Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia)

Publicado: 6 de marzo de 2025
Modificado: 8 de febrero de 2025

La testosterona, esa hormona fundamental que define gran parte de tu vitalidad masculina, está experimentando un declive alarmante en la sociedad moderna. Si has notado una disminución en tu energía, cambios en tu composición corporal o una menor motivación en general, no pienses que es algo fuera de lo común.

📉 Los niveles de testosterona en hombres de 25 a 45 años han caído hasta un 30% en las últimas décadas(estudio), un fenómeno que merece nuestra inmediata atención.

Lo que quizás desconozcas es que tus hábitos diarios están jugando un papel crucial en la ecuación. Cada decisión que tomas, desde el momento en que suena la alarma hasta que apoyas la cabeza de nuevo en la almohada, está impactando directamente en tu producción de testosterona.

🎯 La buena noticia es que tienes más control sobre tus niveles hormonales de lo que imaginas. A través de los trabajos de investigación en miles de pacientes, podemos identificar siete hábitos fundamentales a los que prestar atención para que tu perfil hormonal se mantenga on fire 🔥

No estamos hablando de soluciones temporales o trucos rápidos; nos referimos a cambios sostenibles y científicamente respaldados para que tu cuerpo, esa máquina perfectamente diseñada para producir testosterona de manera natural, encuentre las condiciones adecuadas para optimizar su funcionamiento.

Hábitos disminuyen testosterona
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 30

El papel fundamental de la testosterona

Primero, hablemos de qué es realmente la testosterona. Esta hormona es fundamental para los hombres, actuando como el motor detrás de muchas funciones vitales, desempeñando papeles en la fisiología masculina que van mucho más allá de lo que tradicionalmente se conoce.

🍆 La testosterona es el principal determinante de las diferencias sexuales en el rendimiento físico y la composición corporal entre hombres y mujeres, actuando como el motor detrás de numerosas funciones vitales que abarcan desde el desarrollo muscular hasta la regulación del estado anímico. A pesar de ello, también es importante para las mujeres, para su salud ósea y libido.

Desde una perspectiva fisiológica, la testosterona circula en el organismo de dos maneras fundamentales: ligada a proteínas como la albúmina (33%) y la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG, 65%), o en su forma libre (2–3%), siendo esta última la que realmente ejerce sus efectos biológicos en el organismo (Dandona et al., 2021).

➡️ Por ello, la testosterona se clasifica en:

  • Testosterona total: representa la cantidad total de testosterona producida en el organismo, incluyendo tanto la testosterona libre como la unida a proteínas.
  • Testosterona libre: que corresponde a ese 2–3% de la testosterona total, no está ligada a ninguna proteína y puede ser absorbida por las células, siendo la forma activa que ejerce sus funciones en el organismo.

🔬 Los rangos de referencia clínicos para niveles normales de testosterona en hombres sanos varían según la edad y el método de medición. Travison et al. (2017) establecieron rangos armonizados que van desde 264 a 916 ng/dL para hombres entre 19 y 39 años, aunque estos valores pueden fluctuar según diversos factores como el momento del día, el estrés y la actividad física.

Eso sí, algunos estudios longitudinales han demostrado una disminución significativa en los niveles de testosterona de los hombres desde la década de 1970, un fenómeno que ha alarmado a la comunidad científica y que, para decir verdad, es algo a lo que deberías, por lo menos, prestar algo de atención.

El rango de referencia clínico para los niveles normales de testosterona en hombres sanos y no obesos varía ligeramente según la fuente científica, y es relativo a la edad. No obstante, la media suele establecerse en unos 500–650 ng/dL (Tabla 1).

Rangos normales de testosterona
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 31

Tabla 1. Rangos normales de testosterona en hombres sanos no obesos según la edad.

💪 La importancia de la testosterona se magnifica cuando observamos su influencia en el desarrollo muscular y la composición corporal. Hace ya varias décadas, Hackney et al., 2001 encontraron una correlación directa entre los niveles de testosterona fisiológica y la masa muscular magra, demostrando que por cada incremento de 100 ng/dL en testosterona total, se observa un aumento significativo en la masa muscular.

De hecho, se ha demostrado que mayor cantidad de testosterona basal supone mayor cantidad de masa muscular y fuerza máxima, aunque las adaptaciones al entrenamiento y el progreso en términos relativos no se diferencian mucho entre personas con altos niveles de testosterona vs. personas con concentraciones más bajas.

