarios de esteroides experimentan ginecomastia (estudio, revisión, revisión).

Figura 3. Ginecomastia causada por el uso y abuso de química (izquierda) y operación quirúrgica para solventarla (derecha) (fuente de la imagen).
Este efecto secundario no deseado se produce por la alteración del equilibrio entre los andrógenos y los estrógenos durante o después de la administración de esteroides anabólicos. Varios esteroides anabólicos, incluyendo la testosterona, pueden aromatizar a estrógenos; y, como resultado, no es raro encontrar niveles suprafisiológicos de estradiol en los abusadores de esteroides anabólicos (revisión).
Los inhibidores de la aromatasa y los fármacos antiestrógenos como el tamoxifeno y el clomifeno son frecuentemente utilizados por los usuarios de esteroides, ya sea como terapia post-ciclo (PCT) o para tratar o prevenir la ginecomastia. Y, aunque los síntomas suelen ser transitorios, la ginecomastia puede persistir después de dejar de usar esteroides anabólicos, incluso aunque se trate con terapia médica común (20 mg de tamoxifeno).
Tanto es así que para la ginecomastia recurrente o persistente, se debe considerar el tratamiento quirúrgico.
Otro signo común y efecto secundario de todos los que pueden presentarse por el uso de esteroides y ciertas ayudas farmacológicas que puedes encontrar en esta Guía de información sobre los esteroides anabolizantes editada por la Generalitat Valenciana, y que, además, probablemente hayas escuchado y visto antes es el acné. Por lo general, aparece en la cara, los hombros, pecho o espalda, o en una combinación de los tres.
Como ya sabes, los esteroides anabólicos androgénicos aumentan los niveles de testosterona, lo que a su vez puede aumentar la producción de sebo en la piel (estudio, estudio). El sebo es una sustancia oleosa y cerosa producida por las glándulas sebáceas de la piel. Cuando se produce en exceso, puede obstruir los poros de la piel y causar la formación de granos y espinillas.
Los esteroides también pueden aumentar la sensibilidad de las glándulas sebáceas a la testosterona, lo que resulta en una mayor producción de sebo (revisión). Esta producción adicional de sebo puede provocar la obstrucción de los poros y el desarrollo de acné.
El acné inducido por esteroides tiende a desarrollarse en esas áreas que hemos mencionado antes (cara, hombros, pecho y espalda) donde hay una alta concentración de glándulas sebáceas.
Además del aumento de la producción de sebo, claro, los esteroides pueden afectar al equilibrio hormonal del cuerpo, lo que también puede contribuir al desarrollo de acné. Por ejemplo, los esteroides pueden aumentar los niveles de hormonas como la dihidrotestosterona (DHT), que en algunas personas está relacionada con el desarrollo del acné (revisión).
Los usuarios de esteroides, además, generalmente tienen una piel característica; diferente, sin duda, a las de una persona que no usa. Esto se hace más notorio aún cuando el porcentaje de grasa corporal es muy bajo (Figura 4).