🔎 El caso es que la comprensión moderna de la testosterona ha evolucionado mucho, revelando también su papel como un marcador crucial de salud metabólica. Lanfranco y Minetto (2020) destacan que no solo influye en el desarrollo muscular y la función sexual, sino que también juega un papel vital en la regulación del metabolismo energético, la sensibilidad a la insulina y la salud cardiovascular.

E igualmente significativo es el impacto de esta hormona en el bienestar cognitivo y emocional. Según investigaciones recientes, los hombres con niveles óptimos de testosterona muestran mejor capacidad de concentración, mayor motivación y niveles reducidos de ansiedad y depresión. Esto subraya la importancia de mantener un equilibrio hormonal adecuado para el bienestar integral.

🤓 Así que, y dado que las tasas de hipogonadismo, de producción baja de testosterona por debajo de la media, han ido aumentando, para que a ti no te pase, tienes que ser conocedor de esos hábitos que podrían llegar a afectarte y saber cómo puedes llegar a revertirlos.

Bienestar cognitivo y emocional
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 32

7 hábitos que están destruyendo tu testosterona

Mientras muchos buscan suplementos milagrosos o soluciones rápidas, la verdadera batalla se libra en las decisiones cotidianas que tomas.

💡 Hemos identificado los siguientes siete hábitos críticos que, según múltiples estudios científicos, están silenciosamente saboteando tus niveles hormonales. Lo más sorprendente es que es muy probable estés cometiendo varios de ellos sin siquiera saberlo, y el impacto en tu bienestar puede ser más significativo de lo que crees.

❌ Error nº1. Vivir continuamente estresado

El estrés crónico se ha convertido en uno de los mayores saboteadores de la salud hormonal en la sociedad moderna. La relación entre el estrés y los niveles hormonales va más allá de una sensación de agobio; representa un desequilibrio bioquímico que afecta directamente a tu sistema endocrino.

🔬 La evidencia científica es contundente: el cortisol, conocido como la hormona del estrés, mantiene una relación antagónica con la testosterona (estudio, estudio). De hecho, vas a alucinar con estos datos:

😲 En un estudio realizado a más de 1200 hombres jóvenes, en edades que se corresponderían con el pico máximo de producción de testosterona a lo largo de la vida, aquellos con los niveles más altos de estrés presentaron un 38% menos de concentración de espermatozoides. Además, su conteo total de espermatozoides fue un 34% menor y el volumen de semen un 15% inferior, en comparación con hombres que tenían niveles de estrés intermedios.

El impacto del estrés en la salud hormonal es particularmente preocupante porque actúa como un círculo vicioso  La reducción en los niveles de testosterona causada por el estrés puede, a su vez, disminuir la resistencia al estrés, creando un ciclo de retroalimentación negativa que se perpetúa a sí mismo (Figura 1).

El aumento del cortisol
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 33

Figura 1. El aumento del cortisol inhibe la liberación de GnRH, lo que reduce los niveles de FSH y LH. Esto afecta la producción de testosterona y, en consecuencia, la espermatogénesis, impactando la fertilidad masculina.

🎯 La buena noticia es que existen soluciones. En este escenario, la disminución del estrés mediante técnicas de relajación y organización de las tareas diarias podrían influir positivamente en una disminución del cortisol.

🧘 Estudios recientes han demostrado que la implementación de técnicas de manejo del estrés, como la meditación mindfulness y la respiración controlada, pueden reducir los niveles de cortisol hasta en un 25% y, consecuentemente, ayudar a optimizar los niveles de testosterona.

La clave está en reconocer que la búsqueda constante y obsesiva de productividad y éxito profesional no debería comprometer tu salud hormonal. Tu salud está por encima de eso, y unos niveles bajos de testosterona influyen muy negativamente en tu salud.

❌ Error nº2. No ser lo suficientemente activo

Un estilo de vida sedentario también puede contribuir a niveles bajos de testosterona en hombres, principalmente porque la falta de actividad física suele llevar a un aumento de peso, estrés y problemas de sueño, todos factores que afectan negativamente la producción de testosterona.

🔎 El sedentarismo se ha convertido en una epidemia moderna que afecta significativamente nuestro equilibrio hormonal. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), un estilo de vida sedentario se caracteriza por realizar menos de 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días, una realidad que está impactando negativamente en los niveles de testosterona de millones de hombres.

Es probable incluso que, en otras situaciones en las que tampoco se incluya ejercicio de alta intensidad con cierta frecuencia o entrenamiento de fuerza algunas veces por semana, también pueda existir una producción de testosterona por debajo de la media ➜ Entrenar fuerza es más un derecho que un deber. Es fundamental para tu salud, a todos los niveles (Figura 2).

Nivel de condición física inicial
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 34

Figura 2. Ibai es el claro ejemplo de que no importa el nivel de condición física inicial ni el tiempo que lleves sin entrenar para empezar a entrenar fuerza. Además, gracias a su popularidad, el mensaje que manda es muy positivo: por tu salud, no por tu físico.

🔬 La falta de ejercicio no solo contribuye a la ganancia de peso, sino que también afecta negativamente a la producción hormonal de testosterona total debido, entre otros factores, a la mayor resistencia a la insulina (revisión).

Combinando este hecho con la mayor grasa corporal, típica de personas más sedentarias, podría llegar a darse una reducción en los niveles de testosterona libre debido a la supresión del eje hipotálamo–hipófiso– testicular (eje HPT), que es un sistema endocrino que regula la producción de hormonas sexuales en los hombres, incluyendo la testosterona.

📑 Sirva como muestra este estudio del año 2016 realizado a más de 1200 hombres jóvenes en el que se encontró que el tiempo dedicado a ver la televisión sentado o tumbado estaba asociado con una menor cantidad de espermatozoides.

🍌 Se ha podido observar que los hombres que ven la televisión más de 5 horas al día tenían unos niveles más bajos de testosterona, además de una concentración de esperma significativamente más baja en comparación con aquellos que no lo hacían y dedicaban más tiempo a la actividad física.

Así que, nuestra recomendación es clara: a pesar del tiempo que tengas que pasar sentado trabajando o que quieras dedicar algo de tiempo a ver la tele, incorpores al menos tres días a la semana de actividad moderada y añadas, como mínimo, un par de sesiones de fuerza o entrenamiento más intenso para sentirte más enérgico y saludable.

Fuerza o entrenamiento más intenso
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 35

❌ Error nº3. Entrenar demasiado

Lo que te acabamos de contar tampoco significa que debas irte al otro extremo y te pases entrenando. Más ejercicio no siempre es mejor.

😰 El síndrome de sobreentrenamiento es una condición seria que ocurre cuando llevamos nuestro cuerpo al límite sin darle tiempo suficiente para recuperarse, y en el mundo del fitness, es algo más común de lo que a todos nos gustaría  Según investigaciones recientes, este síndrome afecta al 15–60% de los atletas recreativos que entrenan sin supervisión profesional.

El ejercicio excesivo puede alterar significativamente nuestro equilibrio hormonal: los niveles de cortisol (la hormona del estrés) se disparan, mientras que la testosterona, esencial para la recuperación muscular y el rendimiento, disminuye considerablemente.

🔎 Entre las muchas razones que explican esta realidad, se encuentra el exceso de inflamación que ocurre como consecuencia del entrenamiento por encima de tu umbral de tolerancia (estudio, revisión, revisión). La inflamación suprime la testosterona a través de una inhibición central, priorizando la recuperación frente a la función reproductiva.

Esta desregulación hormonal puede tardar hasta 72 horas en normalizarse, incluso después de una sola sesión de ejercicio intenso. Este tiempo puede extenderse hasta 96 horas en ejercicios particularmente exigentes o en personas con menor capacidad de recuperación.

🚨 El problema es que si no respetamos estos tiempos de recuperación, podemos caer en un círculo vicioso de bajo rendimiento, fatiga crónica y pérdida de masa muscular.

💡 Recuerda: en el entrenamiento, más no siempre significa mejor. La clave está en encontrar el equilibrio para ti, priorizando también una recuperación adecuada. Puede que te ayude implementar un sistema de periodización ondulada, alternando días de alta, moderada y baja intensidad.

Entrenar demasiado gym
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 36

❌ Error nº4. Seguir una dieta muy baja en grasas

Los efectos que tienen las dietas bajas en grasas en los niveles de testosteronaen hombres es un tema que suscita mucho interés y es importante de cara a la salud.

🥑 Las dietas bajas en grasas han sido durante décadas el estándar de oro en las recomendaciones médicas para el control del peso y la salud cardiovascular. Sin embargo, la evidencia científica actual está revelando un lado oscuro de esta práctica, especialmente en lo que respecta a la salud hormonal masculina.

El planteamiento clásico sobre "seguir una dieta" siempre ha partido de la premisa de que el consumo excesivo de calorías, particularmente de alimentos grasos con alta densidad calórica, constituye la raíz del sobrepeso. Esto llevó a popularizar una solución aparentemente simple: controlar el balance energético reduciendo principalmente la ingesta de lípidos.