Figura 4. La piel de los usuarios de esteroides tiene una textura diferente a la de los no usuarios. Esto puede deberse a alguno(s) de los múltiples efectos de estas sustancias, y se percibe con más detalle cuando el índice graso es muy bajo.
La causa fisiológica de que el uso de esteroides pueda identificarse por el aspecto de la piel de quienes los usan está relacionada con varios efectos secundarios de estos compuestos en el cuerpo humano.
➜ Además del aumento visible de la masa muscular, los esteroides, tanto inyectables como orales, y otros péptidos (ej. hormona del crecimiento, hGH), promueven la reducción de la grasa subcutánea, el aumento de la densidad de la sangre a través del hematocrito, así como variaciones en el contenido de proteoglicanos de la piel (aportan hidratación, firmeza y elasticidad a la piel) (estudio, revisión), lo cual puede hacer que las capas de la piel (epidermis y dermis, fundamentalmente) cambien sus propiedades viscoelásticas y se vuelvan más gruesas (estudio).
La piel de los culturistas a veces también adquiere un brillo rojizo provocado por la retención de agua que estos compuestos generan, lo que aumenta la presión arterial y la vascularización; signos que también se pueden percibir con facilidad y, cuanto menos, plantear la posibilidad de que quien los muestra sea usuario de química.
Finalmente, el último signo al que podemos acudir para saber si alguien usa química y que puede apoyar cualquier otro de los que ya hemos mencionado, es uno de los más comunes (aunque no ocurre en todos los usuarios) y que probablemente hayas escuchado como la "ira de los esteroides" o, en general, el comportamiento agresivo.
Aumentar significativamente tus niveles de testosterona con esteroides puede llevar a un comportamiento más agresivo en comparación con esa misma persona antes de usarlos o una vez que han dejado de hacerlo. Los estudios han demostrado que el 20 – 60% de los usuarios de esteroides anabólicos experimentan aumentos de irritabilidad y agresividad (estudio, estudio, revisión). De hecho, es curioso, pero, por razones desconocidas, estos efectos parecen idiosincrásicos; la mayoría de los usuarios muestran pocos efectos conductuales, pero una minoría desarrolla efectos graves.
➜ Y sí, es cierto que estos comportamientos pueden reflejar parcialmente problemas psicológicos previos, factores socioculturales adversos o efectos no deseados en relación a las expectativas que tenían con su uso, pero la evidencia acumulada sugiere que también son atribuibles a los efectos biológicos de los propios compuestos.
El mecanismo de estos efectos sigue siendo especulativo, pero los datos preliminares sugieren un posible papel de las regiones del cerebro involucradas en la reactividad emocional, como la amígdala, y las regiones involucradas en el control cognitivo, incluida la corteza frontal (estudio).
✅ En resumen, aunque cada señal por sí sola no es 100% precisa, observando varias de estas señales sí que podrías tener sospechas e indicios suficientes para identificar si es usuario de química.
Como acabamos de ver, para determinar si alguien está utilizando esteroides sin una confesión clara y honesta, hay varios indicadores a tener en cuenta.
Cada uno de ellos por separado es poco probable que sea lo suficientemente sólido como para poder tener certeza en nuestras sospechas de uso de química, pero cuando se dan varios a la vez, obviamente, todo parece aclararse.
Aun así, si tuviéramos que escoger un único indicador, sería más bien un conjunto de tres.
➜ En primer lugar, de todos ellos, uno de los más fiables es el Índice de Masa Libre de Grasa (FFMI), que mide cuánta masa muscular tiene alguien en relación con su altura. Como hemos mencionado ya, podemos aceptar que aquellos con un FFMI por encima de 25.5 (20.6 para mujeres) tienen altísimas probabilidades de estar utilizando química, especialmente si existe una alta prevalencia de uso entre la población con la que le comparemos.
Esta es la premisa fundamental en la que se basa esta calculadora, en la que establecemos un algoritmo determinado por tus respuestas a las preguntas iniciales para aplicar métodos de probabilidad estadística (podrás ver la fórmula exacta en el siguiente apartado).
➜ La rapidez a la que se dan esas ganancias musculares también pueden ser un indicio de uso de química, especialmente cuando se acompañan de esos valores altos de FFMI. Recuerda, como hemos dicho antes, los usuarios de esteroides pueden llegar a ganar masa muscular tres veces más rápido que los naturales.
➜ Y, para completar la tríada, la piel característica de los usuarios de esteroides, con poros más grandes, menos elasticidad, más gruesa, y con un cierto tono rojizo debido a la retención de agua y una mayor vascularización, también es un indicativo muy claro de uso de química.

Esta calculadora se basa en probabilidad estadística gracias a un trabajo totalmente atribuible a Greg Nuckols, quien en un excelente esfuerzo por aportar claridad a la comunidad fitness, realizó una revisión sobre el tema con decenas de datos disponibles de diferentes estudios a lo largo de décadas de investigación.
Para llegar a la ecuación precisa, debes introducir los siguientes datos en esta calculadora:
Y, aplicando las siguientes fórmulas, la calculadora te dirá la probabilidad de que alguien use química.
♂️Hombres; probabilidad de ser natural (%):

♀ Mujeres; probabilidad de ser natural (%):