Considerando que los lípidos proporcionan 9 kcal por gramo frente a las 4 kcal de proteínas y carbohidratos, parece razonable priorizar su restricción, ¿no? Una lógica aparentemente tan clara que casi todos la hemos escuchado en algún momento.

🤔 Sin embargo, surgen dudas fundamentales:

  • ¿Realmente cuentan con respaldo científico sólido estas directrices?
  • ¿Comiendo menos grasas se consigue adelgazar más a largo plazo?
  • ¿Qué repercusiones podría tener esta estrategia nutricional de manera prolongada?=CAJA=

Es crucial destacar que los lípidos resultan imprescindibles para el organismo, cumpliendo funciones vitales como la constitución de membranas celulares, facilitando la asimilación de nutrientes liposolubles y participando en procesos hormonales clave. Por esto mismo, un consumo insuficiente de grasas que comprometa estas funciones fisiológicas podría derivar en complicaciones metabólicas.

🔎 En realidad, si miramos la evidencia en conjunto, siempre priorizando la de alta calidad metodológica (ejemplo, ejemplo), la conclusión es bastante clara: Las dietas bajas en grasas no son mejores que otras dietas en la consecución de pérdidas de peso a largo plazo".

Dieta muy baja en grasas
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 37

🍆 Pero dejando a un lado esto de la pérdida de grasa, y centrándonos en la producción de testosterona, a día de hoy, y aunque es algo que no para de investigarse, podemos decir con cierta seguridad que las dietas muy bajas en grasas afectan de manera negativa a los niveles de testosterona y producción de esperma en hombres.

🔍 Whittaker & Wu (2021), en un metaanálisis que examinó seis estudios controlados con 206 participantes, reveló datos alarmantes: la reducción de la ingesta de grasas del 40% al 20% de las calorías totales resultó en una disminución del 10–15% en los niveles de testosterona. Más preocupante aún, en dietas vegetarianas bajas en grasas, esta reducción alcanzó hasta un 26%.

Paralelamente, el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM, 2005) sugiere que las dietas extremadamente bajas en grasas (<15% de las calorías totales) pueden ser particularmente problemáticas para los hombres activos y deportistas; afectando negativamente tanto el rendimiento deportivo como la composición corporal.

📍Los expertos recomiendan mantener una ingesta mínima de 0.6 gramos diarios de grasa/kg peso, y que las grasas constituyan al menos el 20% de las calorías totales para mantener un buen rendimiento deportivo y una producción óptima de testosterona – además, claro, de otros marcadores de salud –.

💡 Eso sí, no todas las grasas son iguales. Las grasas monoinsaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva y los aguacates, han demostrado tener efectos positivos en la producción de testosterona, mientras que un consumo habitual de grasas saturadas, grasas trans y/o ácidos grasos omega-6 puede tener efectos negativos (estudio, revisión).

Las grasas monoinsaturada
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 38

❌ Error nº5. Exposición frecuente a disruptores hormonales

Los disruptores hormonales (EDCs, por sus siglas en inglés) son sustancias químicas que pueden alterar el equilibrio hormonal general, afectando en muchos marcadores de nuestra salud, entre ellos, como te puedes imaginar, a la producción de testosterona en los hombres (posicionamiento).

⚠️ Los disruptores hormonales se encuentran en productos de uso diario, como plásticos, cosméticos y productos de limpieza; pero también en alimentos ➜ La contaminación ambiental es un disruptor endocrino que tendrá influencia en tu nutrición ya que, si te das cuenta, los alimentos y materias primas que nosotros consumimos se cultivan y crían en el medio ambiente.

Y esto, aunque aún quedan algunas preguntas abiertas por resolver dado que es algo sobre lo que se lleva relativamente poco tiempo investigando, puede afectar de manera negativa y, además, sin que te des cuenta de manera consciente, a tu producción normal de testosterona (revisión).

📚 El posicionamiento de la OMS al respecto de estas sustancias, nos indica que se han identificado más de 800 sustancias químicas conocidas o sospechosas de interferir con las hormonas, y solo una pequeña fracción ha sido estudiada en profundidad.

Exposición frecuente a disruptores hormonales
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 39

La agricultura orgánica emerge como una solución parcial. Mie et al. (2017) demostraron que los alimentos orgánicos contienen bastantes menos residuos de pesticidas disruptores endocrinos que sus contrapartes convencionales.