*Nota: Hemos asumido que existe un 20% de probabilidades de que alguien utilice química en una determinada población. Es decir, que, enmarcando a la persona que quieras evaluar en un determinado grupo (por ejemplo, tu gimnasio), hay un 80% de probabilidades de que no use química. Estos cálculos permiten averiguar qué probabilidad existe de que esa persona esté verdaderamente dentro de ese 80% de gente que no usa química.
La calculadora que hemos programado se basa en probabilidad estadística a partir de datos hallados en la evidencia científica, pero es importante tener en cuenta que ninguno de estos números pretende ser un valor exacto.
Alguien puede llegar a ganar un poco más o un poco menos de músculo de lo que predice el modelo, y con ese músculo, es posible que pueda levantar un poco más o un poco menos, dependiendo de los levantamientos para los que esté mejor preparado. Sin embargo, estos cálculos deberían indicarnos la probabilidad de manera bastante aproximada.
Determinar cuánta masa muscular se puede ganar de forma natural, es decir, sin el uso de sustancias químicas que mejoren el rendimiento, es un tema complejo y sujeto a diversas variables, como puedes estar apreciando.
No lo hemos tratado con profundidad hasta ahora, pero, en primer lugar, es importante entender cómo se comporta la masa muscular a lo largo de la vida, sin tener en cuenta factores como el entrenamiento, que, obviamente, tiene una influencia superlativa en los cambios de masa muscular.
➜ Según la evidencia científica, el desarrollo de la masa muscular en condiciones normales aumenta hasta los 18 años aproximadamente, se mantiene estable hasta los 35 y, a partir de ahí, comienza la sarcopenia, la pérdida de masa muscular debido al envejecimiento.
Se estima que a partir de esa edad, de los 35 años, se pierde alrededor del 1% de masa muscular al año, y esta pérdida se incrementa a partir de los 50 años, especialmente en las mujeres debido a la menopausia (Figura 5).

Figura 5. Comportamiento de la masa muscular a lo largo de los años. Se puede observar que a partir de los 45 – 50 años de edad, el mantenimiento de la misma se hace más difícil (Janssen et al., 2000).
Por lo tanto, para poder responder a la pregunta inicial, debemos considerar el momento en el que comenzaste a entrenar porque es un factor determinante en cuánta masa muscular puedes ganar de forma natural a lo largo de los años. Aquellos que comienzan a entrenar desde jóvenes tienen la capacidad de desarrollar más masa muscular, ya que hay más tiempo de margen antes de que comience la pérdida de masa muscular relacionada con la edad.
➜ Algunos estudios sugieren que las personas que entrenan desde jóvenes pueden seguir aumentando su masa muscular hasta los 40 años aproximadamente, antes de experimentar un declive anual. Estas cifras varían según diversos factores como la etnia, el porcentaje de grasa corporal, la cantidad de actividad física, entre otros.
Además, cuando se inicia un programa de entrenamiento de fuerza, las ganancias de masa muscular son relativamente rápidas al principio, pero tienden a disminuir con el tiempo a medida que se acumula experiencia de entrenamiento (revisión) (Figura 6).

Figura 6. Progreso en el entrenamiento con cargas. Curso de las adaptaciones neurales, hipertrofia muscular y fuerza a lo largo del tiempo (experiencia) (adaptado de Roberts et al., 2023).
En cualquier caso, es importante destacar que todas estas estimaciones son probabilísticas y no pueden predecir con certeza cuánta masa muscular ganará una persona a lo largo de los años de entrenamiento. No existen métodos 100% fiables para determinar el potencial genético de una persona en cuanto al desarrollo muscular.
📝 Si quieres una cifra aproximada, puedes tomar como referencia este otro artículo en el que podrás ver un análisis pormenorizado de la respuesta a esta pregunta basándonos en el Índice de Masa Libre de Grasa (FFMI) (Tabla 1):

Tabla 1. Valores promedio de composición corporal e índices FFMI y SMI en diferentes grupos de sujetos. MLG = Masa Libre de Grasa; MM = Masa Muscular; FFMI = Índice de Masa Libre de Grasa; SMI = Índice de Masa Muscular Esquelética (datos de Abe et al., 2018; McDonald, 2019).
Por lo tanto, la gente que utiliza química normalmente llegan el doble de lejos respecto su punto de partida que la gente natural; quienes, por otro lado, a lo largo de sus años entrenando, puede llegar a ganar, con un alto porcentaje de probabilidad, siempre y cuando se hagan las cosas bien, entre 9 y 13 kg magros. Evidentemente, al ser una media, habrá personas que ganen menos masa muscular a lo largo de su vida, y otras, entre las que puede que estés tú, que conseguirán acercarse a los 15 kg, o incluso a los 20 kg de gains en toda su vida.
✅ Pero, en resumen, la cantidad de masa muscular que se puede ganar de forma natural varía mucho según numerosos factores, incluyendo el sexo, la edad de inicio del entrenamiento, la genética, la alimentación o el tipo de entrenamiento, entre otros; y no se puede predecir con certeza.