En cualquier caso, por estos motivos, te recomendamos siempre lavar frutas y verduras, para quitar los contaminantes que puedan presentar debido a abonos, pesticidas o plaguicidas.

💄 Además, por otro lado, la exposición continua a compuestos como ftalatos y bisfenoles, que puede tener efectos negativos sobre la salud hormonal. Por ejemplo, el uso de productos de cuidado personal que contienen parabenos o fragancias sintéticas también puede aumentar la carga de disruptores en el organismo.

Asimismo, el contacto frecuente con recipientes de plástico, especialmente al calentar alimentos, puede liberar estas sustancias en nuestra comida (posicionamiento).

🏭 También es importante considerar el entorno: vivir cerca de industrias o zonas con alta contaminación puede incrementar la exposición a químicos que afectan a tu salud hormonal y a tu producción normal de testosterona y esperma (estudio).

😅 No pretendemos decir con esto que te vuelvas todo un hipocondriaco, pero sí te animamos a tomar decisiones informadas sobre los productos que usas a diario y optar por alternativas más naturales y menos procesadas para reducir la exposición a estos disruptores y, en consecuencia, proteger tu salud hormonal a largo plazo.

Usar produsctos cuidar salud
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 40

❌ Error nº6. Fumar y/o beber

Algo que, en realidad, todos sabemos, es que otro hábito como es el consumo habitual de alcohol y fumar tabaco o marihuana pueden tener efectos negativos en la salud hormonal de los hombres y mujeres de todo el mundo.

🍷 Se ha demostrado que un consumo incluso “moderado” de alcohol puede afectar negativamente a los niveles de testosterona libre en sangre y a la calidad del esperma, con una reducción significativa en la concentración de espermatozoides.

El mecanismo detrás de estos efectos es complejo pero bien documentado. Gran parte del mismo, pero no de manera única, se debe a que el consumo excesivo y frecuente de alcohol se correlaciona positivamente con un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad (ejemploejemploejemplo). 

Además, e independientemente del índice de masa corporal o el porcentaje graso, el alcohol interfiere con la producción de testosterona en múltiples niveles: afecta la función hepática, aumenta la conversión de testosterona a estradiol y puede dañar directamente las células de Leydig en los testículos, responsables de la producción de testosterona.

🍻 En resumidas cuentas, respecto al alcohol, su consumo, por mínimo que sea, se ha asociado con diversos riesgos para la salud, como enfermedades cardiovasculares, hepáticas y otros problemas médicos, entre los que la testosterona es uno más (revisión de varios metanálisis).

Evitar fumar y beber alcohol
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 41

🚬 Y el tabaco y la marihuana siguen una tendencia parecida, ya que pueden afectar de igual manera a la producción de testosterona, a la maduración de los espermatozoides y contribuir a la disfunción eréctil a medio y largo plazo (revisión, metanálisis):

  • Una revisión publicada en Postgraduate medicine por Kovac et al. (2022) demostró que los fumadores habituales presentan niveles de testosterona 7-20% más bajos que los no fumadores, además de una reducción promedio del 19% en la calidad y cantidad de espermatozoides. Este efecto es aún más pronunciado cuando se combina con el consumo regular de alcohol.
  • Según este otro estudio reciente publicado en Frontiers in Reproductive Health (2022), el consumo de cannabis puede alterar la función del eje hipotalámico–pituitario–gonadal, lo que afecta directamente la producción hormonal. Además, se ha observado que el uso regular de marihuana puede reducir los niveles de testosterona y comprometer la calidad del esperma.

De hecho, el impacto de estas sustancias, no solo en tu salud reproductiva, sino también en tu rendimiento deportivo, es mayor del que probablemente piensas. Nos gustaría que tuvieras todos estos datos en tu haber para apreciar una visión mucho más amplia de los problemas reales que pueden llegar a causarte.

Consumo de tabaco y la marihuana
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 42

❌ Error nº7. Dormir mal y descansar poco

El último hábito de la lista que afecta a la baja a tus niveles de testosterona es jugar a la Play y estar en TikTok hasta altas horas de la madrugada… bueno, sobre todo porque esto suelen ser algunas de las razones principales para justificar un mal descanso.

📉 Y es que, aunque existen datos contradictorios en la bibliografía científica, debido a la diferencia de las metodologías y mediciones en los estudios, la tendencia indica que un mal descanso, tanto en tiempo como en calidad, puede influir negativamente en una producción de testosterona óptima, ya que, de forma indirecta, dicha privación del sueño puede incrementar los niveles de estrés y, por ende, los de cortisol (estudio).

😴 ¿Y qué es dormir mal?

Dormir mal afecta a la producción de testosterona. Esto se refiere a tener una calidad de sueño deficiente, lo que incluye dificultades para conciliar el sueño, despertarte varias veces durante la noche y lo notas claramente al no sentirte descansado al despertar (revisión). ¡Ah! y también puede incluir una duración insuficiente del sueño.

De hecho, teniendo en cuenta lo que seguro que ya sabes acerca de que dormir entre 7 y 9 horas suele ser lo recomendado, dormir a menudo menos de esas 7 horas puede tener un impacto negativo importante en tus niveles de testosterona, a pesar incluso de la posibilidad de que esas horas que duermas sean de calidad (metanálisis).

⚠️ Consecuentemente, tu salud se verá afectada.

Dormir mal y descansar poco
Estos hábitos disminuyen tu testosterona (basado en ciencia) 43

🌙 En estos casos, una correcta higiene y hábitos del sueño, como evitar luces azules de móviles, ordenad ores o televisores antes de dormir, no cenar muy abundantemente, meterte en la cama sin pensar en lo que tienes que hacer al día siguiente y regular la temperatura de tu habitación ya pueden ser buenas estrategias para mejorar el descanso.

➡️ Aquí tienes algunos hábitos que te ayudarán a conciliar el sueño más fácilmente y a que ese sueño sea de mayor calidad:

  • Mantener un horario consistente de sueño (incluso los fines de semana).
  • Evitar pantallas 2 horas antes de dormir.
  • Mantener la temperatura de la habitación entre 18-20°C.
  • Practicar técnicas de relajación antes de dormir.
  • Limitar la ingesta de líquidos y alimentos 2 horas antes de acostarse.
  • Evitar el alcohol y la cafeína en las 6 horas previas al sueño.
  • Usar filtros de luz azul en dispositivos electrónicos después del atardecer.

Eso sí, ten en cuenta que la recuperación del sueño no es inmediata. Es posible que necesites varias noches consecutivas de sueño óptimo (7–9 horas) para normalizar los niveles de testosterona después de un período de privación del sueño.

Resumen y conclusiones

El primer paso para solucionar estos problemas es reconocer que varios hábitos cotidianos pueden perjudicar significativamente tu equilibrio hormonal, afectando no solo tu salud reproductiva sino también tu bienestar general y calidad de vida.

🔎 Desde algo que hemos normalizado tanto como el estrés constante hasta la falta o exceso de ejercicio, dietas bajas en grasas o dormir menos de lo recomendado, todos los factores que hemos analizado en detalle son elementos científicamente comprobados que impactan negativamente en la calidad de tu esperma y en los niveles de testosterona.

☣️ Además, la exposición a disruptores endocrinos, presentes en muchos productos de uso diario, representa una amenaza silenciosa, pero también importante ➜ La evidencia sugiere que sus efectos pueden ser acumulativos a los anteriores y, en algunos casos, persistentes incluso después de corregir estos hábitos.

La buena noticia es que, al tomar conciencia de estos hábitos y sus consecuencias, puedes dar pasos hacia una vida más saludable, mejorando así no solo tu salud hormonal, sino también tu calidad de vida en general; porque, amigo, amiga, la mayoría de estos efectos son reversibles si se toman las medidas adecuadas a tiempo.

💡 La salud hormonal y, en concreto, la producción de testosterona, no es un marcador aislado, sino un reflejo de tu estilo de vida general. Cada pequeño cambio positivo que implementes puede tener un impacto significativo en tu bienestar a largo plazo.

Estos HÁBITOS DESTRUYEN tu TESTOSTERONA (y no te das cuenta)

  1. Doerr, P., & Pirke, K. M. (1976). Cortisol-induced suppression of plasma testosterone in normal adult males. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 43(3), 622-629.
  2. Cumming, D. C., Quigley, M. E., & Yen, S. S. C. (1983). Acute suppression of circulating testosterone levels by cortisol in men. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 57(3), 671-673.
  3. Hämäläinen, E. K., Adlercreutz, H., Puska, P., & Pietinen, P. (1983). Decrease of serum total and free testosterone during a low-fat high-fibre diet. Journal of steroid biochemistry, 18(3), 369-370.
  4. Colborn, T., Vom Saal, F. S., & Soto, A. M. (1993). Developmental effects of endocrine-disrupting chemicals in wildlife and humans. Environmental health perspectives, 101(5), 378.
  5. Pirozzo, S. L., Summerbell, C. D., Cameron, C., Glasziou, P. P., & Cochrane Metabolic and Endocrine Disorders Group. (1996). Advice on low‐fat diets for obesity. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2008(2).
  6. Argemi, F., Cianni, N., & Porta, A. (2005). Disrupción endocrina: perspectivas ambientales y salud pública. Acta bioquímica clínica latinoamericana, 39(3), 291-300.
  7. Manore, M. M. (2005). Exercise and the Institute of Medicine recommendations for nutrition. Current sports medicine reports, 4(4), 193-198.
  8. Wathes, D. C., Abayasekara, D. R. E., & Aitken, R. J. (2007). Polyunsaturated fatty acids in male and female reproduction. Biology of reproduction, 77(2), 190-201.
  9. Shai, I., Schwarzfuchs, D., Henkin, Y., Shahar, D. R., Witkow, S., Greenberg, I., ... & Stampfer, M. J. (2008). Weight loss with a low-carbohydrate, Mediterranean, or low-fat diet. New England Journal of Medicine, 359(3), 229-241.
  10. Shelby M. D. (2008). NTP-CERHR monograph on the potential human reproductive and developmental effects of bisphenol A.
  11. Diamanti-Kandarakis, E., Palioura, E., Kandarakis, S. A., & Koutsilieris, M. (2010). The impact of endocrine disruptors on endocrine targets. Hormone and metabolic research, 42(08), 543-552.
  12. Mehta, P. H., & Josephs, R. A. (2010). Testosterone and cortisol jointly regulate dominance: Evidence for a dual-hormone hypothesis. Hormones and behavior, 58(5), 898-906.
  13. Vingren, J. L., Kraemer, W. J., Ratamess, N. A., Anderson, J. M., Volek, J. S., & Maresh, C. M. (2010). Testosterone physiology in resistance exercise and training: the up-stream regulatory elements. Sports medicine, 40, 1037-1053.
  14. Casals-Casas, C., & Desvergne, B. (2011). Endocrine disruptors: from endocrine to metabolic disruption. Annual review of physiology, 73, 135-162.
    Bergman, Å., Heindel, J. J., Jobling, S., Kidd, K., Zoeller, T. R., & World Health Organization. (2013). State of the science of endocrine disrupting chemicals 2012. World Health Organization.
  15. Kreher, J. B., & Schwartz, J. B. (2012). Overtraining syndrome: a practical guide. Sports health, 4(2), 128-138.
  16. Schmid, S. M., Hallschmid, M., Jauch‐Chara, K., Lehnert, H., & Schultes, B. (2012). Sleep timing may modulate the effect of sleep loss on testosterone. Clinical endocrinology, 77(5), 749-754.
  17. Fui, M. N. T., Dupuis, P., & Grossmann, M. (2014). Lowered testosterone in male obesity: mechanisms, morbidity and management. Asian journal of andrology, 16(2), 223.
  18. Jensen, T. K., Gottschau, M., Madsen, J. O., Andersson, A. M., Lassen, T. H., Skakkebæk, N. E., Swan, S. H., Priskorn, L., Juul, A., & Jørgensen, N. (2014). Habitual alcohol consumption associated with reduced semen quality and changes in reproductive hormones; a cross-sectional study among 1221 young Danish men. BMJ open, 4(9), e005462.
  19. McHenry, J., Carrier, N., Hull, E., & Kabbaj, M. (2014). Sex differences in anxiety and depression: role of testosterone. Frontiers in neuroendocrinology, 35(1), 42-57.
  20. EFSA Panel on Food Contact Materials, Enzymes, Flavourings and Processing Aids (CEF). (2015). Scientific Opinion on the risks to public health related to the presence of bisphenol A (BPA) in foodstuffs. EFSA Journal, 13(1), 3978.
  21. Gore, A. C., Chappell, V. A., Fenton, S. E., Flaws, J. A., Nadal, A., Prins, G. S., ... & Zoeller, R. T. (2015). EDC-2: the Endocrine Society's second scientific statement on endocrine-disrupting chemicals. Endocrine reviews, 36(6), E1-E150.
  22. Kovac, J. R., Khanna, A., & Lipshultz, L. I. (2015). The effects of cigarette smoking on male fertility. Postgraduate medicine, 127(3), 338–341.
  23. Anderson, T., Lane, A. R., & Hackney, A. C. (2016). Cortisol and testosterone dynamics following exhaustive endurance exercise. European journal of applied physiology, 116, 1503-1509.
  24. Nordkap, L., Jensen, T. K., Hansen, Å. M., Lassen, T. H., Bang, A. K., Joensen, U. N., ... & Jørgensen, N. (2016). Psychological stress and testicular function: a cross-sectional study of 1,215 Danish men. Fertility and sterility, 105(1), 174-187.
  25. Priskorn, L., Jensen, T. K., Bang, A. K., Nordkap, L., Joensen, U. N., Lassen, T. H., ... & Jørgensen, N. (2016). Is sedentary lifestyle associated with testicular function? A cross-sectional study of 1,210 men. American journal of epidemiology, 184(4), 284-294.
  26. Radwan, M., Jurewicz, J., Polańska, K., Sobala, W., Radwan, P., Bochenek, M., & Hanke, W. (2016). Exposure to ambient air pollution--does it affect semen quality and the level of reproductive hormones?. Annals of human biology, 43(1), 50–56.
  27. Cadegiani, F. A., & Kater, C. E. (2017). Hormonal aspects of overtraining syndrome: a systematic review. BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation, 9, 1-15.
  28. Mie, A., Andersen, H. R., Gunnarsson, S., Kahl, J., Kesse-Guyot, E., Rembiałkowska, E., ... & Grandjean, P. (2017). Human health implications of organic food and organic agriculture: a comprehensive review. Environmental Health, 16, 1-22.
  29. Mínguez-Alarcón, L., Chavarro, J. E., Mendiola, J., Roca, M., Tanrikut, C., Vioque, J., ... & Torres-Cantero, A. M. (2017). Fatty acid intake in relation to reproductive hormones and testicular volume among young healthy men. Asian journal of andrology, 19(2), 184-190.
  30. Pascoe, M. C., Thompson, D. R., & Ski, C. F. (2017). Yoga, mindfulness-based stress reduction and stress-related physiological measures: A meta-analysis. Psychoneuroendocrinology, 86, 152-168.
  31. Hu, T. Y., Chen, Y. C., Lin, P., Shih, C. K., Bai, C. H., Yuan, K. C., ... & Chang, J. S. (2018). Testosterone-associated dietary pattern predicts low testosterone levels and hypogonadism. Nutrients, 10(11), 1786.
  32. Cadegiani, F. A., & Kater, C. E. (2019). Novel insights of overtraining syndrome discovered from the EROS study. BMJ Open Sport & Exercise Medicine, 5(1), e000542.
  33. Pizzol, D., Demurtas, J., Stubbs, B., Soysal, P., Mason, C., Isik, A. T., Solmi, M., Smith, L., & Veronese, N. (2019). Relationship Between Cannabis Use and Erectile Dysfunction: A Systematic Review and Meta-Analysis. American journal of men's health, 13(6), 1557988319892464.
  34. Chodick, G., Epstein, S., & Shalev, V. (2020). Secular trends in testosterone-findings from a large state-mandate care provider. Reproductive biology and endocrinology, 18, 1-5.
  35. Lanfranco, F., & Minetto, M. A. (2020). The male reproductive system, exercise, and training: endocrine adaptations. Endocrinology of physical activity and sport, 109-121.
  36. World Health Organization. (2020). WHO guidelines on physical activity and sedentary behaviour. World Health Organization.
  37. Su, L., Zhang, S. Z., Zhu, J., Wu, J., & Jiao, Y. Z. (2021). Effect of partial and total sleep deprivation on serum testosterone in healthy males: a systematic review and meta-analysis. Sleep medicine, 88, 267-273.
  38. Whittaker, J., & Wu, K. (2021). Low-fat diets and testosterone in men: Systematic review and meta-analysis of intervention studies. The Journal of Steroid Biochemistry and molecular biology, 210, 105878.
  39. Grandner, M. A. (2022). Sleep, health, and society. Sleep medicine clinics, 17(2), 117-139.
  40. Zhong, L., Chen, W., Wang, T., Zeng, Q., Lai, L., Lai, J., ... & Tang, S. (2022). Alcohol and health outcomes: an umbrella review of meta-analyses base on prospective cohort studies. Frontiers in Public Health, 10, 859947.
  41. Sharpe, R. M. (2024). Endocrine disruption and male reproductive disorders: unanswered questions. Human Reproduction, 39(9), 1879-1888.
Descárgate gratis el Diario de Entrenamiento de Fit Generation

Basado en evidencia científica para progresar en el gimnasio.









    [text utm_referrer id:utm_referrer default:"%s" class:d-none]

    Artículos relacionados
    Scroll al inicio